Joselu, una nota discordante entre la euforia que alerta al Madrid: se picó por ser suplente del suplente
El '9' abandonó el Olympiastadion en el debut con cara de pocos amigos, muy cortante y casi una hora antes que el resto. Su futuro sigue en el aire y su nuevo estatus le hace ser menos paciente.

Donaueschingen (Alemania).- La victoria de España en su debut en la Eurocopa (3-0 ante Croacia) dejó pocos resquicios para la infelicidad. Todo, o casi todo, salió redondo: buen juego, portería a cero, jugadores clave a gran nivel y un seleccionador que se reivindica. Como siempre en un gran torneo, la parte menos alegre le tocó vivirla a los que no jugaron. Jesús Navas, Vivian, Grimaldo, Fermín, Baena, Ayoze y Ferran (este participó apenas tres minutos en el partido) hicieron trabajo compensatorio al finalizar el partido y realizaron series de carrera sobre el césped mientras sus compañeros celebraban la victoria en el vestuario o en la grada con sus familias.
Los únicos que no se unieron al grupo para cargar las piernas fueron los porteros Raya y Remiro (lo normal), el lesionado Laporte (tiene una contractura muscular en el aductor derecho) y Joselu, que no saltó al campo ante los de Modric pese a que Morata tuvo que retirarse con molestias en el 67'. Según la RFEF, su ausencia en ese minientrenamiento posterior se debió a que cada futbolista sigue un plan individual en base a su ritmo y sensaciones y que no se consideró oportuno. El delantero, aun así, abandonó el Olympiastadion con cara de pocos amigos, gesto muy serio y sin atender a las inofensivas demandas de los medios que trataron de dirigirse a él en la zona mixta. No admitió preguntas y a los que simplemente les quisieron mostrar un vídeo, con un saludo de amigos en común, les despachó sin atenderles. Se subió al autobús el primero, casi una hora antes que otros compañeros. A las 20:18, diez minutos después de entrar al vestuario y 60 antes de que partiese el autocar, ya estaba subido.
El elegido para entrar antes por Morata había sido Oyarzabal, que se ganó convertirse en el primer reemplazo con su brillante rendimiento en los amistosos previos (anotó un hat-trick contra Andorra y volvió a marcar frente a Irlanda del Norte). Joselu se quedó sin minutos pese a que durante toda la fase de clasificación estuvo por delante del realista e, incluso, salió de inicio en duelos como el de Chipre en noviembre (con gol) y en el amistoso frente a Colombia de marzo. Sus números con la Selección (cinco dianas en 11 internacionalidades) no le garantizan ni ser suplente del suplente en la Eurocopa.
Su estatus, recuerdan personas que trabajan con él día a día en Valdebebas, ha cambiado. El gallego ya no es el delantero que descendió a Segunda con Alavés y Espanyol de forma consecutiva y que sólo vislumbraba la llamada de la Absoluta como un sueño cumplido; ahora mantiene la misma ilusión de ayudar a la Selección, pero con la diferencia de que viene de firmar 18 goles en 2.000 minutos con un Real Madrid que ha sido campeón de Champions, Liga y Supercopa de España. Él, por ejemplo, fue clave para desatascar el camino hacia la Decimoquinta con su doblete ante el Bayern. Su posición es distinta y, por tanto, su paciencia también. De ahí su malestar y que no le baste viajar a Alemania para ser un jugador residual.
Con el futuro en el aire
Es por eso, también, que Joselu todavía no tiene muy claro qué quiere que pase este verano con su futuro. La idea de continuar en el Real Madrid, el club de su vida y al que coloca por encima de todo, es siempre atractiva, pero sabe que con la llegada de Mbappé y Endrick y el más que posible cambio de sistema se reducirán sus opciones de jugar y aportar. Los cantos de sirena desde Arabia, por otro lado, no se disipan, le prometen un papel de estrella y le garantizan un salario bastante más cuantioso a sus 34 años.
Cabe recordar que el club blanco mantiene una opción de compra sobre el delantero, cedido por el Espanyol, de 1,5 millones. Debe ejecutarla antes del 30 de junio para que el ariete no vuelva a la disciplina perica, pero sigue sin hacerlo pese a que la intención de Ancelotti es contar con él una temporada más y aprovecharse de su juego aéreo, su compromiso y su papel de veterano en un vestuario plagado de jóvenes que necesitan curtirse. Si regresa al Espanyol y los catalanes no ascienden, cualquiera que iguale su sueldo puede llevárselo a préstamo un año. Y acaba contrato en 2025, por lo que, al expirar la próxima campaña, quedaría libre.
Ahora, mientras su representante otea opciones y se aclara el panorama, el de Silleda se centra en la Euro y en unir a su palmarés un gran torneo con la Selección (ya levantó la Nations League en junio de 2023). Ayer trabajó con los suplentes en un entrenamiento sin exigencia y hoy, como los demás, realizó un entreno de compensación y recuperación antes de la importante cita de este jueves frente a Italia, un rival que le trae buenos recuerdos: se midió a la Azzurra en semifinales de la Nations y anotó el gol decisivo para ganarles 2-1 en el 88'. Esta vez, si la cosa se tuerce, Joselu quiere seguir demostrando a De la Fuente que puede tirar de él como primera bala... y no como tercera opción en la punta.