La 'fiebre del vaso' de plástico para reciclar a dos euros: "¡Me saco más de 50 por partido!"
En los estadios de la Eurocopa se puede beber cerveza y cobran dos euros por el vaso... que luego te devuelven si lo llevas: hay hasta collejas por recuperarlos.

Berlín (Alemania).- Es una de las imágenes ya clásicas de esta Eurocopa: decenas de jóvenes recogiendo tantos vasos de plástico como pueden al final de partido. ¿Es una obsesión por la limpieza? No. O, bueno, igual también hay algo de eso, pero en realidad la razón principal es que por cada uno de ellos que recojan, les van a devolver 2 euros. Ya lo dijo al principio de la Eurocopa el director de su comité organizador, Phillip Lahm: "En Alemania vamos a vivir la edición más diversa, tolerante y sostenible de la historia". Y por ahora va muy bien encaminada.
"Todos los estadios funcionarán con energía renovable y se establecerán límites al uso de electricidad, incluida la iluminación reducida y el riego del campo. Los principios de la economía circular (reducir, reutilizar, reciclar y recuperar) formarán la base de las prácticas de gestión de residuos dentro y alrededor de las sedes", explicó la organización, mano a mano con UEFA, en la presentación inicial.
El caso es que, cuando los árbitros pitan el final de los partidos, se mezcla gente celebrando, gente compungida y otros que parecen en una carrera por revisar la grada y recoger cuantos más vasos mejor. Hasta algún que otro empujón y colleja entre ellos suele ser habitual. Chicos con 15 vasos, otros que se van incluso a buscarlos fuera del estadio (donde suelen estar mucho menos disputados) y luego tratan de volver a colarse dentro para devolverlos y sacarse una cantidad bastante respetable.
Una cerveza vale, dentro de los estadios (sí, se puede consumir alcohol), 8 euros. Pero si no tienes vaso de plástico, la primera te costará 10. Después, puedes usar ese vaso el resto del partido y recuperar tus dos euros iniciales al final. La realidad dicta que no siempre es tan fácil: o bien llevan algunos aficionados demasiadas rondas para acordarse de todo esto, y simplemente lo tiran (los que más), o la marea de gente que desaloja en tiempo récord las gradas en cada partido, hace que uno prefiera realmente renunciar a esa cantidad que ir a contracorriente del gentío.
Pero apenas diez minutos después, la mayoría de público ya ha abandonado las gradas y allí sólo quedamos los periodistas y los cazavasos. "Es que cada uno de ellos son dos euros", explica el protagonista del vídeo que ilustra este tema. "¡Me saco unos 50 pavos!", señala sonriente, mientras busca algunos más para aumentar esa cifra.
Luego también están los coleccionistas, porque es verdad que tienen su encanto. O simplemente los que quieren llevarse un recuerdo del día. Pero no nos engañemos: lo que más se da es el tipo que lo ha tirado al suelo, o el que lo ha perdido. E, incluso, en plena "fiebre del vaso", el que lo ha robado para reclamar después el dinero de devolverlo.
Algo menos de dos horas después, cuando ya ha acabado la zona mixta y las ruedas de prensa posteriores al partido, los estadios se preparan para cerrar y todos los responsables de hostelería del interior sacan cajas y cajas de vasos de plástico que serán concienzudamente limpiados y reutilizados en el siguiente encuentro. Que han hecho felices al que lo vendió, al que lo compró, al que lo recicló y que volverán a tener una nueva vida el 6 de julio, en el partido de cuartos que albergará el Olympiastadion. Y otra más en la final del día 14.
En total habrán sido seis encuentros a miles de vasos por cada uno de ellos. La medida parece un acierto de manual. Ojalá los españoles que tuvieron alguno de ellos en sus manos en el choque contra Croacia el pasado 15 de junio, vuelvan a poder usarlos de nuevo en la gran final.