FÚTBOL FEMENINO

Virgy García y la presión de ascender: "Si no nos exigen aquí, es que nos hemos equivocado de club"

La entrenadora del Atlético de Madrid B femenino habla en Relevo sobre el ascenso de su equipo a Primera Federación.

Virgy durante un partido. /VIRGINIA GARCÍA
Virgy durante un partido. VIRGINIA GARCÍA
Nagore Domínguez

Nagore Domínguez

Las primeras veces nunca son fáciles y Virginia García 'Virgy' lo sabe. Llegó al Atlético de Madrid hace menos de un año, sola, sin conocer al resto del 'staff', pero el tiempo y la convivencia -comparte piso con el preparados físico y el analista del equipo- han hecho que terminen siendo "una gran familia" y se consideren "compañeros de vida". Cogió las maletas y emprendió su viaje a la capital para seguir formándose como entrenadora, a pesar de que su madre no lo viera claro: "Hija, ¿Cómo te vas a Madrid? No conoces la ciudad, no has estado nunca". Nueve meses después de que arrancara la competición, no existen las dudas: ha conseguido el ascenso a la Primera Federación.

Es una mujer a la que le encanta la presión y convivir con ella, con incertidumbre, algo que ha trasmitido a sus jugadoras desde el día en el que empezaron a funcionar como equipo: "Hay que vivir con la presión. Bienvenidas al fútbol profesional, a la vida real de las futbolistas". Ella la conoce bien. Colgó las botas en la temporada 20/21 y, desde entonces, ha dedicado su vida a formarse exclusivamente como entrenadora, antes compaginaba su carrera con entrenamientos a los equipos filiales.

Cuando llegó al Atlético de Madrid confió en que su experiencia como futbolista le ayudara a entender al equipo y a sacar lo mejor de ellas: "La experiencia como entrenadora es corta, eso sí, tengo un máster en fútbol porque me he pegado muchos años jugando y siendo profesional. Ellas cuando ven que su entrenadora ha sufrido, ha disfrutado, ha vivido lo que ellas están viviendo, se sienten reflejadas en su entrenadora y eso me ayuda a la hora de gestionar el vestuario". Pero para conseguir todos los logros que han cosechado durante esta temporada hay que vivir un proceso previo y más cuando todo es nuevo.

Virgy durante un partido del Atlético de Madrid.  VIRGINIA GARCÍA
Virgy durante un partido del Atlético de Madrid. VIRGINIA GARCÍA

"He vivido como futbolista el tener un staff tan grande, pero nunca he sido la cabeza visible de un grupo de siete compañeros", confiesa. Han necesitado un tiempo para ir conociéndose, para saber cómo enfocar los entrenamientos, el día a día. El comienzo de temporada no fue fácil, lo que les llevó a hacer un cambio de dinámica interna para poder conseguir uno de sus principales objetivos: el ascenso. "De puertas para dentro, para cuerpo técnico y club, teníamos ese objetivo en mente. Creíamos en las posibilidades de nuestro equipo. Para las jugadoras no ha sido un objetivo marcado desde el principio de temporada", cuenta Virgy. Haciendo caso a su experiencia, supo que marcar un objetivo a largo plazo para sus jugadoras no iba a ser buena idea: "Si no se consigue, ¿Qué pasa? ¿Ha sido un mal año o un fracaso?. Nosotros siempre hemos marcado objetivos por bloques, un mes, dos meses. Marcábamos X puntos, X goles a favor, X porterías a cero y ahí ya empezaban a motivarse".

Todo ello han llevado al Atlético de Madrid B a terminar la temporada en lo más alto de la tabla, siendo el equipo que menos goles ha encajado y que menos derrotas ha cosechado junto al Real Madrid C.F B. Aunque en todo este proceso que ha durado meses, hubo un antes y un después. El staff aprovechó el parón de navidad para hacer un cambio de dinámica que ha sido la base del éxito. En la primera vuelta, no consiguieron mantener la regularidad que tuvieron en la segunda y una derrota dura contra el Getafe antes de Navidad hizo que pararan para retomar el rumbo que querían seguir: "Les pedimos a las chicas una vuelta más de tuerca. Ellas como que no se terminaban de creer que podíamos estar entre los tres primeros de la liga. Son jugadoras muy jóvenes, algunas no estaban acostumbradas a esa exigencia. Dimos un cambio de mentalidad, les hicimos ver que exigiéndonos día a día y dando nuestro 100% podrían llegar los resultados, porque potencial siempre ha habido".

"De puertas para adentro teníamos el ascenso en mente. Para las jugadoras no ha sido un objetivo marcado desde el principio"

Virgy García entrenadora del Atlético de Madrid B

Desde ese momento, sus jugadoras maduraron tanto personalmente como futbolísticamente y, a nivel de mentalidad, Virgy confiesa que "dieron un giro del 200%". Los resultados llegaron y han cerrado la segunda vuelta con 36 goles a favor, seis goles en contra, 15 victorias, dos empates y una derrota contra el Racing. "Para mí era una derrota que no nos merecíamos, pero es verdad que nos hizo más fuertes, ese es otro slogan que tenemos en el vestuario. Nunca hemos dejado de creer en nuestras posibilidades", comenta la entrenadora. Desde que entró al vestuario ha hecho que una frase habitual de su día a día se convierta en un slogan que todo el equipo lleva por bandera: "Hay que salir a jugar con el cuchillo en los dientes".

"Ellas al final la cogieron como una frase de ellas, ya escuchaba antes de los partidos a ellas mismas decirlo. Se han identificado tanto con eso que se quieren tatuar el cuchillo, así que imagínate", cuenta Virgy entre risas. Un slogan que ha llegado a calar hasta en jugadoras del equipo C, que han compartido vestuario con las del B, y que siempre se lo recuerdan a la entrenadora. Además, la unión que hay en el staff se ha trasladado a las jugadoras y también se ha convertido en un concepto que ellas tienen "grabado a fuego": "Hemos hecho muchas reuniones de convivencia fuera del campo, hemos instaurado que cada vez que haya un cumpleaños hagamos una reunión post-entreno y nos quedemos a comer entre todas. Eso al final hace grupo y tenemos un feeling muy especial entre el cuerpo técnico y la plantilla, que es muy difícil de crear, sobre todo en jugadoras tan jóvenes que no estaban acostumbradas a vivir en un vestuario de esta índole".

El gen andaluz corre por la sangre de la entrenadora, aunque esté lejos de casa. De vez en cuando dice frases con las que algunas jugadoras no terminan de identificarse, no terminan de entender: "Hay que salir con los ojos inyectados en salmorejo". "Es verdad que lo he dicho poco, algo más al cuerpo técnico", confiesa riendo. "Todavía hay muchas que no lo entienden, pero por suerte lo del cuchillo entre los dientes ha calado en todo el mundo". Lo que sí entendieron sus jugadoras fue el cambio de mentalidad que tuvieron que hacer para poder competir a este nivel: "A veces nos decían que éramos muy exigentes, que no dejábamos pasar un día malo. Les hacemos ver que están a un paso del primer equipo, de la profesionalización del fútbol, a lo que vienen todas las jugadoras que están aquí en el Atlético de Madrid".

El primer equipo, un espejo al que mirarse

En un año complicado para el primer equipo del Atlético de Madrid, los ojos también han estado puestas en los filiales. El primer equipo no ha conseguido la plaza para clasificarse a Champions por tercer año consecutivo y han terminado la temporada cuartas a nueve puntos del Levante, el tercer clasificado. Aun así, siguen siendo el reflejo al que mirarse para las que vienen por detrás y trabajan mano a mano con el equipo B para poder forjar un futuro con las jugadoras que aspiran a ello: "Hay una comunicación directa muy buena, tanto en la primera etapa con Oscar como ahora con Manolo. Entrenamos al lado, campo a campo, Tengo buena relación con Manolo y María. Cuando ellas lo necesitan, siempre estamos a su disposición".

Virgy ve con buenos ojos que el primer equipo quiera utilizar a sus jugadoras para completar sus entrenamientos y la relación que hay entre ambos equipos. Aprovechan los parones FIFA para entrenar juntas, lo que hace que se conozcan mejor y que no haya tanta diferencia entre la manera de trabajar del A y la del B, una relación directa positiva para el club.

Jugadoras del Atlético de Madrid celebran un gol contra el Granadilla.  ATLÉTICO DE MADRID
Jugadoras del Atlético de Madrid celebran un gol contra el Granadilla. ATLÉTICO DE MADRID

"Hay futuro en el club", sentencia Virgy. "No solamente en el B. El C también ha sido campeón de liga y han ascendido a Segunda RFEF. Yo voy casi todas las tardes por la ciudad deportiva y cada vez me sorprendo más del nivel que hay desde tan jovencitas y hay futuro en la cantera del Atlético".

La presión no es un problema para ella ni para sus jugadoras, si piensan en el año que viene. "Estamos en el Atlético de Madrid, si no nos exigen aquí, es que nos hemos equivocado de club", dice la entrenadora. "Primera RFEF es una categoría muy potente, hay jugadoras de primer nivel que se han enfrentado conmigo en Primera División. Disfrutemos del ascenso primero, exijamos el 100% a nuestras jugadoras y a nosotros mismos, pero siempre con los pies en el suelo", explica Virgy, que el año que viene seguirá con uno de los lemas más importantes del Atlético de Madrid por bandera: Partido a partido. "Cala, porque te pones metas a largo plazo y si no llegas te frustras y eso no es bueno para las jugadoras. El trabajo diario es el que nos va a hacer saber en qué posición podemos quedar el año que viene", finaliza.