EUROCOPA | SELECCIÓN

El furor por la final de la Eurocopa desata una plaga de pantallas por España... pero nunca llueve a gusto de todos

La masiva instalación de pantallas para la final de este domingo genera división de opiniones en País Vasco y Cataluña.

Aficionados españoles celebran el pase a la final./EP
Aficionados españoles celebran el pase a la final. EP
June Lavín

June Lavín

Nunca llueve a gusto de todos. Así podría resumirse lo que está ocurriendo con la instalación de pantallas para el visionado de la final de la Eurocopa que disputará la Selección este domingo (21:00, La 1). La polémica en algunos puntos de España es total. Mientras Nico y Lamine Yamal se divierten sobre el césped y ejemplifican una unión que también se ha trasladado a la afición, cada vez más fiel y entregada al combinado dirigido por Luis de la Fuente, las críticas no han tardado en llegar. Y lo han hecho, además, generando una división de opiniones que recuerda a la de antaño, en la época dorada de una Selección que logró escribir con tinta de oro uno de los capítulos más brillantes de su historia, con la consecución de la Eurocopa 2008, Mundial 2010 y Eurocopa 2012.

Por partes. Que esta Selección, sólida y divertida a partes iguales, se ha convertido en uno de los equipos más atractivos de la Eurocopa es una realidad. Los resultados, clasificada para la gran final de este domingo, y las audiencias, superlativas desde el inicio del torneo, entre otras muchas cosas, así lo demuestran. Tal es el arraigo, reforzado estas últimas semanas, que numerosas ciudades y pueblos de España han apostado por la instalación de pantallas para ver el decisivo envite frente a Inglaterra.

Ciudades como Madrid (Plaza de Colón y Puente del Rey), Gijón, Vigo, Sevilla, Valencia, Santander, Pamplona, Vitoria-Gasteiz e incluso Barcelona, entre otras muchas localidades, instalarán pantallas gigantes en puntos estratégicos para seguir la final de la Eurocopa entre España e Inglaterra. Lo que para algunos es una alegría, al poder compartir el minuto a minuto del partido con muchos más aficionados, para otros resulta inexplicable. "¿Por qué en Vitoria se pone una pantalla para ver a la Selección y no para el Alavés, jugándose el ascenso, o para el Baskonia?", es la pregunta más repetida en la capital vasca desde que la alcaldesa Maider Etxebarria anunció la instalación de una pantalla gigante en la Plaza Santa Bárbara. Ya ocurrió en 2010, cuando Patxi López apostó sin demasiada fortuna (apenas una decena de personas acudió) por esta misma iniciativa para la final del Mundial entre España y Países Bajos.

Aluvión de críticas en Barcelona y País Vasco

La división de opiniones es total, sobre todo en Barcelona (se podrá seguir en Plaza Catalunya) y en el País Vasco, con varias zonas habilitadas (Ermua, Barakaldo, Vitoria-Gasteiz...). Desde que comenzó la Eurocopa y, con ella, la posibilidad de instalar pantallas gigantes, hasta ahora, ya con el España-Inglaterra en el horizonte. También en Pamplona, donde gobierna EH Bildu y, teniendo en cuenta algunos comentarios en redes sociales, resulta "inexplicable" entenderlo.

Las críticas, además, van más allá y no abordan únicamente el hecho de que para otros eventos, importantes a nivel local, no se hayan instalado pantallas gigantes. También aluden a otras citas importantes de la Selección en las que no ha habido posibilidad de seguirlo en directo, asegurando que se trata de una estrategia para ganar adeptos gracias al fútbol.

Las audiencias refuerzan la instalación de pantallas

"Lo que hay es una pasión por el fútbol [en el País Vasco]. En Euskadi se valora el buen fútbol y nosotros lo estamos haciendo", mencionó Dani Vivian en la rueda de prensa de este jueves, preguntado sobre las espectaculares audiencias de los partidos de España durante la Eurocopa en el País Vasco. Precisamente esa puede ser la explicación a la instalación de pantallas, aunque en otras ocasiones no se haya hecho, en ciudades como Vitoria-Gasteiz, Barcelona o Pamplona. También en pueblos como Ermua o Barakaldo, que verá la esplanada del BEC teñida de rojo y amarillo.

Dani Vivian habla sobre las audiencias de los partidos de la Selección.

El debate, supeditado a una cuestión a veces más política que futbolística, sigue candente y confirma, pese a todo, un secreto a voces: para bien o para mal, la Selección de Luis de la Fuente da que hablar. Habrá que esperar, eso sí, al término del España-Inglaterra para conocer si la instalación de pantallas ha sido o no un éxito, sobre todo en puntos en los que el runrún es una constante.