Europa, el punto de inflexión para el proyecto txuri-urdin
Los donostiarras vuelven a unos octavos europeos 19 años después, un objetivo que el club tenía marcado desde que comenzó proyecto.

La Real Sociedad ya está en Roma para encarar los octavos de final de la Europa League. Un día marcado en el club desde hace años. La eliminatoria confirma la mejoría del proyecto txuri-urdin, con Aperribay, Olabe e Imanol a la cabeza, y le pone en situación de seguir ascendiendo escalones a esta generación de futbolistas que va camino de codearse con los mejores equipos de la historia realista.
Para entender la trascendencia del encuentro, hacía 19 años que el club no disputaba unos octavos de final, y hay que remontarse hasta los años 80 para encontrar a una Real capaz de superar esta ronda. Por eso, el choque ante la Roma de Mourinho se entiende en el club como un partido que puede marcar el futuro.
Jokin Aperribay ha reconocido en varias ocasiones, aunque sorprenda, que el objetivo marcado en el largo plazo es conseguir ganar una liga. Por el camino, ya han celebrado una Copa del Rey -solo tenían una en toda su historia-, han logrado tres clasificaciones consecutivas a la Europa League por primera vez y sueñan con regresar a la Champions una década después.
En el club están convencidos de que este proyecto es capaz de triunfar a nivel continental, imitando al Sevilla o el Villarreal, que en los últimos años se han coronado en esta competición. Había dudas en un principio, sobre todo por el bajo rendimiento del equipo cuando viajaba fuera de España, pues Europa es el único lunar de la Real moderna. No han podido superar los dieciseisavos de final, tropezando las dos últimas temporadas ante el Manchester United y el Leipzig.
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— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) March 8, 2023
El crecimiento en los últimos años ha vuelto a ilusionar y a convencer de que este objetivo es real. Por eso es tan importante ser capaz de eliminar a la Roma, romper el techo de cristal y, de una vez, poner a la Real en la misma posición que ocupa en LaLiga: un equipo confirmado ya como uno de los mejores. Las únicas críticas que ha recibido Imanol en estos años se refieren al estado físico en el que llega su equipo a los meses decisivos de la temporada y, aunque ha perdido fuelle en las últimas semanas, hay mucha confianza en poder rendir en el Olímpico.
Dos veces en la historia
Solo en dos ocasiones la Real pudo superar unos octavos de final continentales. Lo consiguió en la campaña 1982-83, hace ahora 40 años, cuando los guipuzcoanos lograron disputar las semifinales de la Copa de Europa tras su doblete de títulos en la liga española liderados por Alberto Ormaetxea desde el banquillo. Aquel histórico equipo superó a Vikingur, Celtic y Sporting de Portugal, antes de caer ante un Hamburgo que acabaría levantando el título frente a la Juventus.
Unos años después, en la 88-89 con Toshack como entrenador, la Real volvió a superar unos octavos de final. Entonces sucedió en la UEFA. Superaron a Sporting de Portugal y Colonia, pero en los cuartos de final el Stuttgart, que acabaría perdiendo la final ante el Nápoles de Maradona, eliminó a los donostiarras.
Ambos equipos son considerados los mejores de la historia realista por haber levantado títulos y también por ilusionar en Europa. La última Real que emocionó en el continente fue la de 2003-04, con Xabi Alonso, Karpin, Nihat o Kovacevic llegando hasta octavos de final de la Champions League, donde cayeron ante el inolvidable Olympique de Lyon.
Por todo ello, el equipo de Imanol tiene una oportunidad única para igualar a la de finales de los años 80 y poder acercarse a la de Ormaetxea, a la que ya ha superado en algunos registros recientemente, como los nueve triunfos consecutivos que supusieron la mejor racha de la historia esta misma temporada.
Silva como amuleto
En ese sentido, en el club han mimado a David Silva, un jugador clave en el esquema de Imanol como ha vuelto a quedar demostrado cuando no ha estado: una victoria, tres empates y tres derrotas en su ausencia. El canario disputó media hora en el último encuentro liguero ante el Cádiz y está listo para ser titular esta noche.
No es un dato menor, con él en el campo el conjunto donostiarra gana el 60% de los partidos que disputa. Desde que llegó a San Sebastián ha jugado 80 partidos, ganando 48, empatando 15 y perdiendo solo 17. En cambio, cuando no ha podido actuar, los de Imanol solo alcanzar el 32% de triunfos, con 18 victorias en 56 encuentros.
Con su calidad en el campo, además, Imanol puede regresar al rombo en el centro del campo junto a Zubimendi, Merino y Brais. La única duda es la delantera, donde Sorloth, Kubo y Oyarzabal se tendrán que repartir los dos puestos. Un bendito problema para el técnico, que ha dejado de lamentar lesiones y ahora tiene un gran abanico de opciones. Con ellos está en disposición de subir un escalón más para acercarse a la mejor Real de la historia.