🏆 ESPAÑA, CAMPEONA DE EUROPA

Morata desvela sus apoyos en los momentos más oscuros: "Si no fuera por Iniesta y Bojan no habría jugado esta Eurocopa"

El capitán de la Selección lloró antes del pitido final. Ha pasado semanas complicadas, pero se marcha de Alemania levantando el título.

Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

No ha sido una concentración fácil para Álvaro Morata. Por lo menos, de puertas para fuera. El capitán de la selección encontraba en el búnker de la Selección el apoyo de sus compañeros y el staff, pero cada vez que abría las redes encontraba críticas o incluso insultos. Hasta su familia se vio implicada en una situación muy desagradable que llegó a su fin de la mejor manera posible: con el madrileño levantando el título.

Recibía la copa de manos del rey Felipe VI. Saltaba de la plataforma y la agarraba con fuerza. Su cara era pura euforia. Se acercaba a sus compañeros, tan ilusionados como él. Después, copa al cielo, fuegos artificiales y un beso eterno. Tenía la imagen con la que llevaba años soñando.

No quiso hablar de su futuro en la selección, puesto en duda por el mismo durante el transcurso de la misma. "No es el momento, sería muy egoísta por mi parte". Y recordó a dos personas que pocos se esperaban por los que, según el propio Morata, jugó la Eurocopa en Alemania. "Me gustaría también mandarle un abrazo a dos personas. Si no fuera por Iniesta y Bojan no habría jugado esta Eurocopa. Son personas que te dan la vida. Sólo puedo darles las gracias. Han pasado momentos como los que yo he pasado y está la luz al final de todo".

Lloraba antes del pitido final del España-Inglaterra. Sus lágrimas demostraban la presión a la que había sido sometido. Lo mal que lo había pasado y también la alegría de ver a su país ganar la tercera. Desde la banda, ya sustituido, pedía el final, daba instrucciones y animaba a unos compañeros exhaustos. Una última labor como líder del grupo.

Demostró su compromiso hasta el último minuto de juego. Antes de ser sustituido corrió para defender lo que podía ser una contra de Inglaterra. Con rabia pateaba el balón hacia la publicidad e instantes después se marchaba al banquillo para dar paso a Oyarzabal, héroe inesperado al final del encuentro. Curioso que Morata fue el primero en abrazarlo cuando marcó el definitivo 2-1.

No podía parar de llorar durante la celebración sobre el campo. Entre todos, emocionados, trataban de consolarse. Carvajal, que había heredado el brazalete, le buscaba desesperado para devolvérselo. Un compañero de generación en la cantera del Real Madrid con el que ahora comparte la alegría de la Selección. Ambos estaban ganando su primer título con España.

Mucho ruido mediático y presión sobre unos hombros de un jugador al que le hubiese gustado ayudar con más goles pero que se marcha de Alemania triunfador para el grupo. Un indiscutible para De la Fuente y un apoyo dentro y fuera del campo para todos sus compañeros. Morata pone fin a su concentración más difícil, pero de la mejor manera.