El cuerpo técnico del Barça detecta los pecados en Old Trafford
Aún en caliente, desde el Barça creen que faltó ambición tras el 0-1 y que la voluntad de protegerse llevó al equipo a un bloque demasiado bajo.

El Barça lo dejó todo en el campo pero una actitud encomiable no fue suficiente para salir vencedor de Old Trafford. El conjunto azulgrana volvió a verse superado en Europa, esta vez no por falta de ganas o intensidad, sino por cuestiones mucho más futbolísticas. Así lo creen en el club horas después de la derrota frente al Manchester United.
Como si supiera lo que iba a echar en falta el día del partido, Xavi Hernández quiso recalcar en la previa del envite la ausencia de Dembélé. Lo hizo pensando no tanto en la calidad del galo, sino en la profundidad que ofrece al equipo. Fue precisamente ese uno de los varios 'pecados' que el cuerpo técnico ha detectado respecto a la actuación en Mánchester.
Las ganas de defender bien llevaron al equipo a mantener un bloque demasiado bajo. Es cierto que en la primera media hora varias presiones altas permitieron instalar la línea defensiva muy lejos de Ter Stegen, pero después se vio a un Barça muy hundido, sin ningún tipo de profundidad para percutir a la espalda de la defensa británica. Además, al recuperar el cuero tan lejos del área rival, había que recorrer muchos metros, decreciendo claramente las opciones de sorprender a la zaga inglesa. De algún modo, los azulgranas recordaron al Barça de Valverde, que no contaba con capacidad de atacar los espacios y su juego estático se volvía previsible.
Solo en los últimos minutos, ya perdiendo por 2-1, se vio a un equipo con voluntad real de ir al ataque. Y es que tras el gol de Lewandowski, los azulgranas atacaron con pocos efectivos. Balde sí apareció por su carril varias veces en la segunda mitad, pero fue el único. De hecho, las pocas llegadas nacieron de eso, de un buen uso del carrilero de los espacios.
Las ausencias de Pedri y Gavi se notaron en la presión sin balón. Los dos jóvenes son excelentes en esta faceta y en Old Trafford el Barça dejó de robar alto pasada la media hora de juego. Fue ahí, con 0-1 en el marcador, cuando al elenco de Xavi le faltó la determinación para ir a buscar el segundo. En el vestuario creen que ese era el momento para dar la estocada al conjunto de Ten Hag.
Asumiendo que faltaba juego entre líneas sin el canario ni el andaluz, el Barça se quedó en tierra de nadie. Ni castigó al United con posesiones largas ni aceptó la invitación al ida y vuelta que siempre ofrecen los equipos británicos. Y es que el contar con Sergi Roberto en vez de Ferran Torres en el extremo limitó la capacidad de los culés en las transiciones. Cuando salió, el de Foios demostró mucho más colmillo.