LA CRISIS DE RUBIALES

Las 9 horas en las que el fútbol femenino ganó una guerra: "La vamos a liar"

El alegato de Rubiales y su no dimisión gestó un movimiento generalizado que acabó con el durísimo comunicado de Jenni Hermoso.

Jenni Hermoso, junto a Alexia, tras ganar el Mundial. /GETTY
Jenni Hermoso, junto a Alexia, tras ganar el Mundial. GETTY
Sandra Riquelme
Mayca Jiménez

Sandra Riquelme y Mayca Jiménez

Hay fechas que se graban por lo trascendente de los acontecimientos. Sin duda, este 25 de agosto de 2023 será uno de ellos. Quedará como el día en el que el fútbol femenino dijo 'Se acabó' y ganó una guerra en nueve horas. Las que transcurrieron desde que Rubiales se levantó en la Asamblea Extraordinaria de la Federación y pronunció un discurso incendiario, con ataques contra contra los políticos, la prensa y el feminismo, hasta que, Jenni Hermoso, primero junto a las jugadoras de la Selección española, y después en solitario, emitió un duro comunicado contra el presidente de la RFEF.

¿Qué sucedió en esas nueve horas en las que se engendró el gran golpe?El exaltado alegato de Rubiales prendió la mecha. Cuando las futbolistas iban escuchando la intervención del presidente de la Federación, no daban crédito. Sobre todo cuando escucharon que el beso a Jenni Hermoso fue "libre, mutuo, consentido". Ahí dijeron 'basta'. La futbolista de Pachuca estaba bastante afectada y sus compañeras decidieron que el asunto no podía continuar así ni un minuto más. Lo que sostuvo Rubiales en la Asamblea era mentira. Y es entonces cuando iniciaron un movimiento de organización entre ellas.

Debido a la gravedad del caso decidieron actuar bajo el paragüas del sindicato FUTPRO. Defienden que no es un problema de ellas sino un mal endémico. Jugadoras como Vero Boquete o Natalia Pablos ya sufrieron una situación extrema en 2015 con el seleccionador Ignacio Quereda. No tenían dudas de que debían unirse todas. De esta forma, las 23 jugadoras que formaron parte de la convocatoria para el reciente Mundial pidieron ayuda a exfutbolistas,que a su vez crearon un grupo de WhatsApp en el que dejaron clara su postura sobre la situación y el comportamiento del presidente de la Federación.

«Vamos a muerte»

En ese grupo, formado por internacionales como Carmen Arce 'Kubalita' o Mar Prieto, pioneras, y con Vero Boquete como una de las líderes, unieron voces para ir de la mano con las 23. El mensaje que les dieron fue contundente: "Vamos a muerte con vosotras, la vamos a liar". Y se pusieron en movimiento. Por un lado, las futbolistas campeonas del mundo en Sídney redactaron el comunicado con FUTPRO y se lo enviaron al resto para firmar.

En total, 81 jugadoras (aunque querían poner su nombre muchas más): las 23 que triunfaron en el Mundial, las 12 que firmaron en su día el comunicado contra la RFEF y que no estuvieron en la cita mundialista y 46 de todas las generaciones, entre las que están algunas de las leyendas del fútbol femenino español. No figura en la lista Sonia Bermúdez, histórica internacional (63 ocasiones y 34 goles), una de las líderes en la cruzada contra el exseleccionador Quereda pero que ahora es seleccionadora Sub-19 y Sub-20. Y tampoco Laura del Río (40 internacionalidades y 39 tantos), que ahora es entrenadora de la selecciones Sub-15 y Sub-23.

Todas revisaron con minuciosidad documento, el asunto lo requería. Incluso muchas telefonearon a sus agencias. No hubo vacilación. Aunque hubo instantes de caos. Fue cuando se filtró un primer comunicado de las jugadoras. Aún faltaban puntos por repasar y no estaban incluidas todas las firmantes. Pocos minutos después, en torno a las 19:45 horas, FUTPRO emitía el documento en el que anunciaron que no volverán a la selección mientras sigan "los actuales dirigentes".

Contundente Jenni Hermoso

 

En ese escrito, se incluyeron unas primeras declaraciones de Jenni Hermoso en las que confirmó que el beso de Rubiales no fue consentido. "Quiero aclarar que, tal y como se vio en las imágenes, en ningún momento consentí el beso que me propinó y en ningún caso busqué alzar al presidente. No tolero que se ponga en duda mi palabra y mucho menos que se inventen palabras que no he dicho". Desmontó, por tanto, la versión que el presidente dio en la Asamblea.

Una hora después, la jugadora de Pachuca fue más allá y en sus redes sociales colgó un contundente comunicado. "Me sentí vulnerable y víctima de una agresión", "Las palabras del Sr. Rubiales explicando el desafortunado incidente son categóricamente falsas y parte de la cultura manipuladora que él mismo ha generado", "Sencillamente, no fui respetada" o "Actitudes como esta han sido parte del día a día de nuestra selección durante años", fueron algunas de las frases que señalaron firmemente a Rubiales para terminar un día en el presidente de la Federación decidió morir matando, el Gobierno anunció que le suspenderá y el fútbol femenino, arropado por toda la sociedad, dio una lección de compromiso y unidad.