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Así es Joan Soteras, gran aval de Rocha: un 'madridista' al frente de la Catalana con "arrancada de caballo y parada de burro"

El presidente de la FCF es uno de los grandes defensores del actual presidente de la Comisión Gestora: una vida ligada al poder.

Joan Soteras, en la toma de posesión como presidente de la Federació Catalana de Futbol. /FCF
Joan Soteras, en la toma de posesión como presidente de la Federació Catalana de Futbol. FCF
Alberto Martínez

Alberto Martínez

Las elecciones a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), todavía sin fecha oficial, guardan otros actores secundarios a los protagonistas ya conocidos, como Carlos Herrera, el periodista que ya ha expresado su deseo de presentarse, o Pedro Rocha, actual presidente de la Comisión Gestora que también será candidato aunque no lo haya hecho público. En cualquier comicio, da igual si es deporte o política (viene a ser lo mismo), las reglas son las del western: reuniones clandestinas en salones, filtraciones y lucha de intereses hasta el duelo final. Muchas veces en los bajos fondos. Y en ese escenario, el presidente de la Federació Catalana de Futbol (FCF), Joan Soteras, se ha convertido en uno de esos actores que salen del anonimato.

Su desliz (o sinceridad) en Ràdio Sabadell le puso en la escena: "El presidente de la RFEF será el que los presidentes de las Territoriales quieran que sea si vamos más o menos cogidos de la mano. Quien se quiera presentar lo tendrá muy difícil. Si Pedro Rocha se presenta, que creo que lo hará, le apoyaremos". Unas declaraciones que abrieron algún que otro conflicto con otros asamblearios, cuyos votos decidirán al presidente. Soteras, de 75 años, es desde 2018 el presidente de la controvertida FCF, aunque el Tribunal Català de l'Esport tiene el caso de las últimas elecciones encima de la mesa tras la enésima impugnación del otro candidato, Juanjo Isern, debido a supuestas irregularidades en el proceso. Ya se repitieron los comicios una vez. Y todo está todavía en el aire mientras Soteras, vicepresidente de la RFEF, va acumulando poder.

Unas declaraciones que no sorprendieron a los que le conocen bien, porque Soteras siempre "va de cara, es una bomba cuando habla. En su época de presidente del Sabadell rajaba de los árbitros y tuvo muchas sanciones de la RFEF. Le prohibían sentarse en el palco y le abrían expedientes", explica uno de sus allegados. Esta temporada, sin ir más lejos, salió al paso del buen momento del Girona y dijo que "el Sabadell es el tercer club de Cataluña, aún les queda mucho para llegar ahí". Palabras que también generaron controversia.

Un «gran madridista» que juega a golf los viernes con los amigos

Nacido en 1948 en Sabadell, Soteras se diplomó en Tintorería Textil y fundó un negocio que le empezó a dar resultados. Lo que le valió para iniciar una carrera de directivo en el CE Sabadell desde los años 80. De 1984 a 1990 estuvo en la Junta en una entidad que jugó en Primera División. Después, de 1994 a 1996 fue presidente en Tercera. No tuvo éxito, se fue y se desvinculó del deporte, hasta que en 2006 llegó su momento. "El CE Sabadell estaba en una fase complicada y lo llamaron a él para que liderase la resurrección", explica uno de los excompañeros que mejor le conoce. "Hizo una cosa inteligente. Se rodeó de abogados, de médicos, de un grupo de unas 15 personas, gente fiel... Con un presupuesto ajustado, logró el ascenso a Segunda A", añade. Tuvo el respaldo del Ayuntamiento hasta que en 2012 el japonés Keisuke Sakamoto compró la entidad por 2,5 millones por el 65% de las acciones. "A Soteras no le sentó bien que no le hicieran presidente de nuevo", verbaliza un empleado de aquella época. Soteras dejó el cargo en 2013. Sakamoto pagó y quiso mandar. Lógico.

En ese periodo en Sabadell, Soteras demostró su carácter. Los que le conocen lo definen así: "Arrancada de caballo y parada de burro". Una expresión que define sus enfados constantes pero al mismo tiempo su docilidad posterior. "Mucho gas, pero luego se frena", cuentan sus excolaboradores. Un ejemplo lo protagonizó con Lluís Carreras, el entrenador más exitoso del CE Sabadell en Segunda A pero que no era cien por cien del agrado de Soteras porque "no lo podía controlar": "Era el típico presidente que se quejaba porque quería que los penaltis los tirara otro... Con Carreras no tenía el control del vestuario, había choques".

"Era el típico presidente que se quejaba porque quería que los penaltis los tirara otro..."

Con tres hijos, uno de ellos jugó a fútbol y luego fue fisioterapeuta, el Soteras del Sabadell no se escondió como "un gran seguidor del Real Madrid" y amante del golf: cada viernes, aún a día de hoy, va a jugar con sus amigos. La salud le jugó una mala pasada durante su etapa de presidente del club, lo que le obligó a dejar de fumar por problemas de corazón. Aunque siguió adelante hasta que en 2018 dio el salto como presidente de la FCF en una jugada maestra.

Después de su paso por el CE Sabadell, el expresidente de la FCF Andreu Subies lo captó para su junta directiva. Y Soteras se convirtió en el vicepresidente y en el heredero del ilerdense cuando dimitió a raíz del 'caso Soule', todavía en vía judicial y al que se le investigaba por apropiación indebida y administración desleal, donde también estuvo implicada la RFEF. Subies creyó que Soteras era un aliado, pero cuando el expresidente decidió que quería volver y controlar la FCF, Soteras se desmarcó y se hizo fuerte. Entonces se inició una guerra que aún perdura entre dos bandos.

"Le gusta el poder", cuenta uno de sus excolaboradores. La imagen de la FCF no ha sido la mejor. Incluso el Parlament de Catalunya pidió en septiembre la dimisión de Soteras por sus primeras declaraciones sobre Luis Rubiales, cuando dijo antes de la asamblea famosa que "intentaremos apoyar a Rubiales": "Estas actitudes machistas no pueden representar unas instituciones que tienen que tener como objetivo el combate de la violencia machista", rezaba el texto firmado por todos los partidos políticos excepto VOX, Ciudadanos y el PP.

Soteras fue uno de los presidentes de las Territoriales que acudieron a la Supercopa a Arabia Saudí. Y el pasado miércoles, en la final de la Nations League femenina en Sevilla, estuvo en el palco. Una persona de confianza de Pedro Rocha, el favorito a ganar las elecciones, que tiene el respaldo de este buen socio en la política federativa que fue el más listo en el 'House of Cards' de la calle Sicilia de Barcelona y ahora quiere ser determinante en Las Rozas.