Ibán García del Blanco, eurodiputado socialista: "La Supercopa de Arabia me parece un retroceso"
El copresidente del Grupo de Deportes del Parlamento Europeo atiende a Relevo en Bruselas.

Su nombre está de actualidad por ser uno de los pesos pesados del Parlamento Europeo en el parto de la primera ley de inteligencia artificial del mundo . El eurodiputado socialista Ibán García del Blanco (León, 1977) ejerce también de copresidente del grupo deportivo de la Eurocámara. Licenciado en Derecho, de joven fue un apasionado ajedrecista. Hoy es un político consciente del inmenso valor del deporte como motor social. El leonés recibe a Relevo en Bruselas una gélida mañana de enero para abordar, café en mano y sin enroques, todas las cuestiones que se le plantean.
Estos días se disputa, un año más, la Supercopa de España en Arabia Saudí. ¿Qué cuerpo le deja este tema?
Pues no me deja muy a gusto. Esta mañana estaba leyendo el comunicado que ha enviado el Barça a sus socios, recomendándoles no expresar afectividad en público o que no exterioricen su condición homosexual en su caso. En fin, yo creo que es intolerable. Es incompatible con los principios y los elementos más esenciales de la defensa de la igualdad y dignidad humanas. Creo que, mientras no se den una serie de condiciones mínimas, básicas, desde el punto de vista del respeto a los Derechos Humanos, no se pueden realizar este tipo de eventos en países como Arabia Saudí. Me parece un retroceso. Hablábamos de la proyección a través del deporte de determinados valores; también se pueden proyectar desvalores, que es lo que se está haciendo con esta Supercopa.
¿Se puede frenar el éxodo a Arabia y otros países vecinos de importantes eventos internacionales y de deportistas?
No lo sé. Creo que hay que poner pie en pared de vez en cuando. No quiero decir que haya que ser naífs, ingenuos o no ser conscientes de que el mundo es un lugar complejo y de que a veces hay que cabalgar contradicciones. Pero eso es una cosa, y otra que, de manera indiscriminada, se acepten con normalidad las restricciones en el ejercicio de Derechos Fundamentales en países como estos. Creo que se puede competir en esos lugares, siempre y cuando se marque un estatuto de respeto a cuestiones muy esenciales. También los clubes o los deportistas participantes tienen que intentar mover la situación. Se asume que, de la noche a la mañana, Arabia Saudí no se va a convertir en una democracia pluralista y respetuosa con los Derechos Humanos, pero, como mínimo, tenemos que ir avanzando en el sentido correcto de la historia, como ahora está de moda decir. Por cierto, es una afirmación marxista. Me hace mucha gracia cuando se la escucho a Ayuso repetidamente, probablemente no lo sepa.
"Necesitamos más Gasoles"
¿Qué papel pueden jugar los deportistas?
Yo llevo muchísimos años, desde que soy pequeño, jugando al ajedrez. Los países del Golfo empezaron a organizar grandes torneos de ajedrez en esos lugares. Y son bastante conocidos ejemplos de deportistas, especialmente jugadoras, que se han negado rotundamente a participar en ellos y han producido un efecto dentro de la generalidad de los practicantes y aficionados. Yo creo que como mínimo sería exigible que hubiera este tipo de declaraciones. Pero, vamos, ya el colmo es que un club recomiende a sus aficionados que se nieguen a sí mismos, es decir, que impugnen su propia dignidad, que es lo que se le está pidiendo, por ejemplo, a una persona homosexual si se le pide que se disfrace cuando está en Arabia Saudí.

¿Echa de menos este tipo de ejemplos, como sucede con algunas de las estrellas de la NBA, en otros deportes como el fútbol?
Sería injusto decir que nadie ha dado ese paso, pero es verdad que yo a veces miro con envidia al fútbol alemán y a su capitán Manuel Neuer, llevando ese brazalete arcoíris. Por ejemplo, en el último Mundial de Catar, creo que si todos los equipos europeos, que en principio provienen de democracias consolidadas, hubieran puesto pie en pared, yo estoy seguro de que ese Mundial se habría jugado con otro tipo de condiciones. Necesitamos más Gasoles. Creo que es una cuestión que acabará por llegar, es un asunto de evolución generacional y el fútbol no es ajeno a la propia sociedad en la que los jugadores se mueven.
¿Por qué más de deportistas como Pau Gasol?
Porque es un ejemplo en todos los sentidos. Ahora que están en TVE con esto del 'español y la historia', que no deja de ser un ejercicio bastante vano y fútil, a mí me viene siempre a la mente Gasol, no como el mejor español de la historia, pero probablemente como el mejor deportista. Aúna una carrera excepcional desde el punto de vista deportivo, rompedora, única, tremenda, con un compromiso expresado constantemente con la defensa de determinados valores y con la proyección de su propia imagen para defender esos valores. Y en algunos casos asumiendo riesgos. Yo creo que es el gran ejemplo de lo que debería ser un deportista de alto nivel.
"Creo que Rubiales está en el lugar que merece"
En el otro lado de la balanza tenemos el asunto de Luis Rubiales. ¿Cómo se vivieron en el Parlamento esos días de gran impacto social?
Tuvo un grandísimo impacto. Aquí hubo cierta perplejidad con la reacción del presidente de la federación. Ya no la acción en sí, que por supuesto la generó, sino la reacción. Creo que al final hemos proyectado un buen mensaje hacia el resto de la Unión Europea. En cuanto a que hay cosas que en España sí son importantes y nos las tomamos en serio. La resolución final del problema, de alguna forma, ha engrosado un poco más nuestro capital moral en el resto de Europa, que nos miraba con cierta perplejidad. Porque yo creo que es inconcebible que a un presidente le dé por besar a una jugadora en público en medio de una ceremonia final de una competición. A nadie se le ocurre que eso pueda suceder con un hombre futbolista. Yo creo que está en el lugar que merece Rubiales y que eso es compartido con el resto de europeos.
¿Qué valoración hace de la reacción grupal del vestuario de aquella Selección con el 'Se acabó' por bandera?
La culminación al trabajo que llevan realizando muchas futbolistas mujeres y muchas personas alrededor del futbol femenino durante muchísimos años. Al final, es lo que a mí me gustaría a veces ver en el futbol masculino. Que un grupo de profesionales toma la decisión y es capaz de mostrarse solidario, caiga quien caiga y pase lo que pase. Yo ya había seguido con mucho interés y con mucha indignación el caso del entrenador en el pasado y de la reacción de la mayoría de los periódicos deportivos al respecto, por cierto. No es vuestro caso. A mí me indignó profundamente y creo que al final esto fue la gota que colmó el vaso. Muy inteligentemente, las jugadoras entendieron que era el momento de jugar el todo por el todo. Y ganaron. Lo bueno es que esa victoria de las jugadoras es una victoria de carácter social, muy solidaria, porque nos beneficiamos como sociedad todos.
Tenemos que hablar de otro tema candente: la Superliga. ¿De qué va esto: de dinero, de modelos, de futuro?
Es un asunto complejo. Yo diría que quizá haya habido un movimiento, efectivamente impulsado por el dinero y por el negocio que es hoy en día el fútbol, en el sentido de impugnar una senda decadente, en cuanto a la calidad y a la sostenibilidad, de los grandes clubes europeos. Porque es verdad que la UEFA, en un determinado momento, no cumplió sus propias normas. No hizo alarde de los principios que manifestaba, me refiero sobre todo al fair play financiero. Se ha generado una situación de desequilibrio en la que prácticamente vale todo. El modelo creo que está gripado y haría bien la UEFA en plantear alternativas a ese modelo. Dicho lo cual, a mí no me gustaría, ni creo que sea el papel de las instituciones, definirme entre uno y otro. Al final, la UEFA es una organización privada, que por cierto está radicada en Suiza, que de alguna forma también necesita muchas reformas internas para poder funcionar mejor. Pero yo tampoco sé si la alternativa de la Superliga es mejor o no. Tendremos que ver en el futuro quién plantea el mejor modelo y quién convence a los clubes.
"Rodríguez Uribes marcará un antes y un después en el CSD, para bien"
¿Qué se puede hacer por la sostenibilidad del fútbol?
Hay iniciativas que han mostrado que su modelo más o menos funciona. La Bundesliga, por ejemplo. O incluso dentro de LaLiga española creo que se está empezando a ser, con muy buen criterio, mucho más riguroso con el asunto de la sostenibilidad financiera. Necesitamos que las reglas sean las mismas para todo el mundo y que no venga ningún agente externo a reventarnos el modelo, que es un capital propio europeo. Se trata de que todos estos Al-Khelaïfi y todos estos fondos financieros que vienen de los países del Golfo no exploten el modelo, no lo acaben por dinamitar. Recomiendo echarle un vistazo al informe que hizo el Parlamento Británico sobre la situación financiera en la que está la Premier League, que en principio está dopada de dinero de petrodólares. Es evidente que no puede ser sostenible. A fondo perdido, una familia puede estar suministrando a un club concreto hasta el día que se canse de hacerlo o tenga otro capricho, ¿no?
En clave nacional, tras el baile de presidentes del Consejo Superior de Deportes, ¿qué le parece la elección de José Manuel Rodríguez Uribes?
Aquí estoy demasiado prejuiciado porque es un gran amigo. Tengo el mejor de los conceptos de él. Diría que es la gran ilusión de José Manuel durante toda su vida política. Es un hombre que es profesor de Filosofía del Derecho, que ha sido ministro de Cultura, que le tocó un momento muy duro y quizá a veces se ha sido demasiado injusto con él, pero que al final hizo una gran gestión que pavimentó el camino para lo que viene después. Pero yo sé, personalmente, que si hay algo que le hacía especial ilusión era ser secretario de Estado para el Deporte. Está donde él quiere y va a desarrollar una gran labor. Él conoce muy bien el deporte y está muy implicado. Lo mejor que te puede pasar en esta vida, y a la gente que gestionas, es que te dediques a algo que amas.
Hasta ahora han sido demasiados nombres en tan poco tiempo: Rienda, Lozano, Franco, Francos...
Las vidas políticas a veces se desgastan prácticamente en el chasquido de unos dedos. Pero creo que lo importante es que es un modelo coherente y que acabará culminando con José Manuel. Yo estuve muy implicado en la negociación, en su momento todavía gobernaba el PP, de una nueva Ley del Deporte. Creo que es las más moderna de Europa y diría que también las más valiente y con los objetivos más ambiciosos. Ahora lo que toca es desarrollarla definitivamente, introducir equilibrio en algunos desequilibrios que siguen existiendo en el deporte español. Y eso lo tiene José Manuel muy claro. Creo que va a haber un antes y un después de su gestión al frente del CSD, para bien.
Terminemos por el principio, ¿qué le enseñó el ajedrez?
Para empezar, la responsabilidad por lo que uno mismo hace. Como en otros deportes individuales, no le puedes echar la culpa al delantero de que no metió los goles. Además, creo que enseña mucho a competir porque, si se quiere tener una carrera larga en el mundo del ajedrez, hay que asumir la frustración. A mí me ha enseñado también a planificar a largo plazo. A distinguir lo meramente táctico, de corto plazo, al escenario en el largo plazo. A no ser cortoplacista. Tiene muchos valores adheridos, pero también diría que hay que dosificarlo. En mi caso, llegó un momento en el que casi hui de la práctica del ajedrez porque quizá el nivel de presión al que en algún momento me sometí, como joven promesa que nunca se confirmó en una realidad [se ríe], fue demasiado. Hoy, afortunadamente, lo disfruto con absoluta tranquilidad.