FÚTBOL FEMENINO

Las obsesiones futbolísticas de Ona Batlle explican su amor por el Barça: "Sabía que tenía que sacrificarse"

Relevo radiografía a través de varios testimonios al flamante fichaje culé.

Ona Batlle besa el escudo del Barça el día de su presentación. /FCB Femení
Ona Batlle besa el escudo del Barça el día de su presentación. FCB Femení
Sandra Riquelme

Sandra Riquelme

Ona Batlle (Vilassar de Mar, Barcelona, 10 de junio de 1999) siempre quiso volver al Barça. Se marchó del club, pero nunca se separó de él. La de Ona y el Barça es la historia de un amor platónico, que el lunes dejó de serlo. Batlle -o 'Batel', como la llamaban en Inglaterra, siempre a vueltas con su apellido- pasó por el Madrid CFF, por el Levante y por el Manchester United persiguiendo un objetivo: volver a vestir la blaugrana. Es más, seguía desde la distancia los partidos del Barça y, en más de una ocasión, se dejó ver por las gradas del Johan Cruyff. A continuación, y a través de varios testimonios, la radiografía del flamante fichaje culé, uno de los más esperados por su afición.

Ona Batlle durante la firma de su contrato con el FC Barcelona EFE

"Te diré que siempre tuvo claro que algún día regresaría a su querido Barça y que -para ello- iba a tener que sacrificarse mucho, pero que iba a merecer la pena", cuenta Jade Boho, excompañera de Ona durante su etapa en el Madrid CFF. "Tenía muchísimo potencial. Sabía lo que quería y lo tenía claro. Siempre escuchó cada consejo que la gente veterana le dábamos porque ella sabía que todavía le faltaba para ser la gran jugadora que es hoy, pero nunca replicaba. Nunca le vi quejarse, nunca le vi un mal gesto, una mala cara. Sólo se veía el hambre que tenía por aprender más y más", añade la exfutbolista sobre la lateral del Barça y ex del United.

"Nunca le vi quejarse, nunca le vi una mal gesto, una mala cara. Sólo se veía el hambre que tenía por aprender más y más"

Jade Boho Excompañera de Ona Batlle en el Madrid CFF

Lucy Bronze como referencia

Hace un par de años, en una entrevista a El Patio -un canal de YouTube de fútbol femenino- Ona confesaba quiénes eran sus ídolos futbolísticos. Dani Alves -"cuando jugaba en el Barça"- y Lucy Bronze -por aquel momento en el Manchester City. Casualidades de la vida, ambas compartirán vestuario y vivencias en el Barça... y competirán por la titularidad en el lateral diestro.

"Siempre se anticipa a todo. Es una persona y una futbolista de 10"

María Pry Entrenadora y directora deportiva del Betis

En esa misma entrevista, Ona comentaba que siempre se fijaba en los laterales, en sus movimientos, cómo se perfilaban, etc. Quienes la conocen -y comparten más tiempo con ella- coinciden: es muy metódica. Vamos, otra -una más en el vestuario culé- enferma del fútbol. La lateral del Barça tiene por costumbre verse sus vídeos pospartido los lunes y los martes. Mientras que los viernes y los sábados los reserva para verse los del rival.

María Pry, a la que Ona tiene mucho aprecio y con la que explotó -futbolísticamente hablando- en su segundo curso en el Levante, lo corrobora. "Siempre va por delante de lo que va a pasar, se anticipa a todo. Eso es muy bueno como deportista, pero, sobre todo, como persona. Es una futbolista y una persona de 10", resalta la actual entrenadora y directora deportiva del Betis.

'Celebritie' en Manchester y «muy de su gente»

A Ona le han bastado dos temporadas en el Manchester United para ganarse a la afición de las red devils. Además de una de sus estrellas, haciendo que un paseo con ella por el centro de Manchester sea una tarea casi imposible. Sin embargo, Ona prefiere vivir alejada de los focos. "Es muy de estar con su gente", comenta su círculo más cercano. Durante su etapa en el Levante hizo muy buenas migas con Maitane y Eva Navarro (fueron compañeras de piso). De hecho, con la última comparte un tatuaje: la palabra "felicidad". Un sustantivo que piensan que les define y al que acompaña un Rayo, por la velocidad y la chispa que ambas poseen sobre el terreno de juego.

Además de que es una loca del sushi, de la pizza y de que le encanta prepararse sus desayunos y sus meriendas, lo que muy pocos saben es que antes del fútbol, a Ona le dio por el patinaje sobre ruedas. Natural de Vilassar de Mar, no podía jugar al fútbol porque era muy pequeña. Entonces, Ona se fijaba en su hermano -con el que jugaba en el patio de delante de su casa. "Le decía a mi madre que quería ser como él", recordaba en la ya citada entrevista en El Patio. Cuando cumplió seis años, se apuntó al equipo del colegio y fue quemando etapas hasta convertirse en la capitana del cadete A... de chicos.

Un filón mediático

La progresión de Ona Batlle no tiene límites y sus actuaciones la han convertido en una de las mejores futbolistas del mundo en su puesto. Hace unos años, cuando todavía no había puesto rumbo a Inglaterra y no era tan conocida, Jenni Hermoso -su compañera en la Selección- no dudó en incluirla entre sus cinco jugadoras favoritas.

Pero, además de a una gran lateral, el Barça ha fichado a un filón mediático. Desde que es culé, sus seguidores han aumentado en más de 20.000 -rozando los 200.000- , el club no para de subir contenido de su nueva estrella y el tuit del anuncio de su fichaje acumula más de 4.000 retuits y cerca de 25.000 me gustas. Un win-win de manual.