EUROCOPA | INGLATERRA 2 - ESLOVAQUIA 1

El MVP Bellingham acalla los silbidos, el runrún sobre Southgate y el grito sus hinchas: "Sientes que defraudas a tu nación y..."

El juego parsimonioso y sin profundidad desesperó a Inglaterra, que fuerza la prórroga con un gol del jugador del Madrid en el añadido.

Un aficionado, durante el encuentro ante Eslovaquia en Gelserkirchen. /GETTY
Un aficionado, durante el encuentro ante Eslovaquia en Gelserkirchen. GETTY
Alberto Martínez

Alberto Martínez

Gelserkirchen (Alemania).- Nunca perdieron la esperanza, porque no hay aficionado con más fe en el fútbol que un inglés, capaz de aplaudir cualquier intento de balón largo aunque sea sinsentido pero que acerque el cuero a la portería. Pero a medida que pasaron los minutos en la fría tarde de Gelserkirchen se fue mascando la tragedia. Todos de de pie, con las manos en las barbillas y los aspavientos, viendo como Inglaterra se pasaba el balón sin criterio y centraba al bulto, y Eslovaquia se defendía con relativa comodidad más allá de un cabeza de Kane y un golpeo al palo de Rice.

El colegiado añadió seis minutos y el grito fue ensordecedor. El último aliento. Y fue suficiente, Bellingham al rescate cuando apenas quedaban dos minutos. Inglaterra, subcampeona en 2021, llega a la prórroga ante Eslovaquia en un partido gris, coherente con la puesta en escena de los de Southgate, pasivo en el banquillo y cariacontecido.

Escogido MVP, Bellingham salió después a hablar ante los medios y expresar, en una corta conferencia de prensa aún vestido de corto y con el premio en la mano, sus sensaciones: "Estás a 30 segundos de irte a casa, sintiendo que has defraudado a tu país, y con una patada al balón todo está genial. Es una sensación que no quiero, pero cuando llega, es una sensación maravillosa".

El jugador del Real Madrid, al contrario de lo que vio todo el mundo, consideró que no estuvo mal su selección: "Creo que estuvimos bastante bien, llegamos al área. Podríamos ser más clínicos, pero lo principal es que mostramos mucho carácter. En el fútbol de eliminatorias... ese es el espíritu que tenemos en el equipo. No tienes esos momentos sin adversidad".

Los primeros silbidos ya llegaron a la media hora con el 0-1

Desde la tribuna de prensa, la puesta en escena de Eslovaquia fue magnífica, especialmente hasta ese 0-1 de Ivan Schranz en un contraataque inteligente de los de Calzona. Con las ideas claras, muy sólidos en defensa y hurgando el costado derecho de Walker, la selección cuyo valor de plantilla es hasta diez veces inferior a Inglaterra, levantó el orgullo de su hinchada en estos primeros 45 minutos, que copaban la zona de la portería defendida por Pickford. No pudieron decir lo mismo los ingleses, mayoría pero decepcionados, como lo demostraron a partir del minuto 30 de partido.

El equipo de Southgate, que ha repetido las mismas alineaciones desde el comienzo del campeonato con algún retoque baladí en el centro del campo (en este caso la entrada de Mainoo), demostró una vez más su poca clarividencia, sin juego posicional para hundir a Eslovaquia e ir progresando, y su falta de automatismos, más allá del uno contra uno de Saka y de las apariciones entre líneas de Bellingham. Ni rastro de Foden ni de Kane. Sobre el minuto 30 de partido, ya con 0-1, la grada inglesa empezó a impacientarse y a silbar las posesiones estériles entre los centrales de los del equipo de Southgate.

La afición se une al debate por el ¿estilo? de Inglaterra: «Tirad, tirad»

Hay un debate profundo en Inglaterra sobre el seleccionador y sobre el modelo de juego que se aplica en un equipo formado por jugadores que sobresalen en la Premier pero que después no son capaces de rendir al máximo nivel con su selección. El contexto ni la disposición en el campo es la mejor, y la siempre ruidosa afición inglesa, una de las más numerosas en Alemania y al mismo tiempo divertida, estuvo apagada más allá de la magnífica interpretación, de piel de gallina, del himno (God save the Queen).

Solamente en el tramo final de la primera mitad, cuando Inglaterra encadenó dos córners consecutivos y una ocasión, se animaron. Pese a ver el encuentro de pie, su selección no fue capaz de despertarles el ánimo. Eslovaquia fue mejor e Inglaterra está contra las cuerdas y un aficionado se levantó y empezó a gritar "shots, shots" (tirar, tirar), mientras sus compañeros de grada le secundaron. Bellingham rescató y dio moral a una grada que siguió cantando, pero que pasó momentos de disconformidad y entono el 'Hey, Jude', y que vio como Kane hizo el 2-1 definitivo. Esa chilena de Jude en forma de bote salvavidas le valió al jugador del Real Madrid el premio MVP del encuentro y los abrazos de Southgate que no pudieron transmitir más sensación de alivio.