El verdadero "sueño" de Morata era... liderar a la Selección y apadrinar a Bryan Zaragoza
En la semana en la que se ha bromeado con que ha declarado amor eterno a mil clubes, se ha elevado dentro y fuera del campo.

Cada vez que se abre la veda de las entrevistas en la concentración de España, Álvaro Morata siempre suele responder a dos tipos de preguntas que le lanzan por aire, mar y tierra: las que se dirigen hacía el asunto polémico del momento -sobre todo tras un derbi reciente-, algo que ya saber lidiar con maestría de torero, y las que se centran en esclarecer de qué equipo es de verdad porque siempre, en cada presentación con cada uno de sus equipos, ha soltado muletillas que se han ido repitiendo: "Era un sueño para mí estar aquí", "desde niño siempre quise estar en este club" o "estar aquí es una auténtica felicidad". Echen un ojo a Youtube para animarse la jornada. En Sevilla demostró una vez más que, más allá de las bromas que le gastan con la forma de jurar amor eterno, donde ahora mismo vive realmente en una nube, convirtiendo en realidad un sueño de la infancia, es como abanderado de una Selección que con su gol mira a Noruega con optimismo y a la Eurocopa, con mucha hambre.
Morata ha sido durante muchos años un meme para sus críticos más ácidos. Ha recibido cientos de críticas por batir el récord de goles marcados en fuera de juego. Y se le ha culpado siempre más que a nadie, en su club o en la Selección, cuando han venido mal dadas. Jugar en tantos grandes es lo que tiene (Real Madrid, Atleti, Chelsea, Juve…). Pero el delantero, por muchas adversidades que se le presentaran, nunca ha perdido la sonrisa y se ha refugiado en los que de verdad le valoran. En estos días de stage en Las Rozas y Sevilla, sus compañeros y sobre todo los recién llegados, que cada vez son más, han confirmado la dimensión que ha adquirido Álvaro como capitán. Si algo ensalzan algunos futbolistas y miembros del cuerpo técnico es que igual se presenta voluntario para de leer el comunicado más delicado en mitad de una crisis o de solucionar partidos, uno tras otro, vestido de corto.
Anoche, tras la importante victoria ante Escocia, Morata compareció en zona mixta sin darse ninguna importancia mientras contestaba mensajes en su móvil y atendía las numerosas llamadas de los familiares más cercanos: "Estoy muy contento, lo importante no es seguir marcando, es seguir ganando. Quiero disfrutar ahora con los compañeros". Los que sí lo hicieron en su nombre fueron De la Fuente, el seleccionador que ha apostado desde siempre por él como titular indiscutible, y Bryan Zaragoza, un debutante al que el ariete del Atlético apadrinó desde que se subió por sorpresa al barco.
🔥¡¡GOOOOOL de España!! #SelecciónRTVE
— Teledeporte (@teledeporte) October 12, 2023
🔝Álvaro Morata sigue apareciendo en los momentos clave y adelanta a la selección después de un centro del eterno Jesús Navas que la puso con música
⏱️15 minutos para el finalhttps://t.co/CqSwIJt715 pic.twitter.com/JhEl5Qem7P
De la Fuente volvió a resaltar lo que Morata significa para este grupo, con más pinta de equipo que trabaja a diario que de Selección que se junta de uvas a peras: "Queremos tener gente en el área que remate, porque una de nuestras propuestas es llegar por las bandas. Tanto Morata como Joselu son de los mejores especialistas de la Liga en el área. Morata hace fácil lo que es muy difícil". Si la ovación de La Cartuja fue importante cuando recitaron por megafonía las alineaciones, al ser sustituido al final del partido el cariño de la grada fue el de las noches grandes.
Bryan Zaragoza, por su parte, no dejó de dar las gracias al capitán a todo aquel que le preguntó sobre cómo habían sido sus primeros días en la Selección: "De la concentración me llevo a una persona como Morata. Desde el primer día que llegué aquí parece que es mi padre, me ha cuidado, es increíble. Quería agradecérselo. Llevo aquí dos días y me ha tratado como si fuera su hijo". Lo que no respondió el malagueño es si tanto cariño igual se debió a su exhibición el domingo pasado ante el Barça.
Números de 'killer'
Morata está en uno de los momentos más dulces de su carrera. A sus 30 años, y tras debutar el el 15 de noviembre de 2014 ante Bielorrusia en una fase de clasificación para la Eurocopa, lleva ya 67 nacionalidades con España y nada más y nada menos que 34 goles. En la clasificación histórica de internacionales españoles está a un tanto de David Silva, a cuatro de Fernando Torres, y ya más alejados a 10 de Raúl y a 25 de David Villa.
Además, su idilio con Sevilla es espectacular. Ha marcado en las tres últimas visitas a la ciudad. Más allá de su gol ante Escocia, también mojó en la anterior visita al Benito Villamarín en 2022, en el empate ante Portugal (1-1), e hizo lo propio la última vez que España compitió en La Cartuja. Entonces, con su gol a Suecia en 2021, clasificó a España para el Mundial de Catar. También marcó en ese mismo escenario en un empate ante Polonia en 2021 (1-1) y dio una asistencia, ese mismo año, ante Kosovo. Cómo no, marcó en el legendario 6-0 ante Alemania que abrió la nueva y estrecha relación de España con un estadio sevillano que, pese a que la gente está incómoda en él y dista mucho de ser una sede mundialista por mil deficiencias, Álvaro se ha encumbrado.