'QUIERO SER COMO'

Los duros inicios de Monica Hickmann en el fútbol: "Trabajé en restaurantes y recogí patatas para conseguir dinero extra"

La jugadora del Madrid CFF fue la cuarta invitada de 'Quiero ser como': "Las niñas en Brasil tienen que luchar para ser futbolista".

Monica Hickmann en 'Quiero ser como' /Relevo
Monica Hickmann en 'Quiero ser como' Relevo
Equipo Relevo

Equipo Relevo

La jugadora del Madrid CFF Monica Hickmann fue la protagonista de la cuarta edición del programa 'Quiero ser como'. La defensa brasileña ha recordado sus duros inicios en las calles de Porto Alegre, misma ciudad que unos años antes vio crecer a Ronaldinho. "Cuando empecé no se veía el fútbol femenino como se ve hoy. Éramos niñas que queríamos jugar al fútbol, pero que no teníamos tanto espacio. No teníamos valor. Los padres de los niños no querían que jugásemos al fútbol en la calle. No lo veían bien y nos decían que nos fuésemos a casa a lavar la ropa. La cultura no estaba acostumbrada a ver a una niña jugando al fútbol entre muchos niños".

Pese a que la sociedad no veía con buenos ojos que una niña pudiese jugar al fútbol, Hickmann, que siempre contó con el apoyo de los suyos, tenía claro que quería ser futbolista. "Lo tenía bastante claro. Viví los dos Mundiales masculinos que ganó Brasil en 1994 y 2002. El fútbol estaba conmigo", cuenta.

Brasil, Austria, Estados Unidos Australia y España, en dos etapas, fueron los países que vieron crecer a Mónica dentro de un terreno de juego. Hoy disfruta de su gran pasión en el Madrid CFF, uno de los equipo revelaciones de la Liga F al ocupar la quinta plaza. Su rostro desprende felicidad, pero no siempre fue así. Sus inicios en el mundo del fútbol no fueron un camino de rosas.

"Me despertaba a las siete de la mañana. Tenía que coger dos autobuses para ir a entrenar. Además del transporte, otra de las dificultades fue el tema del dinero para poder comprarme zapatillas. Empecé a jugar con niños hasta los 14 años porque no había equipos de niñas. Con 22 años trabajé en restaurantes y me puse a recoger patatas en el campo para conseguir dinero extra. No podía vivir sólo del fútbol", relata. "No lo veía como algo malo porque lo necesitaba para seguir jugando", confiesa al recordar aquella dura época.

S.C Internacional, Marília, SV Neulengbach, Botucatu Futebol, Ferroviária, Flamengo, Orlando Pride, Adelaide, Atlético de Madrid y Corinthians han visto crecer a una Monica que quiso mandar un mensaje para todas aquellas niñas que sueñan con ser futbolista en su país. "Las niñas en Brasil tienen que luchar para ser futbolistas. Hoy hay muchas oportunidades. Cada vez se van abriendo más puertas".