El mundo de las cláusulas deja una curiosa y millonaria diferencia entre Real Madrid y Barça
Los contratos de sus jugadoras se distancian en más de 20 millones de euros, siendo las blancas las que tienen la cifra más alta.

El mercado de fichajes en el fútbol femenino se suele codear con fechas más cortas que en el masculino. Es decir, abundan los contratos de uno o dos años de duración. Sin embargo, en el cambio actual de paradigma en esta categoría, no solo se está dando un incremento en las cantidades económicas que se manejan, sino que también ha traído contratos a medio plazo. Con ello, las cláusulas de rescisión toman cada vez más importancia, con cifras sorprendentes y millonarias en el Barça y Real Madrid que van desde los tres o cuatro millones para las azulgranas a los 25 que se manejan en el club blanco. Más concretamente, hablamos de una gran diferencia entre las cláusulas que tienen jugadoras como Athenea, Misa o Teresa Abelleira, recién renovadas en el club blanco, y la que aparece en el nuevo contrato de la dos veces Balón de Oro, Alexia Putellas, que amplió hace unas semanas su vinculación con la entidad culé.
Con un nuevo foco en esta partida, con un boom a nivel mundial a la hora de efectuar fichajes -se han batido varios récord en el último año-. Sin ir más lejos, el pasado mes de febrero, el Madrid CFF llegó a un acuerdo para la salida de su estrella, Kundananji, en cuyo contrato, en vigor hasta 2026, se establecían 700.000 euros de cláusula. El club blanco logró pactar una cifra mayor a esta y se produjo el traspaso más alto del fútbol femenino mundial.
Ahora bien, ¿cuánto cuesta fichar a una futbolista, con contrato en vigor, en el Barça o el Real Madrid? Los dos primeros clasificados y clubes con mayor poder económico en el fútbol femenino español cuentan con cifras muy distanciadas entre sí. Y, a contrario de lo que se pueda pensar, el club blanco es el que tiene el récord en sus cantidades fijadas en las cláusulas de sus jugadoras. Esta cifra es de 25 millones de euros. Un número que triplica el presupuesto de la entidad madridista para la 2023-24 -unos ocho millones de euros- y que aparece en los últimos contratos renovados de futbolistas como Athenea del Castillo, Misa Rodríguez, Naomie Feller, Sandie Toletti o Teresa Abelleira.
Además de sorprendente, por las cantidades que se manejan en esta categoría, esta cláusula se aleja de la marcada en otros clubes de Liga F. El Barça, vigente campeón de todo (Liga, Copa de la Reina, Supercopa y Champions), es hasta ocho veces menor, con tres y cuatro millones de euros como cláusula de jugadoras como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí, actual Balón de Oro y The Best. De hecho, y tal y como pudo confirmar Relevo, el Chelsea está dispuesto a pujar por la mediocentro catalana para pagar su cláusula y hacerse con sus servicios.
El primer fichaje millonario y cláusulas reajustables
Un hecho que supondría un antes y un después en el fútbol femenino mundial. Hasta ahora, no ha habido ninguna operación por valor de un millón de euros, siendo esto un reto para muchas agencias de representación. La propia Rafaela Pimenta, heredera de parte del imperio de Mino Raiola, aseguró que era uno de sus objetivos en su desembarco en esta categoría de la mano de Arkaitz Coca, uno de los agentes más conocidos. "Se espera que, en la próxima temporada, ocurra un traspaso de más de un millón por una jugadora por primera vez. Espero ser yo la que lo haga", deslizó en una charla con Accademia dello Sport.
Mientras tanto, la fuga de talento español no cesa y ni siquiera podrán evitarlo estas cláusulas millonarias. Pues estos apartados son disuasorios y, a pesar de que aún no hay ejemplos en el femenino, podrían ser reajustadas en el caso de que la jugadora lo reclame. Aquí se encuentran varias vías. Se puede acudir a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a la FIFA o al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) o incluso a la justicia nacional. Aquí se abre la opción de que esta cantidad cambie, si no hay un acuerdo entre jugadora o club.
En otras palabras, la jurisdicción, que sí que ha actuado en el masculino, establece que las cláusulas tienen que ser proporcionales a lo que rodea a la jugadora. Si una futbolista del Real Madrid tiene un sueldo que ronda los 100.000 euros, con un presupuesto total del equipo de unos ocho millones, resulta desorbitado marcar una cláusula de 25 millones de euros. Sea como fuere, las cifras muestran un nuevo escenario en el fútbol femenino español, en el que las noticias económicas con respecto a los fichajes no dejan de crecer.