Remiro: "Los días de partido desayuno en una cafetería normal de Donosti con todo el mundo"
El portero de la Real se estrena en una convocatoria de España: "Entrar en las prelistas te daba esa motivación...".

Álex Remiro (Cascante, 1995) atraviesa el mejor momento de su carrera. Su equipo, la Real Sociedad, le mira a los ojos a los mejores clubes de Europa y él ha conseguido por fin el premio de colarse en una lista de Luis de la Fuente, después de haber sido indiscutible en todas las categorías inferiores. El guardameta atienda a Relevo en Las Rozas, antes de volar hacia Chipre.
¿Pensabas que nunca llegaría el momento de verte en una lista de la Selección?
No… Sabía que estaba muy difícil por el nivel de porteros que hay, pero la ilusión siempre está.
¿Cómo gestionas el hecho de estar en el mejor momento de tu carrera y que la competencia en España sea tan alta?
Valoro pequeños detalles, como entrar en las prelistas, como el hecho de que compañeros, rivales y gente del fútbol te digan que estás a buen nivel y que puedes ir, que sigas trabajando. Son pequeños caramelos que te dan para seguir con esa motivación. Y esperando que algún día llegara.
Miguel Ángel España, preparador de porteros, aseguraba que sois cinco porteros a un nivel muy parejo: Simón, Raya, Kepa, Robert y tú. ¿Te llegó esa opinión?
Conozco a Miguel Ángel desde las categorías inferiores. Son cinco porterazos que tiene como favoritos, estoy de acuerdo. Estamos a un grandísimo nivel y si cambias a uno por otro casi no se nota en cuanto a cualidades, a lo que aportan en sus equipos… Mi relación con Miguel Ángel es muy buena desde las categorías inferiores. He estado con él y es un grandísimo entrenador y, sobre todo, una gran persona.
¿Es el mejor entrenador de porteros que has tenido?
De todos hay que coger algo. El aspecto es diferente porque en la Selección buscas mantener el rendimiento alto en los entrenos mientras que en los clubes trabajas a largo plazo. Es diferente forma de trabajar, pero creo que Miguel Ángel es el idóneo para la forma de trabajar de la Selección.
¿Qué secreto tiene la Real Sociedad para tener aquí a cinco jugadores?
El secreto es Imanol, Zubieta, cómo se entrena… Durante la semana nos matamos mucho, entrenamos mucho y creemos en esa forma de trabajar, de intentar ser los mejores de lunes a viernes. Luego la competición decide, pero de lunes a viernes intentamos ser los mejores. El club lleva trabajando con esa filosofía prácticamente desde que entró el presi, Jokin (Aperribay). Así se lo ha trasladado a Roberto Olabe, a Imanol y a todos los que trabajan en Zubieta, que hay que ser los mejores en el día a día porque así seremos grandes el fin de semana. Es una base.
Da la sensación de que la Real es un equipo sin egos…
He tenido la suerte en la Real y antes en el Athletic, Huesca y Levante de tener muy buenos vestuarios, con gente con la misma cultura y educación. En Bilbao todos son jugadores vascos y en la Real casi todos de Zubieta. Es más fácil ir todos en la misma dirección. En la Real no tenemos a ningún jugador que se salga un poco de la línea. Te puede sorprender Sadiq o Hamari (Traoré) que son incluso de otra religión o cultura, pero son grandísimas personas y están perfectamente integrados en el grupo. Vamos todos en la misma.
¿Tienen en cuenta a la hora de fichar jugadores en la Real que sean buenas personas?
Sí, obviamente. No sólo nosotros, creo que todos los equipos hoy en día. Los grupos son muy importantes para los momentos buenos y los malos. Eso te da. Todos los integrantes son importantes, los que juegan y los que no. Está el que no juega y tiene que entrenar todos los días y ve que le dan poco. Eso hay que cuidarlo. Los perfiles de valores y personalidad hoy en día se miran en todos los vestuarios.
Eres una persona muy cercana con la gente. ¿Crees que es un error alejar a la gente del jugador?
No es lo que corresponde, por los tiempos en los que estamos. En redes sociales tienes la facilidad de mandar un mensaje a tus seguidores, a la gente que se interesa por ti. Tenemos un altavoz muy importante y tenemos una pequeña responsabilidad de hacerlo de una buena manera. Es un error alejarse por cuando lo haces mal. Tenemos una pequeña responsabilidad que debemos asumir y siempre dar un ejemplo, estar cerca de los más pequeños porque también lo hemos sido.
Xavi fue muy crítico con los periodistas. ¿Tú sientes a la prensa como enemiga?
Personalmente no. Es verdad que ahora tengo más años, soy más maduro. Entiendo todo, las puntas de la estrella que forma el fútbol y entiendo el papel de cada uno. Es como si me enfado con el entrenador porque no me pone. No, yo tengo que entrenar, otros compañeros también están entrenando y él decide quién juega y quién no. La prensa hay momentos en los que tiene que dar. Creo que iba más por las redes sociales y los comentarios en el entorno del fútbol, no sé si por la prensa. He leído las declaraciones. En el mundo del fútbol y de élite esa parte está, no se puede obviar y hay que trabajarla. Es muy importante la salud mental, las noticias que te llegan y las que no. Igual hay que filtrar un poco, no necesitas buscarte en redes. Hay mucha facilidad de comentario rápido y de crítica, es una parte fea del jugador pero que está ahí, entonces hay que saber gestionarla.
Fuiste de los primeros en hablar con naturalidad de la salud mental. ¿Te alegra haber abierto un camino?
No he abierto un camino, pero sí que me alegra hablarlo con naturalidad y que las personas que me escuchen lo valoren tanto como yo. He vivido mis experiencias, buenas y malas, y he considerado que ese trabajo me ha hecho muy fuerte. Cuando hablo, lo hago dándole mucha importancia porque la tiene. Con ese altavoz que tenemos, debemos hacer todo lo que pueda ayudar a los demás y ser ejemplo para los más pequeños sobre todo, está en nuestra mano.
Nos centramos mucho en los futbolistas, pero hay otras profesiones en las que la salud mental es un problema. ¿Sientes la responsabilidad también de ser un ejemplo para ellos?
Sí. Creo que muchas veces parece que nosotros estamos en una nube y los pequeños problemas que tenemos se nos hacen bola, por eso está bien hablarlo y también mostrar que somos personas normales y tenemos nuestros problemas. Sobre la pregunta… Exponerte y decir que estás mal puede ayudar a la gente que realmente también está mal. Es importante decirlo, es un gran paso.
En el fútbol vivís vuestra juventud con dedicación casi total al deporte. ¿Qué envidias de tus amigos de fuera del fútbol?
¡En Donosti la dieta! (Risas). También los momentos de privacidad o el tiempo que te quitan los viajes, jugamos cada tres días y te pierdes cumpleaños, cenas, comuniones, bodas, momentos con tus amigos… Pero al final es tan grande el premio que tienes que compensa.
¿Cómo es la vida de los jugadores de la Real en San Sebastián?
El entorno de la ciudad y cómo nos trata la afición… Son muy respetuosos, no son nada intrusivos y siempre esperan a que estemos en un buen momento para acercarse o mandarnos un mensaje de apoyo, para interactuar con nosotros. Es una ciudad espectacular. Yo por ejemplo con Mikel Oyarzabal, con Ander Guevara, con mi pareja o con mi familia, los días de partido siempre desayuno en una cafetería normal con todo el mundo. A veces la gente se queda… Es que llevo haciendo esto cinco años. Y te dicen 'pero es que jugáis'. Y yo… Ya, ya, pero es que no pasa nada. Esa naturalidad que nos da la ciudad y la afición se agradece.
¿Es parte del secreto de la Real?
Todo influye. Nos hace sentir más cómodos y devolver gestos hacia ellos.
Siempre muestras muchas inquietudes más allá del fútbol. ¿Has pensado que te gustaría hacer cuando no tengas la obligación de entrenar todos los días?
Seguramente algo relacionado. No sé si con chavales más jóvenes, en la portería, en algún equipo. Cada vez me gusta más el fútbol. Aún no lo sé, tengo que pensarlo bien.