OPINIÓN

Hace un año le insultaron llamándole calvo y al ganar la Eurocopa abraza a un periodista: Luis de la Fuente es único

Luis de la Fuente, junto a Felipe VI./

Campeones de Europa por cuarta vez, cuando pocos nos esperaban, propios y extraños. Doce años después de la era dorada de nuestra selección, cuando empezamos ganando la Eurocopa en 2008 pensando que nunca llegaría y en 2012 repetimos pensando que era muy fácil y que vendrían muchas más. Ha tardado, pero es que tiene un mérito infinito, porque este equipo es muy inferior en talento al de la doble campeona del mundo y Europa.

Y tiene un culpable. Luis de la Fuente, también conocido como 'Luis de la gente' o 'Luis de la cuarta', aunque hace apenas un año era insultado en la celebración de la Nations. 'Calvo, calvo', le gritaron en una fiesta también manchada por los insultos que recibió Gavi en el WiZink. No se esperan faltas de respeto hoy en Madrid, todo lo contrario. Tampoco revanchismo por parte del seleccionador, que ya se sienta en la mesa de Luis Aragonés y Vicente del Bosque, palabras mayores para un tipo que nunca se dio importancia.

Al acabar la final, ya como campeón, atendió a Roi Groba, compañero de TVE, al que ya en su primera respuesta llama por su nombre de pila, marca de la casa. Se despidió dándole un abrazo, que parece inocente pero está cargado de significado. No se recuerdan muestras de aprecio tales en sus antecesores en el cargo, todo lo contrario en el caso de Luis Enrique. El asunto es que De la Fuente no mira por encima del hombro a nadie. Ni a periodistas ni a los trabajadores de la limpieza. En su normalidad reside su grandeza.

De la Fuente dio un abrazo a Roi Groba, de TVE. La 1
De la Fuente dio un abrazo a Roi Groba, de TVE. La 1

Tiene mucha parte de culpa De la Fuente en el equipo que ha armado. "Una familia", se han cansado de repetir en cada ocasión sus miembros. Las imágenes en la hora previa, sobre el césped, en la que se repetían los abrazos entre los jugadores, con un cariño y una camaradería conmovedores, lo demostraban. Existía un convencimiento en la victoria impropio tras las derrotas que se venían coleccionando.

Se perdió a Pedri por el camino. En el descanso cayó el mejor jugador de la Eurocopa, Rodri. También se lesionó Le Normand. Y acabó decidiendo la final Oyarzabal, un futbolista que ya es leyenda de España, aunque lleva siéndolo años en la Real, su Real, donde es canterano y capitán, un tipo fiel a sus colores, de los que engrandecen LaLiga por su pertenencia. Lo que es un equipo, pero siempre con el ojo del seleccionador atinando allí donde otros no confiaban. Cucurella llegó por la lesión de Gayá. Y obtuvo el premio por rendimiento de adelantar a Grimaldo. Porque el seleccionador también es Luis de la leche.