EUROCOPA

Otra 'watch party' de Relevo talismán para la Selección... ¡con una conga final!

Deportistas, representantes de empresas, influencer y agentes del mundo del deporte se vuelven a dar cita en Relevo para ver el España-Francia de semis.

Chus Rosa, Almudena Cid, Laura Muoz y Alfredo Carneros durante la Euro Watch Party de Relevo. /SALVADOR FENOLL/RELEVO
Chus Rosa, Almudena Cid, Laura Muoz y Alfredo Carneros durante la Euro Watch Party de Relevo. SALVADOR FENOLL/RELEVO
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Cuando hace ya más de dos años nació Relevo, el lema inicial era "el testigo del deporte". Sin embargo, con el tiempo esa idea ha ido mucho más allá. ¿Por qué ser solo testigo del deporte… si podíamos hacer testigo a nuestros lectores? Y lo de este martes, durante el España - Francia de semifinales de la Eurocopa ha sido un gran ejemplo de ello. Porque nadie quiso perderse la Euro Watch Party para ver a la Selección seguir triunfando en esta Eurocopa. Y menos aún después del éxito que supuso la primera convocatoria que ya se hizo para el partido de los de Luis de la Fuente ante Italia Y que, por cierto, también sirvió de talismán para la Selección.

Así fue la Euro Watch Party de Relevo de este martes. SALVADOR FENOLL | RELEVO

"Nos han invitado y ni nos lo hemos pensado, aquí estamos", reconocía la exgimnasta Almudena Cid, que fue la primera en llegar y dar hasta un pequeño toque con uno de los balones de fútbol que hay por la redacción de Relevo. Lo cierto es que nadie quiso perderse este evento. Tanto, que si el once inicial de Luis de la Fuente tenía su hype (más que nada porque tenía que ver cómo suplir la baja de Pedri por lesión y las ausencias de Carvajal y Le Normand por sanción) -pd: las apuesta fueron Jesús Navas, Nacho y Dani Olmo en la mediapunta-, la alineación de la Euro Watch Party de Relevo tampoco se quedaba atrás.

Almudena Cid, el boxeador Jonathan Maravilla Alonso, las gimnastas Ana Pérez y Alba Petisco, el luchador Moha Mottaghinia, la exportera de la Selección de hockey sobre hierba Chus Rosa, la medallista mundial y europea de esgrima Araceli Navarro, la exjugadora del Atlético de Madrid y Real Madrid Sara Ezquerro, Paula Grande (tiro olímpico), Rocío Gutiérrez (la que más títulos tiene en la historia del hockey en España) y nuestro particular Lamine Yamal, quien con sólo once años ya es el número uno del mundo de tenis de mesa Sub-13, Ladimir Mayorov. Aunque obviamente no eran los únicos. ¡Si se llegó a las 150 personas!

La celebración de los canteranos del tenis de mesa que acabó en una conga. NOELIA GÓMEZ MIRA

Porque también estaban, por ejemplo, la árbitra internacional de esgrima Vanesa Chichón, la cantera nacional del tenis de mesa -los MVP de la fiesta, por cierto, aunque no adelantemos acontecimientos-, las gimnastas del equipo nacional de rítmica júnior -que fliparon al poder compartir un rato con una leyenda como Almudena Cid-, la campeona olímpica de Barcelona 92 en hockey hierba Virginia Ramírez y el entonces seleccionador José Brasa, representantes de LaLiga, como el jefe de Gabinete de Presidencia, Víctor Martín, así como el director estratégico de la Liga F, Pedro Malabia y también el CEO de la misma, Pablo Vilches, quienes, como la mayoría, vivieron desde las pantallas de Relevo otro éxito más de la Selección.

Eso sí, el que no se quiso perder detalle fue Maravilla, que sentado en primera fila frente a una de las cuatro grandes pantallas -"claro, yo en primera fila para verlo todo bien", reconocía entre risas a Relevo el boxeador-, sufrió ese tempranero gol en contra como el que más. Y sin contar la breve decepción que se llevaron los chavales del tenis de mesa al ver que además de ir perdiendo... se quedaban sin pizza. "Ostras, verás cuando les diga que no hay pizza", se lamentaba su entrenador, Alfredo Carneros.

Todo lo contrario que esos tres franceses que, cara pintada, bandera de Francia al cuello y hasta camiseta puesta, aprovecharon el momento para pedir uno de esos vinos Cillar de Silos que pudieron degustarse durante una velada que sirvió hasta para hacer networking. Porque el "Relevo Sarao", como lo denominó uno de los invitados, se convirtió en un punto de encuentro entre empresas, agentes deportivos, abogados, influencer y deportistas y un gran momento para evadirse de la rutina para aquellos que, como Ana Pérez o Alba Petisco, en breve estarán cogiendo un vuelo de Iberia rumbo a París porque tienen los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina.

"Este tipo de eventos viene bien para salir de la rutina, disfrutar del fútbol y hablar con gente que no ves tanto"

Ana Pérez y Alba Petisco Gimnastas

"Hacer esto con gente del deporte viene bien para desconectar, para hablar con gente que no ves tanto", decía Pérez, a lo que Petisco añadía: "Te sirve para desconectar también de la rutina". Las gimnastas, que están concentradas en el CAR, destacaron que ahora que están lejos de su familia, haber podido compartir un partido así con otros compañeros es también una gran forma de vivirlo: "De estar acostumbrada a ver este tipo de partidos con mi familia y pensar que ahora estoy lejos, fuera de casa, pues viene bien que haya este tipo de iniciativas para disfrutar del fútbol y animar, cómo no, a nuestra Selección".

Lo cierto es que el acto fue sobre ruedas y el partido más todavía. Porque en ese momento en el que Lamine Yamal arrancó como si le hubieran activado un motor Hyundai y anotó el 1-1, todo estalló de felicidad. Aunque no tanto como cuando Dani Olmo hizo el 2-1 o cuando acabó el partido. Porque en ese momento, los canteranos del tenis de mesa, a quienes les tocó tirar de agua Cabreiroá (lo de celebrar con otras bebidas a esas edades como que no), se convirtieron en los MVP de la fiesta y hasta montaron una conga a la que no tardó en unirse el resto de asistentes. Y por cierto, el drama de la pizza se disipó rápidamente cuando comprobaron que salían ganando porque en este caso había hamburguesas con patatas: "Esto es mejor, está buenísima", dijo uno de ellos.

"El domingo si hay otra para la final, volvemos, ¿no?", comentaba alguno de los chavales a su entrenador. Aunque la realidad es que el sentimiento era generalizado. Porque la fiesta fue todo un éxito y la 'Victoria' siempre sabe mejor cuando es compartida. Y en la Euro Watch Party de Relevo de este martes se dio fe de ello.