EUROPEO SUB-21 | ESPAÑA-UCRANIA

Guillamón, de mundialista a suplente de la Sub-21: falta de confianza, una lesión mal curada...

El valencianista atraviesa el momento más complicado de su corta carrera.

Hugo Guillamón, en un entrenamiento./RFEF
Hugo Guillamón, en un entrenamiento. RFEF
Sergio Santos

Sergio Santos

Bucarest (Rumanía). Cuando dentro de unos años a Hugo Guillamón (23 años) le pregunten por la temporada 2022-23 la recordará como la mejor de su vida… y como la peor. En pocos meses ha saboreado las dos caras de la misma moneda. El inicio fue inmejorable, con Luis Enrique contando con él de titular en un partido decisivo de la Nations League (ante Portugal) y reforzando esa confianza con el sueño de cualquier futbolista, el de ser convocado para un Mundial. El final, con el Valencia al borde del descenso y sin continuidad, fue para olvidar.

Tal era la confianza del seleccionador asturiano en él que en sus planes le dibujaba como titular en alguno de los encuentros de la primera fase del Mundial de Catar. Sin embargo, ahí empezaron las complicaciones. Guillamón llegó a la cita con una lesión en los ligamentos de su rodilla e incluso temió por su puesto después de que Gayá tuviese que abandonar la concentración por una lesión de tobillo en la que los plazos de recuperación eran similares a los suyos. Su demarcación, mejor cubierta, le benefició y finalmente Luis Enrique le esperó, a pesar de estar descartado para los dos primeros partidos (Costa Rica y Alemania). 

Esas prisas por recuperarse provocaron que la lesión de rodilla no quedase bien curada. Trabajó a contrarreloj y estuvo disponible para el tercer partido de la primera fase (Japón) y para los octavos contra Marruecos, aunque en ninguno de ellos llegó a debutar. Regresó a Valencia con malas sensaciones.

Un final de temporada para olvidar

Tras un mes de enero irregular, la llegada de Baraja al banquillo reforzaba a priori su rol en la plantilla, porque es un entrenador que llegó dispuesto a confiar en la gente de la casa. En el primer mes del nuevo técnico, Hugo recuperó su sitio en el centro del campo pero después desapareció y ahí llegó el que seguramente haya sido su peor momento como profesional: el equipo de su vida al borde del descenso y él sin poder ayudar, viendo todo de manera habitual desde el banquillo. Encadenó nueve jornadas seguidas sin jugar y sólo disputó siete minutos en los últimos diez partidos.

Quienes le conocen bien cuentan que esa situación, unida a aquella lesión de rodilla mal curada, ha minado mucho la confianza de Guillamón, algo que en un jugador de sus características es fundamental. Ya sea como central o como pivote, sus principales virtudes son la anticipación y el manejo de balón, arriesgando pases en la salida del juego que permiten superar líneas del rival. Acciones en las que la confianza es clave y el canterano valencianista la ha perdido en los últimos meses.

Regreso a la Sub-21

Guillamón tomó una decisión que habla bien de su carácter. Porque en estos meses, a pesar de no atravesar su mejor momento en el plano mental, no ha bajado la intensidad en un solo entrenamiento. Es un profesional intachable… y humilde. Por eso, cuando Santi Denia le llamó para preguntarle si estaba dispuesto a volver a la Sub-21 tras su paso por la Absoluta, Hugo no dudó ni un momento y en marzo estuvo en la primera lista del nuevo técnico de la Rojita.

Denia, a pesar de su poco protagonismo en el Valencia, reforzó la confianza en Hugo al llamarle para el Europeo Sub-21. Su papel, a priori, era de titular en el centro de la zaga pero con el paso de los entrenamientos Paredes (Athletic) comenzó a comerle la tostada. El central vasco llegó en el punto opuesto al de Guillamón: con el depósito de confianza a tope tras un muy buen final de temporada. En el primer partido, ante Rumanía, saltó la sorpresa: Guillamón fue suplente. Una situación que se repitió frente a Croacia y que le ha llevado a la última jornada de la fase de grupos sin ningún minuto disputado, y eso que venía a este Europeo con un Mundial absoluto a sus espaldas y también tras ser titular en el pasado Europeo Sub-21 (2021). Ahora mismo es el cuarto central, porque Santi optó por Mario Gila en la segunda mitad del partido contra Croacia, cuando necesitaba abrochar la clasificación.

Nueva oportunidad hoy contra Ucrania

A pesar de esta inesperada situación, Hugo no ha puesto ni una mala cara durante la semana que España lleva instalada en Bucarest. Al contrario: ha asumido su nuevo rol con humildad. Santi Denia planea premiarlo con la titularidad en el último partido del grupo, este martes (20:45 horas) contra Ucrania.

España llega ya clasificada a cuartos, como los ucranianos, pero en este caso ser primeros de grupo tiene un valor triple: un mejor cruce, evitar un viaje (si es segunda la Rojita jugaría en Cluj y no en Bucarest) y allanar el camino a los Juegos. El billete olímpico es un rompecabezas (consultar aquí las posibilidades) y es muy importante acceder con nueve puntos a cuartos para asegurarse la presencia en un hipotético playoff, que tendrá lugar si Francia e Inglaterra llegan a semifinales, algo que cada vez es más probable.

Ante Ucrania, lo normal es que Santi Denia proteja a los dos apercibidos por amarillas para cuartos (Pacheco y Baena), dando entrada a Guillamón y Gabri Veiga. También podría refrescar el once con más jugadores, ya que entre el primer y el segundo partido sólo hizo un cambio en la alineación (Víctor Gómez por Arnau Martínez) y varios jugadores están muy cargados físicamente. En los ucranianos se espera que Mudryk sea nuevamente baja, igual que en los dos primeros encuentros (confían recuperarlo para cuartos).