LaLiga se prepara para la Asamblea de la RFEF que quiere cambiarlo todo: "Es un ataque"
La Federación espera poder aplicar en toda su extensión la nueva Ley del Deporte que le colocaría en una posición de absoluta superioridad. LaLiga habla de "un nuevo acto de agresión".

Las relaciones entre LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol parecían haber llegado a una especie de calma e incluso de entendimiento. Durante el sorteo del calendario se pudo ver en el Salón Luis Aragonés no sólo el nuevo logo de la patronal de clubes, sino también el anuncio publicitario de su nueva campaña publicitaria. Inaudito, pero oye, sensato. Normalidad. Al fin y al cabo están condenados a entenderse para casi todo.
Parece, sin embargo, que esta nueva cordialidad se ciñe tan sólo a puntos muy concretos de coordinación. En el horizonte (cercano) hay un nuevo pulso que no parece pequeño.
¿De dónde va a venir el enfrentamiento? La RFEF está esperando para poder aplicar en toda su extensión la nueva Ley del Deporte. Y, como suele suceder, ambas entidades hacen una interpretación diferente del texto.
Para la Federación, por ejemplo, este cambio legislativo lo interpretan (claro) como que les coloca en una posición de absoluta superioridad con respecto a LaLiga.
Suficiente, desde luego, para hacer cambios en su reglamento que transforman la relación entre ambas instituciones convirtiéndola poco menos en que en un vasallaje. Celebran una Asamblea el próximo martes que viene cebándose desde hace días. "Va a estar calentita", se bromeaba el pasado jueves durante el sorteo en la Ciudad del Fútbol.
"Es un ataque. Clarísimo", dicen fuentes de la patronal. De hecho, han enviado un comunicado de prensa en el que hablan, sin medias tintas, de "un nuevo acto de agresión a las competencias de LaLiga".
"Desde LaLiga y sus clubes se quiere poner de manifiesto una preocupación y rechazo frontal ante un nuevo acto de agresión a las competencias de LaLiga por parte de la Real Federación Española de Fútbol, que una vez más pretende perjudicar el normal funcionamiento y desarrollo de la competición profesional mediante actuaciones extralimitadas, intentando despojar a las ligas profesionales de sus competencias", se puede leer en la nota de prensa de LaLiga.
En la misma, señala que "entre otros muchos aspectos, en una clara extralimitación de sus funciones, se pretende regular unilateralmente materias que deben coordinarse con LaLiga, conforme a los artículos 95.a) y 96.1 de la Ley 39/2022, así como regular aspectos de las ligas profesionales que son competencia de éstas. Pretende también modificar el Comité de la Competición profesional vigente en el Convenio de Coordinación o suprimir el Comité Arbitral de la competición profesional también previsto en dicho Convenio".
¿Qué está en juego?
La interpretación que hacen los clubes es que se trata del inicio de una "reconquista" de competencias por parte de la RFEF. Quieren introducir una serie de cambios normativos, aprobarlos en su Asamblea y darle legitimidad, al menos a priori, hasta que el CSD o los juzgados ordinarios digan lo contrario. Y si lo ganan, pues eso que queda.
No es la primera vez que pasa. Ya en otras ocasiones ha aprobado la RFEF medidas que les beneficiaban con conceptos tan rocambolescos como el "silencio positivo", que argumentaron en una ocasión cuando el CSD tardó en emitir su juicio en un punto de fricción con LaLiga.
¿Y qué va a pasar? Pues, si nadie lo evita, otra vez lo de siempre: la Asamblea obviamente va a aprobar lo que quieran su secretario general, Andreu Camps, y su presidente Luis Rubiales.
Después de eso, si estos cambios sirven a la RFEF para discutir asuntos ya debatidos como los horarios, el naming de la competición, las temperaturas, las designaciones arbitrales… pues llegará a un punto de conflicto en el que el CSD tendrá que poner paz. Para un lado o para otro, que quizá la razón resulta que asiste a la RFEF y pueden utilizar la Ley del Deporte nueva para pasar a controlarlo todo.
De momento, en la Comisión Delegada del pasado jueves, el órgano ejecutivo de LaLiga ya dejó clara su preocupación por lo que están viendo venir. Una "agresión", lo llaman.

El próximo capítulo de este nuevo pulso se "emitirá" el martes en la Asamblea de la RFEF. Y, apuesten, el siguiente en el CSD de Víctor Francos, el "padre en la sombra" de esta nueva Ley del Deporte. Al menos por ahora, que el 23 de julio está a la vuelta de la esquina, hay elecciones generales y puede cambiarlo todo. Aunque, como pronto, dicho cambio en el Consejo Superior de Deportes llegaría en septiembre, tiempo suficiente para legitimar (al menos en la vía deportiva) alguno de estos cambios normativos que pretende la RFEF.
¿Y dónde seguiría después? Pues, efectivamente, de nuevo, en los tribunales ordinarios. ¿Puede ocurrir que se vuelvan a judicializar todos aquellos asuntos que ya lo hicieron entre 2018 y 2020? Pues, si la RFEF interpreta la nueva Ley del Deporte como la 'estrella del Mario Bros' que les permite hacer lo que quieran, quizá sí.