Strand Larsen, el fan del Liverpool y del pulpo que amenaza a España
La lesión de Haaland durante la concentración con Noruega le da opciones de ser titular el sábado ante la Selección.

Escribir correctamente su nombre no es sencillo, y es que pertenece al alfabeto noruego e incluye una de las tres letras exclusivas del mismo. Jørgen Strand Larsen es delantero del Celta y, tras la lesión de Haaland este martes, una de las amenazas con las que Noruega se presentará este sábado en Málaga para enfrentarse a la Selección española en el primer encuentro de clasificación para la próxima Eurocopa. Más allá de sus cualidades futbolísticas, el atacante destaca por su carisma y sentido del humor, alejado del estereotipo nórdico de frialdad, y por su gusto por la cocina española.
Larsen nació en la localidad de Helden hace 23 años y allí dio sus primeras patadas a un balón, aunque no fue el único deporte que practicó siendo un niño. También jugó al tenis y sobre todo al hockey hielo y al golf, dos modalidades de las que, como él mismo reconoció en el pasado, ha extraído conceptos que le ayudan sobre el terreno de juego. Fue con 11 años cuando se decantó por el fútbol por ese cosquilleo que le entraba en el estómago cuando marcaba un gol.
Su infancia también estuvo marcada por la separación de sus padres, un hecho que sin duda le hizo más autosuficiente y que también ha sabido trasladar a su profesión y a su constante pelea con los centrales rivales. En el próximo encuentro ante España tendrá presumiblemente a Nacho y Laporte delante, con los que nunca se ha enfrentado.
Tras ir creciendo y mejorando de equipo en Noruega, con 17 años le llegó la oportunidad de jugar en las categorías inferiores del Milan. Allí se pasó un año que futbolísticamente no le ofreció mucho, pero sí a nivel personal. En Italia maduró como hombre y moldeó su personalidad. El propio Larsen traslada que su carácter inquieto y extrovertido se forjó en el país transalpino, donde estaba solo, apenas podía comunicarse con nadie en inglés mientras residía en un apartamento pequeño y humilde.

En 2020 se mudó a Países Bajos tras ser fichado por el Groningen, club en el que pudo mostrar todo su potencial futbolístico. Nueve goles en su primera campaña en la Eredivisie y 14 en la última, la pasada, le abrieron las puertas de las grandes ligas europeas, y ahí es donde apareció el Celta en los últimos días del pasado mercado de verano para ficharle a cambio de 12 millones de euros.
Él reconoce que pasó unos días muy malos mientras no se cerraba el traspaso, algo que anhelaba desde el momento que habló por primera vez con Luis Campos. Noches sin dormir y el estómago cerrado, pero al final todo se resolvió y pudo viajar a Vigo, donde disfruta del amor y cariño de unos aficionados que le adoran. Y él a ellos, pero sobre todo a la comida española. En la ciudad olívica descubrió por primera vez el pulpo á feira, su plato favorito, y es que Larsen es un fiel amante del marisco.
💙 Un noruego, un sueco y un estadounidense prueban por primera vez una 𝐭𝐢́𝐩𝐢𝐜𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐢𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐍𝐚𝐯𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐠𝐚𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚 🐙
— RC Celta (@RCCelta) December 25, 2022
🦞¡Eso sí, con un guía de categoría 👨🍳 @Keva_07 !
¿Cómo se enfrentan @jorgenwester, Williot y @delatorreluca a su primera mariscada? 🦐 pic.twitter.com/6qXCbQwURi
Amistad con Haaland
Con la selección absoluta apenas ha disputado cuatro encuentros. Siempre a la sombra de Haaland, eso no le impide mantener una buena relación con el delantero del Manchester City, al que por supuesto admira. Inseparables cuando compartían ataque en la sub-17 y la sub-19, en las últimas concentraciones que compartieron juntos se pusieron al día de lo mucho y muy bueno vivido.
Uno de los sueños de Larsen es jugar en la Premier League, aunque no junto a su compatriota, al menos no en el equipo que entrena Josep Guardiola. El nueve del Celta es fiel seguidor del Liverpool y su referente en el puesto es el español Fernando Torres. Hoy comparte delantera con Iago Aspas, al que descubrió durante su año en Inglaterra, con el que se medirá también el sábado en Málaga y con quien seguro querrá compartir una tapa de pulpo al acabar el encuentro, aunque sabe que como en Galicia no se cocina en ningún lado.