Un viejo deseo del Real Madrid resurge en Polonia para soñar con la sorpresa ante Francia
El delantero polaco Krzysztof Piatek puede ser una de las claves cara al gol ante el combinado galo.

La ausencia de Lewandowski ha complicado la vida de más a Polonia. Sin duda, la ausencia del mito polaco ha significado no poder garantizar sus goles ante los primeros dos rivales de la Eurocopa, además del respeto que genera el delantero del FC Barcelona en cualquier defensa. Ante esta ausencia, el seleccionador polaco, Michał Probierz, ha tirado de dos torres con la ambición de amedrentar a los centrales rivales: Buksa y Piatek. Aunque ambos se han destacado esta temporada en el fútbol turco, el recorrido del exdelantero del Milan o del Genoa se destaca por una carrera repleta de montañas rusas.
Si bien es cierto que, en el primer partido ante Países Bajos, fue Buksa el artillero que puso en problemas a los neerlandeses, en el último duelo ante Austria fue Piatek (28 años) el único en encontrar el camino del gol. Jugador notorio por su físico y capacidad de aprovechar las oportunidades en el área como rematador, por alto o por bajo, se trata de un futbolista castigado por las lesiones que ha encontrado hueco en esta Eurocopa para volver a reivindicar esa facilidad para contribuir como goleador, como demostrara ante Austria, a pesar del poco valor que tuvo, finalmente, su diana ante Patrick Pentz.
Con cero puntos en sus dos primeros partidos, Polonia tiene muy difícil poder encarar los octavos de final. Austria le lleva la delantera y su única opción pasa por ser superior a la gran favorita. La Polonia de Probierz encara el más difícil todavía, en el que su rival será uno de los máximos favoritos a llevarse el torneo. Incluso sin Mbappé, la Francia de Deschamps da miedo. La calidad de sus jugadores y la notoria habilidad para controlar, táctica y físicamente, a sus rivales hace que apenas se muevan las apuestas por su victoria final a pesar de la lesión que ha impedido a su '10' enfundarse la elástica 'bleu' en la última cita ante Países Bajos.
Es por esto por lo que la confianza en los delanteros polacos debe ser máxima, pues la única opción de su combinado nacional para estar entre los clasificados pasa por dar la campanada ante Francia, sirviéndose de toda la puntería posible del resurgido Krzysztof Piatek y sus compañeros. Curtido en sus inicios en el fútbol polaco, donde se desarrolló en varios clubes como el Zaglebie Lubin o el KS Cracovia, la carrera de Krzysztof Piatek nunca ha logrado ser todo lo regular que pareció prometer a finales de 2018.
Fue en ese entonces cuando el delantero centro nacido en Dzierżoniów se batía ya en el fútbol italiano. A bordo de un Genoa que brillaba a la luz del rendimiento goleador de este artillero, su capacidad no sólo supuso el buen rendimiento de su club en la primera parte de esa 18/19, sino que muchos grandes preguntaran con interés sobre su situación contractual en ese mismo mercado de enero.
El Madrid, atento a su puntería en 2019
Y la llamada no llegó sólo desde Milán, donde acabaría llegando en ese mes de enero de 2019 tras firmar un contrato con el equipo 'rossonero' a cambio de 35M€, pues todo un Real Madrid preguntó por la situación y las condiciones del posible fichaje de este rematador polaco. El equipo blanco, en una clara crisis de urgencia goleadora, peinó el mercado europeo en busca de perfiles que pudieran mejorar su puntería de cara a portería y poder potenciar sus resultados en esa temporada 18/19.
Fueron 13 goles en 19 partidos de la Serie A con la camiseta del Genoa lo que llevó al equipo merengue a interesarse por las características de este delantero centro. Uno de los registros más llamativos del momento, que se situaban a muy poca distancia de otro ídolo madridista como Cristiano Ronaldo en ese momento de la temporada. Su capacidad goleadora parecía seducir al equipo de Florentino Pérez, que en ese momento sufría en la tercera plaza del campeonato liguero.
Un orden que se conservaría hasta el final de esa 18/19, con el FC Barcelona de Valverde campeonando en LaLiga y con el Atlético de Madrid de Simeone siendo segundo clasificado. Tal y como se comentaba en la prensa de aquel momento, equipos como el propio Atlético de Madrid o el Borussia Dortmund también estaban al tanto del rendimiento de Piatek y de la posibilidad de que se moviera en ese mercado de enero.
El renacer del viejo artillero
A pesar del interés de tantos grandes europeos, la temporada del ariete polaco no acabó con los aplausos esperados, por no saber llevar al sistema 'rossonero' el éxito que se pudo ver con su exequipo. Aunque desde su llegada en enero al Milan no dejó de marcar, con 9 goles en 18 partidos en la Serie A, su rendimiento bajó claramente en la siguiente campaña, donde su contribución no fue tan alta como se esperaba y se le buscó una salida, de nuevo en enero, esta vez hacia la Bundesliga alemana.
Ahí es donde comenzó Krzysztof Piatek una travesía por el desierto que acabó por superar en la pasada campaña. Ni en el Hertha, ni en la Fiorentina ni en la Salernitana ha sabido el polaco igualar los números que le hicieron estar en el candelero de tantos grandes a comienzos de 2019. Las lesiones y la falta de continuidad y puntería parecían instalados en el devenir de una carrera con demasiados altibajos y dudas. Esta última etapa, a bordo del İstanbul Başakşehir turco, ha acabado por aupar de nuevo al delantero a ser un delantero llamativo por cifras: 5º máximo goleador en la liga turca, con 17 dianas. Por detrás de Icardi, Džeko, Manaj y Thiam.