REAL SOCIEDAD - ANDERLECHT

La llegada de alrededor de 300 ultras belgas modifica el cierre de algunos colegios de San Sebastián

El encuentro ha sido declarado de alto riesgo y las medidas de seguridad son cada vez mayores.

La afición del Anderlecht, durante un partido./RSC ANDERLECHT
La afición del Anderlecht, durante un partido. RSC ANDERLECHT
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

San Sebastián se prepara, desde ya, para la llegada de alrededor de 300 ultras del Anderlecht, su próximo rival en la Europa League (18:45). Los aficionados del club belga tenían previsto su desembarco en territorio donostiarra anoche, aprovechando la mañana de este jueves para alentar a los suyos. Sin embargo, la mayoría lo hará a lo largo de la mañana de hoy, con el encuentro declarado de alto riesgo y cada vez más medidas de seguridad.

Esto, obviamente, ha afectado a los aledaños del Reale Arena, donde los ultras del Anderlecht han fijado uno de sus puntos de encuentro: el colegio Amara Berri, situado a sólo ocho minutos a pie del estadio, ha modificado sus horarios y ha adelantado una hora el cierre de las clases (de 16:30 a 15:30). Esta medida, llevada a cabo con el propósito de que prevalezca la seguridad de los más pequeños, no ha gustado a muchos de los padres de los chicos y chicas del centro, que mostraron su descontento y disconformidad a lo largo de la tarde del miércoles.

El adelanto del cierre del colegio, que se producirá ahora a las tres y media de la tarde, pretende evitar que la salida de las clases coincida con el momento en el que los 300 ultras del Anderlecht se congreguen en los aledaños del Reale Arena.

Pese a no haber contado con el beneplácito de algunos padres del centro, se trata de una de las muchas medidas que ha llevado a cabo San Sebastián, buscando cerrar filas y evitar, en cualquier caso, males mayores. Además, la zona en la que se encuentra el colegio ya fue una de las más afectadas cuando la Real Sociedad se enfrentó a Roma y PSG el curso pasado.

Los ultras del Anderlecht ya la liaron en San Mamés en 2010

Tan sólo hay que remontarse a 2010 para recordar la última vez que aficionados del Anderlecht la liaron en territorio vasco. Fue en San Mamés, en un encuentro que enfrentó al Athletic y al cuadro belga en la misma competición en la que ahora ambos participan. La batalla campal pasó a ser una realidad sobre el césped del feudo bilbaíno y aficionados de ambos equipos, además de propinarse sendos puñetazos, también se lanzaron objetos desde la grada. Finalmente, la Ertzaintza intervino y frenó la pelea, ya con los jugadores en los vestuarios y el envite finalizado.

Precisamente los alrededores de San Mamés también se encuentran vallados, a la espera de que en la noche de este jueves el Athletic reciba al AZ Alkmaar (21:00) y, también, a sus ultras. La preocupación, así, crece por momentos, a unas horas de que el esférico eche a rodar en el estadio rojiblanco.