La espina clavada de Virginia Torrecilla en el Atlético: "No hubiera perdido esos dos años en los que estuve sin hacer nada"
La futbolista española recuerda con Quique Peinado en 'El Vestuario' sus últimos años en el club rojiblanco tras superar el cáncer.

Era 2019. El Atlético de Madrid se hacía con los servicios de la mejor jugadora española en el Mundial de Francia. Era su fichaje estrella. Una incorporación enviada por el resto de clubes. El club rojiblanco venía de ganar tres Ligas consecutivas. Virginia Torrecilla, de brillar en la Copa del Mundo. La historia no podía empezar mejor. Sin embargo, a principios del 2020, apenas unos meses después y en plena pandemia de la COVID-19 todo se detuvo en la carrera de la mediocentro balear después de que le detectaran un tumor en la cabeza. Luchó contra esta maldita enfermedad sin descanso y volvió al fútbol, a su día a día, incorporándose con el grupo casi un año después. Sin embargo, no volvió a contar con protagonismo en el Atleti, lo que le llevó a dejar el club madrileño el pasado verano para fichar por el Villarreal. Un cambio del que habló y profundizó con Quique Peinado en el último episodio de 'El Vestuario' de Relevo. 'Vir' no culpa al Atleti, pero deja abierta esa duda de qué hubiese pasado si se hubiese trabajado más en su preparación.
Puedes ver aquí la entrevista completa de Quique Peinado a Virginia Torrecilla en 'El Vestuario'
"Yo siempre digo lo mismo. Claro que quería volver a jugar al fútbol y pensaba que podía ser, no la misma, pero sí una mejor versión de mí misma, ¿sabes? Y obviamente llegar a mi nivel en el que estuve era prácticamente imposible, porque era muy bueno. Pero sí es verdad que si hubiesen trabajado más conmigo, yo creo que hubiese ido todo mejor. Y ya hablo del Atlético de Madrid, que yo amo al Atlético de Madrid, que para mí es mi familia", empezó contando Virginia Torrecilla.
La mediocentro balear apuntó una gran diferencia con el Villarreal, donde encontró a un gran compañero que le ayudó a creer más que nunca en que podía recuperar un buen nivel. "Yo cuando me voy al Villarreal, y tengo que hablar muy bien del Villarreal sobre eso, porque yo tengo un preparador físico, se llama Pablo, y Pablo trabajaba conmigo, te lo prometo, los dos meses y medio que tuve de pretemporada estuvo conmigo día y noche... Yo acababa de entrenar con el equipo, me hacía ir a correr. Yo acababa de entrenar con el equipo e íbamos al gimnasio. Yo me quedaba una hora después para hacer gimnasio, para hacer piernas, para engordar, para coger músculo, y fue increíble. El trabajo que hizo conmigo fue increíble. Pero Pablo me dijo: 'Virginia, vas a estar bien y cada día vas a mejor. Estás mejorando muchísimo, pero tu año nuevo va a ser el año que viene'. Y yo le dije: 'Ese año o yo me voy. Yo lo tengo clarísimo, yo no quiero sufrir más en el fútbol'", desvela Vir.
En esta línea, la balear admite tener una espina clavada con el Atlético de Madrid. "Si hubiesen trabajado conmigo como trabajó Pablo en su día, yo en el Atlético de Madrid hubiese salido mucho mejor. Y no hubiese perdido esos dos años, los que estuve allí sin hacer absolutamente nada. Porque en verdad, sí, me daban minutos y yo jugaba sin más, pero yo no mejoraba. Y es la verdad, y no culpo al Atlético de Madrid, que también me culpo a mí misma, porque yo tampoco me autoexigí en ese momento como tal, pero sí, lo creo. Y estar fuera de casa me rompía el alma, me rompía el alma. Y es verdad que yo en el Atlético de Madrid estaba mucho peor que cuando me fui al Villarreal, pero obviamente me di cuenta de esa realidad, de que estar fuera de casa me mataba", confiesa.
La situación de 'Vir' no ha sido fácil. Pues al cáncer se sumó un accidente de tráfico que dejó graves secuelas físicas en su madre y un sentimiento de culpa enorme en la propia Virginia, que conducía en aquel momento. "Yo llamaba a mi madre, de verdad, ya no era por el fútbol, yo llamaba a mi madre y a mis padres y yo les decía: os echo mucho de menos, ¿sabes? Y claro que echo de menos apenas estando tan lejos y tantos años, pero yo les echaba de menos por todo lo que hemos vivido. Y yo también lo he dicho muchas veces, el sentimiento de culpa", sentencia la balear, que volvió a casa hace unos meses para jugar en el Atlético Baleares y recuperar la sonrisa junto a su familia.