Kepa Blanco y su particular duatlón: viaja a Turín para ver al Sevilla alternando el coche con la bicicleta
Doble campeón de la UEFA con el Sevilla, une sus dos pasiones y hoy estará en el Juventus Stadium.

El excanterano sevillista Kepa Blanco se ha embarcado en una aventura curiosa para acudir al partido de ida de la semifinal europea que el Sevilla disputará hoy en Turín. El sevillano decidió unir dos de sus pasiones: el Sevilla y la bicicleta. Ha encadenado jornadas de coche y pedales para presenciar el duelo ante la Juventus como un aficionado más.
"La idea surgió de manera repentina. Tenía ganas de ir a los Alpes y coincidiendo con el partido del Sevilla, se dio todo y me lancé a la aventura. Salí el lunes a las 4.30 de la mañana e hice noche en Valencia. Al llegar me cambio, agarro la bici y hago unos cuantos de kilómetros pero no soy Luis Enrique, ¿eh?", nos cuenta entre risas.
El malagueño, ganador de dos copas de la UEFA con Juande Ramos en el banquillo, ha pasado por el West Ham o el Getafe, entre otros clubes. Desde hace unos años se aficionó a la bicicleta que ahora lo acompaña en esta aventura. "Vengo solo, nadie me acompaña. De Valencia puse rumbo a Barcelona, donde otra vez pude disfrutar de lugares maravillosos y de la propia ciudad. Ayer tuve la fortuna de estar en Grenoble, ubicada a los pies de las montañas entre los ríos Drac e Isère. Es un lugar idílico".
"Luego me volveré por el norte. Serán unos 4.500 km en total y en bici no lo he calculado la verdad, intento disfrutar de los tramos y de los paisajes", nos comenta. Como en cualquier aventura no faltan las anécdotas. "Ayer pinché y el tiempo no estaba para pararse mucho. Tardé un ratito en poder ponerme otra vez en marcha. En Valencia me pasé luego por la playa de Malvarrosa, y me puse a jugar a voleibol con unos chavales. ¡Tenían buen nivel!".
Esta noche estará alentando a su equipo en la competición que tantas glorias le ha dado. En una competición en la que en aquel 2006, junto a sus compañeros y siendo importante en el camino hacia Eindhoven, logró romper 58 años de sequía. "Tengo las piernas cargadas pero espero estar a tope animando para ayudar al equipo. El Manchester United es un gran club, que estaba en un gran momento cuando nos enfrentamos a ellos, pero me siguen dando más miedo los italianos. Son competitivos y tienen una experiencia tremenda", nos explica. De regreso, con muchos kilómetros a sus espaldas, soñará con otra noche mágica en Nervión.