SELECCIÓN ESPAÑOLA

Todo lo que hay detrás de la pelea entre España y Marruecos: un rastreo exhaustivo… y un "aquí nos tratan como reyes"

Ilias Akhomach es el último futbolista con doble nacionalidad en decantarse por la selección africana. Para el país árabe, convencer a algunos de ellos se ha convertido en una cuestión de Estado.

Achraf, nacido en Getafe, celebra un gol contra España en el Mundial de Catar. /GETTY
Achraf, nacido en Getafe, celebra un gol contra España en el Mundial de Catar. GETTY
Manuel Amor

Manuel Amor

Al mediodía de este viernes saltó la bomba: Ilias Akhomach, jugador nacido en Els Hostalets de Pierola (Barcelona) y uno de los líderes de las categorías inferiores de España, remitió un escrito a la RFEF para comunicar su decisión de cambiar de selección y defender a Marruecos. La noticia la comunicó Santi Denia y se mascullaba desde hace tiempo en el entorno de la Federación, incluso antes de que el mediapunta del Villarreal dejase alguna pista en una entrevista con Relevo ("me he criado en una familia árabe, soy marroquí y me siento marroquí") el pasado 11 de octubre.

Akhomach, de padres norteafricanos, es sólo el último caso de un futbolista con doble nacionalidad que abandona a la Selección para vestir los colores de sus raíces. "Es algo normal: por la cultura, la casa, la religión… todo mi entorno es marroquí. Hoy en día estoy muy contento de venir con España, pero no me cierro ninguna puerta", argumentó el atacante en aquella conversación. Su marcha duele por varios factores: fue estrella y capitán de la Sub-17 y la Sub-19 y Denia le había entregado las llaves de la nueva Sub-21. Después de completar todo su proceso de formación en la RFEF, Marruecos disfrutará de su magia.

Como el de Ilias, en los últimos tiempos se documentan más de una decena de casos similares y que suelen acabar, la mayoría de las veces, con los indecisos eligiendo al combinado magrebí. Abundan los ejemplos: desde los mediáticos de Achraf Hakimi (natural de Getafe) o Abde (esperó una llamada de España que nunca llegó) a los más recientes de Youssef Enríquez (prometedor lateral izquierdo del Real Madrid, nacido en la capital de España) y Adam Aznou (lateral izquierdo del Bayern, de Barcelona), que arrancaron su carrera internacional con La Rojita y han optado por virar de rumbo.

Ilias, el pasado 11 de octubre sobre la decisión de jugar con España o Marruecos. RELEVO

¿Cuáles son las causas?

Para remontarse al inicio de todo este proceso, que gana en trascendencia con el paso de las convocatorias, hay que remontarse a al menos nueve años atrás. En 2014, la Federación marroquí invitó a su scout Rabie Takassa a instalarse en Madrid y poner en marcha un exhaustivo proceso de rastreo para detectar a todos los talentos con doble (o triple) nacionalidad que fueran susceptibles de jugar con su selección.

Sergio Piernas, técnico catalán que ahora trabaja para la Sub-23 de Arabia Saudí, se unió en 2019 a su equipo de trabajo para perseguir la misma meta. Uno de sus primeros objetivos fue formar un equipo fuerte para competir en la Copa África Sub-17 de 2020, que organizaba Marruecos y en la querían ser candidatos al título. De fondo se escondía la verdadera meta: convencer a los futbolistas jóvenes antes que nadie y que fuesen alimentando a la absoluta.

Así comenzó un ir y venir de viajes, visitas, conversaciones y documentos para persuadir a los chicos con el nivel suficiente como para defender a los Leones del Atlas. Curiosamente, Ilias fue uno de los primeros nombres que Takassa y Piernas se marcaron en rojo… y pincharon en hueso. A pesar de prometerle un proyecto deportivo más que interesante, en el que jugaría un papel fundamental, el canterano del Barça siempre dijo 'no' a sus ofrecimientos. Piernas lo contó en Marca. "Hablé con él varias veces por videollamada. Yo tenía el corazón dividido, porque soy español, pero me debía a Marruecos. Se mostró muy agradecido por el interés del país de sus raíces, pero siempre tuvo la idea muy clara de querer jugar con España. Lo intentamos y no pudo ser", aseguró. De ahí, de esa negativa inquebrantable a su decisión final, han pasado menos de dos años.

En cualquier caso, ese intento frustrado con Ilias fue sólo uno de muchos. Takassa coordina ahora una extensa red de ojeadores que bucea en España, Italia, Alemania, Países Bajos, Bélgica o Francia. Incluso en la zona de Escandinavia. Cualquier área con comunidades marroquíes es válida para sumar posibles internacionales. "Tenemos una base de datos con todos los futbolistas de origen marroquí que juegan en Europa. Cada temporada vamos añadiendo los nuevos que van surgiendo", trasladó el propio Takassa en Relevo.

Youssef Enríquez (primero por la derecha) y Rachad Fettal (segundo) entonan el himno marroquí.  INSTAGRAM
Youssef Enríquez (primero por la derecha) y Rachad Fettal (segundo) entonan el himno marroquí. INSTAGRAM

Entre esos centenares de jugadores hay, por supuesto, muchos nacidos en España que visten la camiseta de La Roja. En las últimas semanas, Marruecos ha logrado convencer a Youssi (18 años), uno de los proyectos más prometedores del Real Madrid, y a Aznou, que cambió el Barça por el Bayern hace dos veranos. Youssi creció en Madrid y disputó con España el Europeo Sub-17 de Israel en 2022, pero este verano decidió jugar con Marruecos; Aznou ganó el Torneo del Algarve con la Sub-17 de Julen Guerrero, es natural de Barcelona y se formó entre la Damm y La Masia. En la RFEF se les veía a ambos potencial de Absoluta… y se teme por que puedan ser otro 'caso Achraf'.

Este año ocurrió lo mismo con Salim El Jebari, atacante español del Atlético que ya cuenta para Simeone. Jugó con La Rojita Sub-18 y Sub-19 y regresó con Marruecos, al igual que el delantero Rachad Fettal, del Almería y natural de Murcia, que se destapó con la Sub-18 y se decantó por la selección árabe en agosto. Antes lo hicieron Rachid Saiah, central del Espanyol y que fue convocado primero por España; y otros como Chadi Riad (central del Betis) o Abde Raihani (delantero del Atlético), que a pesar de haber nacido en España eligieron desde el principio vestir los colores de la nación de sus padres.

Marruecos, cuentan desde el entorno de ambas federaciones, les convence por varios factores. El primero, el deportivo: un camino más corto hacia la absoluta y una importancia capital desde el principio para la Federación. El segundo, y quizá el más importante, el emocional y el sentido de pertenencia hacia el país… a pesar de, en algunos casos, ni haber vivido allí ni conocer su lengua. "Mi motivo para cambiar es sencillo: voy a jugar con la selección de Marruecos por el sentimiento que tengo hacia ella y porque es uno de los sueños de mis padres", explicó Salim en Mundo Deportivo.

Achraf, ahora el lateral derecho más valorado del planeta, fue uno de los primeros en sentar un precedente. Jugó en la Sub-19 con De la Fuente y, después, cambió de camino. "Hubo posibilidades reales de quedarme con España, pero estuve un par de días en Las Rozas y vi que no era mi sitio, no me sentía en casa. No era por nada en concreto, sino por lo que yo sentía, porque no era lo que había mamado y vivido en casa, que es la cultura árabe, ser marroquí", llegó a esgrimir en un argumento similar al expresado por Ilias. "Lo llamaron para jugar un partido en Fuenlabrada con la Sub-19, pero nada más salir dijo que no le gustaba. En esa época ya iba mucho a Marruecos. No sé qué pasó. En el coche me comentó: 'No me gusta, no pienso volver'", reconoció su padre en la Cadena SER.

La postura de España

En la RFEF tienen bastante clara su opinión: no adelantarán procesos ni harán excepciones por evitar que algunos futbolistas se vayan con otras selecciones. Santi Denia ya lo expuso en este medio. "Nosotros les damos todas las herramientas a los jugadores jóvenes que pueden venir con nosotros: económicamente por los viajes, humanamente con su tutor académico, el psicólogo, herramientas para jugar partidos de máximo nivel… Tienen la experiencia de medirse desde Sub-15 a Japón, Estados Unidos… A partir de ahí, son decisiones personales y de su entorno".

José Lana, seleccionador Sub-19 y Sub-18, mantuvo la misma línea en otra conversación reciente: "Nosotros seleccionamos a los que son seleccionables, ni opinamos ni valoramos las decisiones de los jugadores. Traemos a los que nos interesan y creemos que tienen el nivel suficiente, les explicamos lo que esperamos de ellos, lo que creemos que tienen que mejorar para evolucionar… y luego, si alguno decide cambiarse, no pasa nada. Hace poco me encontré con alguno, nos saludamos y le deseé suerte. No podemos hacer más".

Son, argumentan, determinaciones personales en las que prima el corazón y ante las que la Federación española tiene poco margen de maniobra. Desde el seno de algunos de los futbolistas que han cambiado de selección insisten en un concepto que cala hondo: "Aquí (en Marruecos) nos tratan como reyes". Para los chicos de la Sub-23 o la Sub-20, el contacto con el seleccionador absoluto Walid Regragui y los internacionales que alcanzaron las semifinales del pasado Mundial es muy estrecho... y les hacen sentirse como estrellas.

Además de la táctica deportiva, descifrada por Takassa en Relevo ("el talento hay que detectarlo cuando aún no está en la élite"), convencer a algunos futbolistas estratégicos se ha convertido en una cuestión de Estado para el país marroquí. Como informó este medio, altos cargos políticos se han implicado activamente en la labor de persuadir a Lamine Yamal y Brahim. En concreto, algunas de las personas más cercanas y de máxima confianza de Mohamed VI, rey de Marruecos, se han implicado en la tarea y han telefoneado personalmente a ambos jugadores para hacerles entender que su citación va mucho más allá del fútbol. La idea es convertirlos en dos iconos del país, con la candidatura para el Mundial 2030 (que quieren albergar junto a España) de fondo.

Marruecos cree que reclutar a ambos futbolistas supondría un golpe de efecto a nivel mediático por la magnitud de los equipos en los que juegan (Real Madrid y Barcelona) y también en un efecto llamada futuro para otros jóvenes que se vean en la tesitura de decidir entre ambos países. A pesar de la insistencia, Lamine ha optado por España y Brahim todavía espera la llamada de La Roja. De escoger a Marruecos, lo haría exclusivamente por un motivo deportivo y por tener la oportunidad de jugar grandes campeonatos. Ellos son dos de los pocos que resisten con la RFEF, como el juvenil del Celta Moha Dahmouni, pero los capítulos de la película no acabarán aquí: hay más casos pendientes (los hermanos leridanos Velilles, del Betis; o Adam Babit, del Villarreal)... que seguirán dando de qué hablar.