FÚTBOL FEMENINO

¿Quién es realmente Athenea? Revivimos su explosión con ocho personas de su círculo más cercano

Sus inicios, sus virtudes, sus costumbres, sus manías... Relevo retrata a una de las mejores futbolistas de España.

Athenea del Castillo, durante un partido de la Champions esta temporada. /GETTY IMAGES
Athenea del Castillo, durante un partido de la Champions esta temporada. GETTY IMAGES
Sandra Riquelme
Mayca Jiménez

Sandra Riquelme y Mayca Jiménez

Son las 21:45h del 20 de julio. Se juega el Inglaterra - España de los cuartos de final de la Eurocopa. Athenea del Castillo (Solares, 21 años) salta al terreno de juego en sustitución de Marta Cardona. Unos 20 minutos después, la futbolista del Real Madrid Club de Fútbol Femenino se convierte en trending topic y las búsquedas de su nombre en internet se disparan. 

Tenemos una misión: intentar explicar el fenómeno Athenea, una de las ídolas del madridismo, futbolista de moda del fútbol europeo, y flamante campeona del mundo: ¿De dónde viene? ¿Cómo es fuera del terreno de juego? ¿Qué dicen las futbolistas que han jugado con ella?

Si ya habéis visto jugar a Athenea -si no es así, estáis tardando-, os habréis dado cuenta de dos cosas: su infinita capacidad para encarar y sus ansias de ganar siempre. "La primera vez que vi jugar a Athenea me impresionó mucho. La mirabas y ya sabías que iba a dar mucho de qué hablar en el futuro. Los goles que marca ahora, tras caracolear y mandar el balón a la escuadra, ya los hacía en sus inicios", recuerda José Ramón, que fue delegado del Racing femenino cuando la extremo vestía la camiseta del conjunto santanderino. "Le encantaba el uno contra uno y, sobre todo, regatear", añade. Si eres de los que la has visto jugar, sabes de lo que habla.

Athenea del Castillo charla con las canteranas del Real Madrid

 

"La mirabas y ya sabías que iba a dar mucho de qué hablar en el futuro".

José Ramón Ex delegado del Racing Femenino

Athenea empezó su historia de amor con el fútbol dando patadas a un balón en el Barrio Pesquero de Santander. Y, desde pequeñita (6 años), ya pedía siempre como regalo un balón. Lo tuvo claro desde el principio. Antes de dar el salto al Racing, jugó en el Reocín y en el Ave Fénix, equipos que fueron absorbidos por el primero en su estructura. Athenea vistió la camiseta racinguista durante dos temporadas. Allí, destacó por encima del resto y encontró su sitio.

"Empezó de interior, pero siempre terminaba cayendo a la banda". Brilló tanto, que llamó la atención del Deportivo de la Coruña, que quiso ficharla... ¡hasta en tres ocasiones! Su "sí" al Dépor coincidió con su mayoría de edad. Sin embargo, su fichaje trajo bastante cola por problemas burocráticos. "Fue muy complejo. Hubo que superar muchas trabas federativas e incluso emocionales", explica Manu Sánchez, su entrenador en el club coruñés y uno de sus principales valedores. Finalmente, fichó por el Dépor. El final de la historia ya lo sabéis.

«Si coincides con ella, es imposible olvidarla»

Athenea despuntó en el Racing, enamoró a España en el Dépor y terminó de explotar en el Real Madrid. Aunque, como ya os hemos contado, es de Solares, su acento gallego le delata. El Dépor, al que llegó en 2019 y en el que militó dos temporadas, marcó un antes y un después en su carrera. Basta con hablar con algunas de sus compañeras en el equipo deportivista y con el que fue su entrenador, Manu Sánchez, para saberlo.

"La llamaba 'antenitas' porque no paraba quieta en el vestuario, se enteraba de todo".

Alba Merino Excompañera de Athenea en el Dépor

"Es una persona que, aunque no diga absolutamente nada, se nota que está presente. Sin ninguna duda, si coincides con ella, es imposible olvidarla", destaca Iris Arnaiz, excompañera de Athenea en el Dépor y jugadora de la Real Sociedad. "Yo la llamaba cariñosamente antenitas. No paraba en el vestuario, estaba en todo. Lo mismo se enteraba de la conversación de su derecha, que la de su izquierda, que la de atrás. Sus antenas siempre estaban en alerta", recuerda entre risas Alba Merino, la capitana del Dépor en aquel momento. "Como persona, además de ser puro nervio y muy impulsiva, es una chica con un corazón muy grande", añade.

La ahora futbolista del Real Madrid no solo dejó su huella en el vestuario, también fue muy importante para Manu Sánchez, el entrenador, que recuerda con mucho cariño una anécdota. "Es una chica muy extrovertida. Cuando llegó a unos de los primeros entrenamientos, me llamo Manolo. Le dije que su entrenador se llamaba Manu y que como me volviese a llamar Manolo iba a pasarse toda la temporada en la grada. Era una de las formas de marcar las diferencias, porque venía con alguna que otra mala costumbre del Racing…", añade. "Se quedó con la copla y cuando dejé de ser su entrenador, dos años después, lo primero que me dijo fue: 'Ya te puedo llamar Manolo, ¿no?'", desvela entre risas el técnico.

Una de las mejores extremos del mundo

Fuera del campo, la opinión de 'su gente' es unánime. Sobre el verde, también. Sus dos temporadones en el Dépor le valieron la llamada del Real Madrid, donde encara su segunda temporada. Su prestigio internacional también ha crecido y es una de las jugadoras en las que más expectativas hay depositadas. Para muestra, un botón. Recientemente, Athenea del Castillo fue incluida, por primera vez, en la lista de las 100 mejores jugadoras del mundo elaborada por The Guardian.

De todas las extremos de la Liga F Finetwork, destaca por sus regates exitosos, tanto acumulados como intentados. También sobresale en aspectos del juego como la presión en campo rival y las entradas. Son condiciones que evidencian una de sus señas de identidad: su gen ganador y competitivo.

"Tiene en su mano ser una súper estrella del fútbol", resalta José Ramón. "Es de las futbolistas por las que vale la pena pagar una entrada para verla jugar", añade Manu Sánchez. "No tiene miedo a hacer nada y eso es lo que le convierte en lo que es", refuerza Iris. "Es muy autoexigente, una curranta. Si se tiene que dar una carrera de más para que no te la des tú, se la va a dar", añade Cris Martínez, otra de sus compañeras en el Dépor.

Una de sus actuaciones más destacadas de esta temporada fue el gol que marcó ante el Rosenborg. Una asistencia, precedida de un control orientado de tacón, y un golazo marca de la casa. "La última vez que hablamos fue después de ese partido, le escribí para que me diera su camiseta o las medias o lo que fuera", recuerda Alba Merino entre risas.

La vida de Athenea no se entiende sin Pablo Pereiro

Cuando aterrizó en el Real Madrid, terminó su contrato con su anterior agencia y recurrió a Pablo Pereiro. Todavía no habíamos hablado de él, pero es clave en toda esta historia. Pereiro es el exdirector deportivo del Dépor y, ahora, ocupa el mismo puesto, pero en la vida de Athenea. "Más allá de cargos, somos amigos. Si no hablamos todos los días, casi todos. Cuando me llamó para pedirme ayuda, le dije que me iba a limitar a hacer lo que hacía desde que la conocí: cuidarla".

Tal es la cercanía y la importancia de Pereiro en la vida de Athenea, que vivían prácticamente en el mismo vecindario y fue él el que le avisó de su primera llamada con la Selección: "La llamé y pensaba que la estaba vacilando, no me creía", recuerda entre risas.

"Muchas veces le digo que todavía no ha hecho nada y ella lo reconoce", dice Pereiro. "Siempre le digo que lo importante no es llegar al más alto nivel, lo que cuenta es mantenerse. Su cabeza tiene que estar centrada en el fútbol", explica su amigo, como a ellos les gusta llamarse.

Su ritual: besar a sus peluches antes de saltar al campo

Por si a estas alturas del reportaje todavía no os habíais dado cuenta, Athenea es una futbolista muy peculiar (en el mejor de los sentidos, por supuesto). "Es muy maniática para los partidos, tiene que tener todo bien preparado y organizado junto a sus peluches, botas, espinilleras, calcetines, medias cortadas, perfume…", destaca Iris. Sí, peluches, habéis leído bien.

En su taquilla siempre están sus peluches. Antes de saltar al campo, siempre los besa ante la atónita mirada (ya no tanta) de sus compañeras. "El primer día que vi ese rincón con tantos ositos me quedé a cuadros..., me dio la risa. Luego ya me dijo que los llevaba siempre a todos lados, una maleta solo para peluches… formaban parte de las convocatorias del equipo. ¡Espero que los siga llevando! Es pura alegría", recuerda Alba.

Isra: su fan más especial

"Soy bastante exigente con ella, en el sentido de que sé lo que puede hacer porque la conozco de varios años y la he visto jugar mucho". Quien habla de Athenea es Isra, su novio. Ambos se conocieron en Abegondo y los dos defendían la camiseta del Dépor. Athenea, la del primer equipo femenino; Isra, la del Fabril, el filial deportivista.

"Yo empiezo a saber de ella por lo que se habla en la prensa, el conflicto entre el Deportivo y el Racing. Después, nos empezamos a seguir en Instagram y, un día, un grupo de jugadores del Fabril quedamos con unas cuantas chicas del femenino para vernos y tal. Y ahí fue donde nos conocimos más, aparte de vernos a menudo en la Ciudad Deportiva y eso. Así empezó todo…", confesó Isra tímido y entre risas. También se le escapó algún 'deje' gallego.

Isra es lateral (juega en el Ourense) y Athenea es extremo, por lo que sabe muy bien de lo que habla: "El fútbol femenino y masculino no se pueden comparar y no me gusta hacerlo. Entre nosotros hay una diferencia de físico, pero yo soy el primero que asumo que ella me podría ganar en el sentido de rebasar. Físicamente yo soy superior, pero técnicamente, ella es mejor. Aunque tengamos posiciones diferentes", explica. "Su fútbol es descarado y desequilibrante. Voy al campo para ver a jugadores espectaculares como Vinicius, Neymar… Y Athenea, junto con otras jugadoras, ofrece ese diferencial", añade.

Uno de los aspectos que más destaca de Athenea es su competitividad. "¿Picada? (risas) Ella es muy competitiva, eso ya se ve en el campo. Aunque eso lo compartimos. Sí que jugamos mucho a eso de a ver quién llega antes a un sitio y tal, pero en plan broma", explica.

"Fui a recogerla a un partido y la gente me conocía a mí... A mí, que soy un don nadie".

Isra Jugador del Ourense y novio de Athenea

Isra, que se ha "comido" muchos "Dépor - Rayo" con lluvia y con mucho frío, disfruta ahora, "muy agradecido", de los partidos de Champions de Athenea. "Siempre que tengo libre, voy a verla. Mis amigos de A Coruña también la apoyan mucho. Mis compañeros de equipo y el entrenador, ahora que siguen más el fútbol femenino porque ahora sí que pueden ver los partidos de Champions o de la Eurocopa, me hacen bromas, en el buen sentido, de que aprenda algo de ella o que ella es mejor y tal. Y la verdad es que todos me dicen que nunca habían imaginado que verían partidos de fútbol femenino y ahora lo ven mucho y les sorprende el nivel y tal. Y eso está guay".

Con más de 400.000 seguidores en Instagram y siendo una de las ídolas del madridismo y una de las mejores jugadoras de nuestro país, Athenea "mantiene los pies en el suelo. No somos muy críticos, pero nos decimos siempre la verdad. Es bueno hacerlo en estos momentos porque ahora está en un momento en el que todo el mundo se lo pinta todo muy bien", explica Isra.

Para el final, una anécdota que explica la fama de Athenea. "Cuando terminó un partido, fui a recogerla y cuando salíamos con el coche la gente sabía que yo era su novio. La gente me reconocía a mí, que soy un don nadie. Y me conocían por ser su novio. De hecho, se pusieron a hacerse fotos con ella y me preguntaban también a mí. Y pensé: a qué nivel llega esto que hasta me conocen a mí".