GRACIAS, INIESTA

El 'otro Iniesta' viaja al origen de todo y se reivindica: "Hago de taxista a mis hijos, pero yo también he cumplido mi sueño"

Jonatan Valle destacó en el torneo de Brunete disputado en 1996 del que Iniesta fue MVP.

Jonatan Valle, en un encuentro del Racing de Santander./ARCHIVO
Jonatan Valle, en un encuentro del Racing de Santander. ARCHIVO
June Lavín

June Lavín

"Llámame luego, que estoy dando de comer a mis hijos y no puedo estar a todo". Esa es la primera frase que pronuncia Jonatan Valle (Santander, 1984) al otro lado del teléfono, todavía algo agobiado. El ruido y los gritos que se escuchan de fondo así lo acreditan. El atacante, ya retirado y completamente alejado del fútbol más allá de "algún campus que he hecho", mantiene una estrecha relación con Andrés Iniesta, el nombre propio por excelencia de este martes después de anunciar su retirada de forma oficial. No porque hablen todos los días, tampoco porque intercambien mensajes con cierta asiduidad, sino porque, juntos y hace 28 años, llenaron de optimismo e ilusión el panorama futbolístico español en el torneo Brunete de 1996.

Imberbes y "bajitos", ambos protagonizaron una de las 'rivalidades' más esperanzadoras para el fútbol nacional: el Racing de Santander de Jonatan Valle ganó el torneo Brunete de 1996 después de apear en semifinales al Albacete de Iniesta. Sin embargo, el mago de Fuentealbilla se impuso al santanderino en la pelea por el MVP por un único voto. "Gracias a aquel torneo se nos empezó a mirar de otra manera, porque a Andrés lo ficha el Barça y a mí el Racing me empieza a ayudar económicamente y también personalmente... Fue un poco el inicio de todo", recuerda el exfutbolista, ahora "parado" y haciendo las veces de "taxista a mis hijos, que me tienen de un lado para otro".

Jonatan Valle destacó en las categorías inferiores del Racing de Santander, gracias a su picardía ("me atrevía con todo y lo intentaba siempre") y a un talento que, en categoría alevín, sólo Andrés Iniesta, en aquel momento en el fútbol formativo del Albacete, fue capaz de contrarrestar. "Siempre me ha gustado que me comparen con él, sobre todo con el paso del tiempo", apostilla, en relación al torneo Brunete de 1996 que alzó el Racing de Santander, pero de cuyo MVP se adueñó el centrocampista de Fuentealbilla.

Vidas cruzadas

Después de despuntar en la cantera del Racing de Santander, Jonatan Valle pasó por Málaga, Ponferradina, Castellón, Leganés, Recreativo de Huelva, Lugo y Burgos, además de por varios equipos de fútbol modesto como la Cultural de Guarnizo o el Bergantiños. También probó suerte fuera de España, en el Rubin Kazán ruso en la temporada 2011-12. Aunque su carrera no cumplió las expectativas generadas a partir de su sobresaliente torneo Brunete de 1996, con un descaro impropio y unas condiciones a priori únicas, aprovecha la ocasión para reivindicarse: "Es fútbol... A Iniesta le ha ido bien, muy bien, pero yo también he cumplido mi sueño, que era jugar con el Racing de Santander en Primera, y he sido profesional mucho años".

"Yo estoy orgulloso de mi carrera. Claro que me hubiera gustado fichar por el Barça o por el Madrid... [se queda unos segundos en silencio] o también haber sido internacional absoluto y haber conseguido lo que consiguió Iniesta, pero yo estuve en todas las categorías inferiores de la Selección", añade. Sin embargo, una serie de altercados conduciendo, sumados a "alguna decisión no muy buena" que tomó, le impidieron encontrar una estabilidad cada vez más necesaria en el fútbol. "Está todo más que contado...", anticipa y resume, sin ganas de desempolvar recuerdos "poco agradables".

Jonatan Valle se ejercita con la Cultural de Guarnizo. AGENCIAS
Jonatan Valle se ejercita con la Cultural de Guarnizo. AGENCIAS

Mientras Iniesta se erigía como una de las piedras angulares de la época más dorada de la Selección española, con la consecución de la Eurocopa de 2008, el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012, Jonatan Valle daba sus últimos coletazos en el mundo del fútbol entre semanas a prueba en el Rubin Kazán, fútbol modesto, entrenamientos en solitario e incluso actividades promulgadas por la AFE para futbolistas en paro. Llegó a estar más de seis meses sin equipo que le ayudaron a ordenar sus prioridades y a "empezar a hacer la misma vida que mis amigos, porque el fútbol supone mucha presión y, al final, necesitas desconectar".

"Iniesta se merecía el Balón de Oro"

Joni, como se referían a él en algunos vestuarios por los que pasó, después de colgar las botas y cerrar una trayectoria repleta de altibajos, intentó ganarse la vida de distintas formas: probó suerte en el boxeo (siendo futbolista profesional también lo practicó), abrió un restaurante que "no funcionó" porque "el mundo de la hostelería es muy complicado" y, ahora, está parado. "Hago de taxista a mis hijos, trayéndoles y llevándoles. Disfruto mucho de ellos", replica. Es consciente de que no cumplió las expectativas, pero ya no se castiga por ello. Sí lo hizo durante gran parte de su etapa como profesional, cuando "te comparas y ves que no has llegado a lo que la gente creía o a lo que tú mismo pensabas que llegarías".

"No, no me ha invitado a la despedida, pero yo me alegro mucho de que un compañero que empezó conmigo, porque empezamos juntos en aquel torneo, ahora se retire con un camino así... Ha conseguido mucho", responde Jonatan Valle desde su Santander natal, 28 años después de que su nombre arrebatase algo de protagonismo al de un Iniesta que, este martes y con una trayectoria brillante a sus espaldas, cuelga las botas de manera definitiva. "Se merecía el Balón de Oro", finaliza.