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La historia del fichaje frustrado de Olga García por el Real Madrid: "El Atlético dijo que no; aprendí lo que es entrenar un año sin jugar"

La delantera del DUX Logroño repasará su carrera y hablará sobre el proyecto en el que compagina el fútbol con los esports.

Olga García, durante su etapa en el Atleti. /Instagram Olga García
Olga García, durante su etapa en el Atleti. Instagram Olga García
Mayca Jiménez

Mayca Jiménez

21 años de carrera -y los que queden- dan para mucho. Para enamorarte, desenamorarte y volverte a enamorar del fútbol. Olga García es una voz más que autorizada para hablar de la industria que rodea a este deporte y de cómo los intereses a veces priman por delante de las personas. En su caso, y tras ser una de las jugadoras de mayor renombre en el fútbol español, la atacante del DUX Logroño vivió el sabor amargo de un fichaje frustrado que le dejó sin jugar durante una temporada en el Atlético de Madrid.

"Muchas veces me he cansado del fútbol. Es un deporte que a veces es muy justo, pero también muy injusto. Hay situaciones como las que viví en el Atlético que, mentalmente, te hacen ver que a veces en el fútbol no se juega por talento, sino que hay muchos intereses detrás. Te planteas si merece la pena. Continué y me marché al Logroño, donde a los tres partidos me rompí el cruzado y los meniscos. Me tuvieron que operar dos veces y, a partir de ahí bien, pero esa lesión te cambia la vida", empieza contando Olga García.

La atacante catalana, canterana del Barça, recuerda el momento más duro de su carrera al no jugar en su segunda temporada en el Atlético de Madrid. Un hecho que escondía un cruel motivo. "Yo era suplente y vino el Real Madrid a por mí para el Tacón. Estuvo negociando por mí durante dos meses y yo no jugaba nada. Cuando ya estaba todo más o menos atado a nivel contractual, no se llegó a firmar porque el Atlético dijo que no por la rivalidad histórica que había. Le dije a mi representante que se preparara porque no iba a jugar nada", rememora Olga García, que da detalles de cómo ocurrió todo en una historia desconocida de lo que pudo ser y no fue en su fichaje frustrado por el Real Madrid.

"Iba a ser el fichaje más caro del fútbol femenino. Es decir, que el Real Madrid pagaba una cantidad muy gorda para que yo me fuera. Por eso no jugué nada durante todo el año. Son situaciones que, con todo más o menos pactado, dijeron que querían un bonus por Olga si marca más de diez goles. Al final se rompieron todas las negociaciones. Para mí era muy difícil porque yo soy del Barça y el Barça es mi familia y mi casa. Dar ese paso era difícil, pero era un paso muy bueno a nivel de seguir jugando y tal", añade la atacante catalana, que estuvo cerca de superar a Mapi León (50.000 euros), que había protagonizado el traspaso más caro entre clubes españoles poco antes. Además, su sueldo hubiese estado a la altura del de los grandes fichajes del conjunto blanco en aquel momento, como el de Asllani o Jakobsson.

"¿Eran más", le preguntamos. "Sí", sonríe, y no muestra rencor: "Es algo que pasa, pero yo no lo entendía. Prefieres tener a esa jugadora en el club pagándome sin jugar. Yo no entendía, pero tenía que estar cumpliendo y siendo profesional día a día". Olga García tiene una frase marcada de esa dura etapa como suplente en el equipo rojiblanco. "Hubo un entrenador, Dani, que me dijo que con dos días que me había visto entrenar le había demostrado mi compromiso y profesionalidad. Eso se me ha quedado grabado para toda la vida. Yo calentaba del minuto 45 al 90 y luego salían jugadoras del filial. Yo me arriesgué y aprendí a lo que es entrenar durante un año sin jugar nada", remarca.

Referente en el fútbol y en los esports

Tras acabar contrato con el Atlético, Olga Carmona decidió que tenía que ser como "el ave fénix". En el DUX Logroño ha encontrado una nueva familia. Un lugar en el que se siente como en casa y al que quiere dejar "lo más alto". "Quiero que La Rioja vuelva a tener a un equipo en Primera. La Rioja me ha cuidado y me han querido mucho. Siempre estará en mi corazón porque, además, me ha dado lo más bonito que es mis hijas. El año pasado me podía haber ido a México trincando una pasta épica y me quedé aquí porque quiero darle esa alegría a La Rioja", señala.

Internacional con España y ex del Barça, del Atleti y del Levante, Olga García ha seguido haciendo historia en el DUX Logroño. Recientemente, fue la primera jugadora profesional que compagina el fútbol y los esports a través de un proyecto de VISA llamado 'De Pro a Pro'. Sin dejar de formar parte del equipo de fútbol, Olga trabaja junto al equipo técnico del club para entrenar en ambas facetas deportiva y mentalmente. Un desafío en el que protagonizó su primer torneo de videojuegos en el fútbol de manera presencial hace apenas unos meses. "La gente en el torneo decía: "ya está, han traído a una chica mona, que es futbolista y le van a meter tres o cinco"", apunta.

Olga García sobre cómo la menospreciaron en Portugal. RELEVO

Y continúa contando cómo fue una primera toma de contacto en la que rozó la gloria. "Era una española que iba a competir a Portugal y encima con un derbi Benfica-Sporting de Portugal en el primer torneo presencial de mi carrera. Al final gané 0-3 y llegué a la final aunque llevaba entrenando tres meses. La liamos porque nadie confiaba a que pasaba de la fase de grupos y pasamos como primeros y llegamos a esa final, que la perdí contra una chica de Oporto que ha ganado en los últimos cuatro años", afirma.

El debate con Carla Suárez: «Quiero que mis hijas sean tenistas»

Olga García es ahora referente para muchas niñas no sólo en el fútbol, sino que también en los esports. "Esto tiene que ser un ejemplo para que otros países apuesten por este tipo de torneos femeninos. En España no hay y sería importante que lo hiciera. De ahí que sea relevante darle ese foco de visibilidad a través de proyectos como el nuestro para ser referente para otras chicas. Quiero intentar que muchas chicas se interesen en jugar. Hay muy pocas chicas y espero que este proyecto sea capaz de liderar este crecimiento", subraya.

Olga García sobre sus hijas y el tenis. RELEVO

En línea de esto, habló sobre sus hijas después de lo que dijo su mujer, la extenista Carla Suárez, sobre que no le gustaría que ellas se dedicaran profesionalmente al tenis. "Lo primero de todo es que quiero que sean felices jugando. Y quiero que mis hijas sean tenistas. Lo tengo claro. Carla no quiere. Desde que se retiró no ha cogido una raqueta. Quiero que sean tenistas porque es un juego muy igualitario: si Rafa gana Roland Garros ingresa dos millones de euros y si lo hace Garbiñe también. En el fútbol no es así, ya que ellos tienen un salario más alto. Pero que ellas hagan golf, tenis, ballet… que yo les apoyaré. En el tenis es que me gusta porque es un deporte muy respetuoso, con silencio. El mundo de los videojuegos me gusta, pero con un equilibrio para no aislarte", expone.

Le quitó el balón a Iniesta, con el que compartió aula

Por otro lado, Olga García echará la vista atrás para contarnos su vínculo con Andrés Iniesta, con el que ha coincidido en varias etapas de su vida. "El Barça hacia una cosa que era como 'las clases del Barça' en las que dos jugadores iban a dar unas clases en el Camp Nou de cómo se tenía que jugar por posiciones. Yo era mediapunta/delantera y me tocó con Xavi e Iniesta. Jugamos a un juego en el que cada uno teníamos un balón y teníamos que quitárselo y echarlo fuera. Yo llegué a la final y Xavi dijo 'creo que vas a ganar tú, Iniesta'. A mí cuando me ponen un reto, no paro hasta conseguirlo y le quité el balón a Iniesta. Le pedí las botas y me las regaló firmadas. Las tengo guardadas. Y a los años coincidimos en clase. Las vueltas que da la vida", señala.

Olga García sobre la anécdota con Iniesta. RELEVO

Y es que, al tiempo, Olga García y Andrés Iniesta se reencontraron en las aulas. "Iba a la misma clase de Iniesta cuando estudiaba Ciencias de la actividad física y el deporte. Íbamos juntos porque entrenábamos por la mañana y luego íbamos a clase juntos con un profesor. Yo he terminado ahora la carrera después de once años. Sólo puedo tres asignaturas por año y se ralentiza todo. Es una carrera que no he disfrutado. Él se graduó hace dos o tres años. Yo perdí mucho tiempo cuando fiché por el Levante porque no me convalidaron las asignaturas que cursé en esos dos años", sentencia la delantera española, una de las míticas futbolistas que siguen en activo en esta categoría.