Jenni Hermoso habla por primera vez: "Me estaba haciendo mucho daño, pero sé que lo tenía que soltar de alguna manera"
La internacional rompe su silencio en la revista GQ recordando lo vivido desde aquel 20 de agosto.

Jenni Hermoso rompe su silencio. Por primera vez, la campeona del mundo y la protagonista involuntaria de uno de los capítulos más vergonzosos en la historia del fútbol mundial, habla del asunto. Es su primera entrevista -se la concede a GQ, que la premia como la Mujer del Año- tras la final del Mundial. "Tener que contarlo una y otra vez me estaba haciendo mucho daño. Pero sé que lo tenía que soltar de alguna manera", comienza.
Ya han pasado 78 días desde aquel día, el 20 de agosto. "Han sido semanas muy difíciles. Pero gracias a mi psicóloga me siento fuerte y no estoy derrumbada o pensando en dejar el fútbol", cuenta Jenni. El pasado 18 de octubre, la futbolista del Pachuca volvió a ser llamada por Montse Tomé, la nueva seleccionadora nacional. En la primera de ellas, la primera tras el Mundial, la preparadora asturiana la excluyó, para "protegerla".
"Ayer, (refieriéndose al 23 de octubre) fue un día bastante duro, volvía después de todo lo ocurrido. Tampoco había visto a mis compañeras, ni me había puesto la ropa de la selección, ni la camiseta con la estrella. Salí de casa tranquila, luego tuve algún bajón, pero en general trato de estar contenta. Para una futbolista, no hay nada más bonito que poder jugar para su país", recuerda Jenni.
Las amenazas y convertirse en el centro de la diana
Aquella noche, la del 20 de agosto, la vida de Jenni dio un vuelco y -por momentos- su sueño, el de ser campeona del mundo, se convirtió en una pesadilla. "He tenido que asumir las consecuencias de un acto que no provoqué, que no había elegido ni premeditado", cuenta.
"He tenido que asumir las consecuencias de un acto que no provoqué, que no había elegido ni premeditado"
Campeona del mundoTras el beso no consentido que le propinó Luis Rubiales, el expresidente de la RFEF, durante la entrega de las medallas tras la final de la copa del mundo, Jenni se convirtió en el centro de las dianas de los más radicales. "He llegado a recibir amenazas, y eso es algo a lo que no te acostumbras nunca", confiesa.
El símbolo del cambio
Sin embargo, y a pesar de todo, Jenni no se arrepiente. "Si tengo que poner mi cara para conseguir un cambio, adelante". Y lo consiguió. El incidente provocó un seísmo de dimensiones incalculables en el fútbol español. Se llevó por delante a Luis Rubiales, a Jorge Vilda (el seleccionador nacional), a Andreu Camps (el secretario general de la RFEF) y a Pablo García Cuervo (el director de comunicación de la RFEF).
Además, originó un movimiento social: #SeAcabó, que conectó con todos los sectores de la sociedad y se convirtió en un lema. "Con todo lo que ha pasado, creo que muchas de nosotras hemos sido más conscientes de lo que realmente significa la palabra 'feminismo', incluidas muchas amigas y familiares", reflexiona Jenni.
La delantera del Pachuca tocó todos los temas. También, el del apoyo de sus compañeros futbolistas. "No sé si hubiera hecho todo más sencillo, pero desde luego nos hubiera ayudado mucho", explica en GQ. Además, agradece que Borja Iglesias, Héctor Bellerín u Óscar Trejo, que sí que las apoyaron y alzaron la voz a su favor.