EL CLÁSICO

La batalla contra la mente en el Real Madrid femenino... con el Barça a la vista

Las jugadoras pidieron reforzar el área de trabajo psicológico en esta temporada. El bloqueo mental se ha convertido en un lastre en las grandes citas.

Olga Carmona se lamenta durante el último Clásico . /RFEF
Olga Carmona se lamenta durante el último Clásico . RFEF
Mayca Jiménez

Mayca Jiménez

Al fútbol se juega con cabeza. No hace falta exponer ejemplos de todo lo que la mente ha logrado en este deporte. De cómo juega un papel fundamental cuando el balón comienza a rodar. De ese factor que marca el rendimiento en eso que popularmente llamamos rachas. Buenas o malas. Sirva este contexto para hablar de lo que ocurre en el Real Madrid femenino durante una temporada con más bajos que altos. Una montaña rusa en la que se suele caer cuando afronta una gran cita como el Clásico de este domingo (18:00h, DAZN). Más allá del fútbol, de la juventud del proyecto o de las dudas en la planificación deportiva, la situación esconde una cuestión mental. 

Según pudo saber Relevo, incluso hubo algunas futbolistas del equipo blanco que pidieron reforzar el trabajo psicológico en esta temporada. Sin que desde el club tomaran medidas en esta vía, más allá de los servicios que ya tiene la entidad madrileña para tratar estos asuntos. Si bien el equipo blanco camina por su cuarto año de vida, el presupuesto -segundo más alto del fútbol femenino español- y su plantilla ha mejorado con respecto a su primer año y la falta de avances palpables mediante el éxito no encuentra excusas más allá de que es cuestión de tiempo. 

Un coach para el primer equipo

Aunque lo cierto es que también es un asunto psicológico, con un vestuario al que se le ha visto superado en algunos partidos de esta temporada. El Barça, su rival más cruel, supo tocar en esta tecla. Si miramos su último duelo, en Supercopa, el equipo azulgrana barrió a las blancas en una primera parte sin reacciones por parte de las de Toril.

Todo ello en una temporada en la que se vivió una prematura eliminación en Champions -fase de grupos- y Copa de la Reina -cuartos de final-. Un contexto de crisis del que ha salido el Real Madrid en cuanto a resultados. No tanto a nivel moral, pues su juego sigue sin brillar. Cuesta señalar de manera rotunda a una o varias jugadoras, con una mala dinámica que evidencia una clara falta de confianza. De ello son conscientes desde lo más íntimo del vestuario. Por ello, la idea de que hacía falta un refuerzo psicológico tomó fuerza según avanzó el curso.

La mayoría trabaja con personal externo y se ha planteado en varias ocasiones reforzar el staff con mayor personal cualificado en este sentido. Algunas han hablado de ello públicamente. Moller confesó en rueda de prensa que había aumentado su trabajo psicológico con un coach y Athenea u Olga Carmona, entre otras, han comentado públicamente el trabajo que hacen con psicólogas como María Aguirre, especializada en el trabajo con futbolistas.

Sin embargo, el club ya movió ficha hace poco más de un año, con la contratación de una coach para el primer equipo femenino. Amén de los servicios psicológicos de los que dispone el club y a los que podría acceder cualquier futbolista si así lo solicita. Con el debate de si hace falta reforzar esta parcela a un lado, la plantilla evidencia un bloqueo mental.

Derribar un muro

El Real Madrid necesita derribar el muro que le impide brillar en grandes citas. Ahora, al equipo sólo le queda mirar hacia dentro para que esta temporada sirva de profundo aprendizaje. Además de evitar el desastre absoluto si no consiguen el único objetivo que le queda: repetir clasificación para la previa de Champions con un subcampeonato o tercera plaza en Liga. Un reto que podría coger fuerza si este domingo (18:00h) dan la sorpresa ante el Barça.

La victoria, en caso de conseguirla, sería la primera ante el cuadro culé, supondría además un impulso mayúsculo a nivel psicológico. El triunfo va más allá de lo futbolístico, en el que las catalanas caminan con tranquilidad -nueve puntos de ventaja en la clasificación de Liga F-. De este modo, es una victoria moral para dar carpetazo al tormento mental de este equipo en los Clásicos. Lo contrario reposará sobre el eterno debate de que falta mucho, a todos los niveles, e incluso el psicológico, para que el Real Madrid mire cara a cara a este Barça.