OPINIÓN

Hay runrún con Cubarsí y convendría apagarlo

Hay runrún con Cubarsí y convendría apagarlo
Alfredo Matilla

Alfredo Matilla

Tranquilos. Que nadie piense con el título de esta columna que hay una sola duda en torno a la Selección respecto al rendimiento de Pau Cubarsí, el joven central del Barça que ha irrumpido como un cacique en la élite para instalarse como un marqués. Eso, obviando el reducto de forofos que para elevar a unos (Nacho mayormente) necesitan hacer de menos a otros ("aún no está hecho..."), parece claro. Me refiero a la incertidumbre que ha existido y aún se percibe en Las Rozas sobre el hecho de cómo dosificar a este talento de sólo 17 años. Si dándole galones a las primeras de cambio, en la Eurocopa, o reservarlo para los Juegos con la prioridad de que en ningún caso haga doblete y viva el calvario que lastró a Pedri.

El debate está ahí latente. Y desde que se hizo pública la lista recopilo diferentes versiones. No sólo es un rumor, sino que verdaderamente se ha generado un debate interno. En un bando ven clara y necesaria su participación en Alemania; y en el otro aseguran, con datos en la mano, que le convendría descansar ahora, ir a París fresco y ya empezar con Flick a toda mecha. Lo que está claro es que el runrún acabará de resolverse estos días en la Ciudad del Fútbol cuando De la Fuente abra, como siempre, su consultorio para hablar uno a uno con sus internacionales y compruebe de primera mano cómo está Laporte, de qué manera llega Nacho y si Vivian se incorpora con dudas o con el cuchillo entre los dientes.

Será entonces cuando compare las muestras recogidas con Cubarsí y su presente. Con sus prestaciones no hay incertidumbre alguna: al seleccionador le gusta tanto que hace una semana, cuando le pregunté por él en una entrevista, hubo que pedir un babero de urgencia. Y es más, cuando le ve en el verde se olvida de cualquier conato de plan preventivo y de tácticas corporativistas. Es en ese preciso momento cuando sólo aparece una controversia: si tenerlo al dente en el banquillo o ponerlo incluso titular como le pide el cuerpo.

Haga lo que haga De la Fuente acertará. Nadie conoce a este ilusionante grupo como él. Pero hay detalles que suman, cuenta y pesan. En su obsesión por tener, si es posible, un central diestro y otro zurdo formando pareja en el campo, el míster parte con la idea de que Le Normand y Laporte sea su primera sociedad en el debut ante Croacia. Sin embargo, por el bajón de Pau Torres en sus últimas convocatorias nacionales y las limitaciones que ya asoman en el cuerpo de Íñigo Martínez, el técnico riojano únicamente se ha quedado con defensas en la lista que están más acostumbrados a ocupar la vacante derecha de la zaga.

Vivian lo necesita para enlazar con soltura con su lateral, salir conduciendo hacia el perfil natural y sentirse cómodo cuando roba al corte en la banda y debe lanzar una paralela. Una pierna no responde igual de bien que la otra. Nacho, acostumbrado a jugar donde se puede en el Madrid, ha participado mucho como central izquierdo pese a que la zurda no es su pierna dominante, pero si ha brillado en la iniciación del juego es, sobre todo, porque en la mayoría de los casos se la ha dado a dos metros a Kroos con un seguro a todo riesgo. Igual que brilla en la marca, al corte, por arriba y defendiendo la espalda, conectar por dentro con los interiores no es su fuerte. Cubarsí, en esa suerte, es el más idóneo de todos. Tiene tal dominio del balón y tanta habilidad, valentía y efectividad para conectar con los centrocampistas que le da igual hacerlo desde cualquier parcela que le asignen. Eso no es una ventaja. Es la gran ventaja.

Pero más allá de las sensaciones, los estilos y las necesidades, hay una máxima a tener en cuenta que apuntan desde la propia Federación: De la Fuente debe entender que su perfil ha cambiado por completo desde hace año y medio. Es decir, que ya no es la cabeza pensante que tiene que velar por todo lo que ocurre en las diferentes categorías de la Selección, estrujarse los sesos para que no se pierda el equilibrio entre los diferentes equipos (Absoluta, Olímpica, Sub-21...), quién decreta el reparto de fuerzas y cómo se preparan y con quién los distintos campeonatos. Para eso hay un organigrama que necesita reparación.Su puesto ahora es de máxima exigencia y sólo debe centrarse por sacar el mayor partido posible, hoy, a la Selección. Mañana (en los Juegos), ya veremos. Hay más jugadores que ventanas. Si no está Cubarsí, Santi Denia (otro enamorado del chaval) podrá contar con una pila de promesas, más tres mayores de 23 años, entre los que estará, por cierto, un central como Sergi Gómez.

Si hace nada, cuando al propio Cubarsí y a Lamine los querían convocar hasta tres secciones diferentes una misma semana (Sub-17, Sub-19 y Sub-21) y De la Fuente lo solucionó reclutándolos para su equipo con la jerarquía heredada, el egoísmo necesario y la valentía añorada, imaginen de qué estamos hablando ahora: de una Eurocopa que llega tras el palo del Mundial y con la inercia de la resurrección de la Nations League. Primero lo urgente y luego lo importante. Lo canta Fito y lo firmaría hasta Rocha.