Cuando el fútbol deja de importar por tu recién nacido: "Miraba al cielo y decía, 'joder, ¿por qué a mí?"
Montero, hoy en el Hamburgo, revive el calvario que pasó en el Beşiktaş cuando su bebé pasó tres días en la UCI. "Iba a entrenar como podía".

Albert Einstein dijo que la madurez comienza a manifestarse cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos. "Han sido las peores Navidades de mi vida. Las primeras que pasábamos con él... Miraba al cielo y decía: 'Joder, ¿por qué me ha tocado a mí? No se lo deseo a nadie".
El que hace esta confesión a Relevo es el futbolista del Hamburgo Francisco Javier Montero. Cedido por el Beşiktaş al club germano hasta final de temporada, el defensa, que en 2018 debutó con el Atlético de Madrid a las órdenes de Simeone, ha vivido con sólo 24 años el momento más duro de su vida. Su hijo Fabio estuvo tres días en la UCI.
"Fabio nació en Estambul el pasado 2 de diciembre. La mamá se adelantó y dio a luz un poco antes, en la semana 38. Cuando nació se lo llevaron a una sala porque tenía un poco de líquido dentro de los pulmones y no respiraba bien. Le pusieron oxígeno y a las dos horas por fin lo subieron a planta con nosotros. Le dieron el alta y, pensando que todo estaba bien, nos fuimos los tres a casa".
El fatídico 27 de diciembre
Mientras su pareja Marta se quedaba con sus dos hijos (tienen otra niña pequeña de dos años) Javi volvió a reincorporarse a los entrenamientos con el Beşiktaş. La temporada no estaba siendo fácil para él. La última semana de agosto, con el mercado llegando a su fin, el club le comunica que no cuenta con él. El mazazo para el sevillano fue duro, pero el defensa, consciente de que no iba a tener buenas opciones en el mercado, decidió seguir en el Beşiktaş y pelear por ganarse el puesto.
Pero aquello no sucedió. En el mes de diciembre, Montero sólo sumó 294 minutos entre todas las competiciones. Ante tal situación el zaguero siente la necesidad de buscar una salida. Pero sin imaginárselo, esa preocupación quedó en el olvido la noche del 27 de diciembre. "Me di cuenta de que el niño seguía sin respirar bien. Dos días antes habíamos estado en Urgencias pero veía que algo no iba bien y decidimos volver a llevarlo al hospital", relata. "Le hicieron una placa en los pulmones y nos dijeron que todo estaba perfecto. Que era algo de la garganta. Cada día nos decían una cosa diferente".
A las tres de la madrugada llegó el alta y con algo de incertidumbre, la vuelta de nuevo a casa. Montero asume el cuidado del pequeño para que su pareja pudiese descansar. Al lado del bebé, sentado en una silla, permanece toda la noche observándole para ver cómo evoluciona. Parecía tener un presentimiento y por desgracia el jugador no se equivocó.
"Desperté a Marta y le dije que llamase al doctor. El niño no respiraba. Le mandamos un vídeo y nos contestó que cómo era posible que nos hubiesen dejado marcharnos así. Llegamos al hospital y lo metieron en la UCI". A Javi aún le tiembla la voz recordando ese momento. "A cualquier padre que le dicen que todo está perfecto y que puede irse a casa, lo normal es que se quede tranquilo. Pero imagínate que me duermo y el niño a las diez de la mañana no respira. ¿Quién me da a mi hijo de vuelta?", se pregunta entre la rabia y la resignación.
Con sólo tres semanas de vida, Fabio ingresa en la UCI con una infección respiratoria y con bronquitis. Sólo le permiten verle una vez al día y únicamente durante 15 minutos. Las horas en casa esperando esa llamada esperanzadora se hacen eternas y el fútbol pasó a ser lo que menos importaba en esos momentos.
"El Beşiktaş se portó muy bien conmigo. Como sólo podía ver a mi hijo una vez al día me dio permiso para faltar a los entrenamientos. Hay días que sí que iba a entrenarme porque como ya había visto al niño... En casa lo que hacía era darle más vueltas a la cabeza. Iba como podía porque en realidad me llevaba todo el tiempo pensando cómo estará, cómo habrá pasado la noche, habrá noticias nuevas... El míster me decía que era normal que no tuviese la cabeza donde la tenía que tener. Ante todo somos personas. Los compañeros también fueron un apoyo importante para mí", revive.
La salida de la UCI y el regreso a casa
El 31 de diciembre Javi y Marta pasan la noche en el hospital. Por sus cabezas nunca pasó despedir así el 2022. "Ojalá todo esto me estuviese pasando a mí y no a ti. Prometo estar bien para mandarte toda la energía en cada abrazo que me dejen darte. Tomaré cada uva esta noche en el hospital pensando en ti", publicó su "compañera de vida" en su perfil de Instagram el último día del año.
Después de aquella noche que no olvidarán jamás el 2023 traería buenas noticias. Tras unos días que se convirtieron en meses el 2 de enero Fabio consigue salir de la UCI y los médicos permiten subirle a planta. "Fue uno de los momentos más felices de mi vida. Me daba igual todo. Si mi hijo hubiera tenido alguna complicación o hubiese tenido que quedarse más tiempo en el hospital me hubiese quedado en Turquía, jugase o no. El fútbol en ese momento era lo secundario. Muchas veces me llamaba mi representante para contarme alguna cosa y le decía que en ese momento no me apetecía. Que ya le llamaría. Es otra de las personas a las que también quiero agradecerle lo bien que se ha portado conmigo".
Todo evolucionaba favorablemente y en la víspera de la noche de Reyes reciben el mejor regalo de todos. A Fabio le dan el alta médica y pueden marcharse a casa.
La llamada del Hamburgo y el volver a disfrutar del fútbol
Gracias a que Fabio estaba fuera de peligro Montero volvió a centrarse en el fútbol. Ahora sí tenía fuerzas para escuchar ofertas y llegó una que le convenció. "Cuando mi representante me comentó el interés del Hamburgo no me lo pensé. Tenía más opciones pero hablé con el entrenador y me convenció del proyecto. ¿Es Segunda alemana? Sí, pero el fútbol es así. Un año estás arriba y otro estás abajo".

Feliz y sonriente, Montero tiene claro para quién irá dedicada su próxima celebración. "Mis hijos son mi vida". Fuerza no le falta para afrontar lo que venga: "Me da un plus de motivación decir que hemos salido de esta".
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