Se desmadra la locura por Güler: "En Turquía, ahora, es más que Bellingham, Messi o cualquiera"
El impacto del madridista en su país se ha desmadrado. Apunta al once titular turco frente a Austria y está en riesgo de perderse unos hipotéticos cuartos si ve una amarilla.

Leipzig (Alemania).- Hay muchos enamorados del fútbol de selecciones que van a ver el partido de esta noche porque sí, porque es la Eurocopa y hay que verla entera. Otros por simple costumbre: a partir de las 21:00 en La 1, gratis, sin demasiado mejor plan para un martes. Hay otra enorme cantidad (sobre todo seguidores del Real Madrid) que se pondrá el partido para ver a un chaval de 19 años, el 8 de la selección turca: Arda Güler. De hecho, es que, todavía en España y durante LaLiga, eran muchos los aficionados que pedían más minutos del turco a Ancelotti. Es el nuevo, la sensación.
"Es un jugador con mucho talento. Esto es obvio. Aún es muy joven y tiene que mejorar en distintos aspectos del juego. Pero es una pieza clave para el equipo", dijo ayer su seleccionador, Vincenzo Montella, en la rueda de prensa previa en el Red Bull Arena de Leipzig. El primer "gol" del partido va a estar en las gradas: a pesar de la proximidad de Austria, UEFA espera una masiva afluencia de público turco, la colonia inmigrante más numerosa del país.
Seis goles en 10 partidos (bueno, en 10 ratillos que pudo ir pescando aquí y allá: 379 minutos) avalan esas ganas de ver más cosas de Güler. El chico, que nació justo 20 años y 20 días después que Cristiano Ronaldo, genera interés por todo lo que hace. Incluso lo que no hace él: su seleccionador tuvo la ocurrencia de quitarle el peto (teóricamente de los titulares) y se formó una bola de nieve en Turquía que le obligó a explicarlo. Varias veces.
Aquello no pasó de unas molestias: él no estaba al 100% pero quería jugar y los médicos tomaron la decisión de que era más prudente que descansara y, si acaso, entrase al final del partido. De momento, en Alemania, juega siempre, una media de 58 minutos por partido, y ha marcado un gol(azo) a Georgia.
Contra la sorprendente Austria llega, eso sí, con el miedo en el cuerpo por culpa de las tarjetas: si ve una amarilla más se tendría que perder un hipotético cruce de cuartos de final contra el ganador del Rumanía-Países Bajos. A pesar de todo, en los últimos entrenamientos se le ha podido ver súper tranquilo. Más establecido. Más consciente de su dimensión.
Bajas y apercibidos
Además de que no pueda jugar el interista Çalhanoglu (casi nada: 11 años en la selección, 90 partidos, 19 goles y 15 asistencias), pierden también al central titular en los primeros partidos Samet Akaydin. Además de eso, y sumando a Güler, Montella tiene a 10 de sus jugadores en riesgo de suspensión por amonestaciones. Entre ellos, por cierto, uno nacido en Austria pero que hoy defenderá a Turquía: Mert Müldür, que juega en el Fenerbahçe.
Va a ser un partido entre dos de las selecciones que más y mejor atacan del torneo hasta ahora. Los de Montella lanzaron a puerta 16 veces, y una más los de Rangnick. Aunque eso no esconde el contraste de impacto de este choque de octavos de final: las salas de prensa y zonas de trabajo del Red Bull Arena, ayer, estaban semivacías en el mismo lugar donde el pasado 24 de junio, antes del Croacia-Italia, prácticamente no se podía ni pasar. Ni un reportero de pie durante la rueda de prensa y ni una carrera para grabar al conjunto austriaco pisando el césped. Sólo, eso sí, aficionados turcos a la puerta esperando ver a su nuevo Messi: Arda Güler.