LEVANTE UD

Alessio Lisci y el milagro que casi obró en el Levante: "Mi fuerte es el conocimiento, a un jugador te lo ganas así"

El técnico desvela cómo fue su aventura en el Levante, la emotiva charla de Pedro Catalán y sus secretos como entrenador.

Alessio atiende a Relevo. /Relevo
Alessio atiende a Relevo. Relevo
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Un joven entrenador italiano de apenas 37 años sorprendió al mundo del fútbol cuando tomó las riendas de un Levante con 7 puntos en 15 jornadas y que acumulaba su peor racha sin ganar en la historia. Alessio Lisci, que hasta ese momento solo había entrenado en las categorías inferiores del club granota, no tuvo miedo al 'toro', se puso a porta gayola y, aunque finalmente no logró eludir la cornada del descenso, dejó en la plaza incontables movimientos que acapararon las miradas en la Liga Santander.

28 puntos en 23 partidos logró Lisci en el poco más de medio año que estuvo al frente del Levante, un balance que le dejó a las puertas de salvar al equipo (descendió por cuatro puntos, algo inimaginable cuando él llegó al banquillo) y que le sirvió para levantar a un equipo que estaba 'ko'. Además, ganó muchos valedores en el club granota, aunque no los suficientes para seguir un año más. Alessio rechazó seguir ligado al club de sus amores porque se veía preparado para tomar las riendas de un nuevo banquillo, algo que sus números dejan claro.

Lisci atiende a Relevo donde repasa su aventura en el Levante "mentalmente la clave fue quitarnos la obsesión por ganar y tomarlo como una consecuencia". Revela su secreto para el éxito pese a su edad: "Mi fuerte son los conocimientos, si a un jugador le dices que va a pasar algo en un partido y pasa, te lo ganas porque ve que estás preparado". Y se muestra ambicioso de cara al futuro "estoy preparado para entrenar en Primera, ahora además tengo 23 partidos a mis espaldas en la élite".

¿Cómo estás? ¿Qué hace un entrenador cuando está en el paro?

Pues intenta seguir estando al día, viendo mucho fútbol, formarse continuamente, ver compañeros entrenar… Estar muy al día y sobre todo impregnarme de otras ligas no solo la española.

¿Se está más pendiente del fútbol cuando no se es entrenador? Quiero decir, cuando estaba en el Levante, supongo que tendría ojos para el Levante y ya está.

Sí, claro. Cuando no entrenas puedes abrir más el abanico, dominar más ligas que quizás de normal sigues menos. Conocer más a los futbolistas etc.

Cuando un entrenador está en el paro, ¿es mejor repasar al máximo detalle la última aventura que ha vivido o evitar el pasado y mirar hacia delante?

Son fases, al principio es importante repasar todo. Durante la competición vas analizando poco a poco, pero hasta que no paras no puedes ver en frío el camino que has recorrido. Luego lo dejas un poco atrás y no te obsesionas.

"Mentalmente la clave fue quitarnos la obsesión por ganar y tomárnoslo como una consecuencia de hacer las cosas bien, no como un objetivo"

Alessio Lisci Exentrenador del Levante

Y cuando analizas tu etapa en el Levante U.D, ¿qué sientes?

Siento orgullo por un lado y mucha tristeza por el otro. Acabamos muy muy bien, pero fue una lástima no haber arrancado un pelín antes para lograr el objetivo o que la temporada hubiera durado un poco más porque creo que nos quedamos muy cerca del objetivo. Conseguimos acabar muy bien la temporada, pese a que el punto de partida era complicadísimo.

Ese punto de partida del que hablas es que el Levante sumaba 7 puntos en 15 jornadas, estaba último, se le daba por descendido y parecía imposible levantarlo. De hecho, esta campaña hay ejemplos de equipos que han ido cambiando de entrenadores hasta en 6 ocasiones y no han podido reaccionar. ¿Cómo fue?

Sí, no habíamos ganado aún y ese fue el enorme problema que tuvimos. Se hablaba mucho de esa racha, del récord de partidos seguidos que acumulábamos sin vencer. Eso al final era un lastre porque salíamos a todos los partidos a ganar sí o sí, porque los rivales sabían que nosotros saldríamos con esa ansiedad de querer quitarnos esa losa cuanto antes. Quizás ese fue un error de enfoque, el obsesionarnos tanto por conseguir la primera victoria. Cuando la conseguimos, vivimos otro breve bache, pero hicimos unos ajustes tácticos que creo que dieron resultado porque terminamos logrando 28 puntos en 23 partidos, el problema es que la liga no dura 23 partidos.

Fue una pena entonces no arrancar antes…

Sí, pero cuando digo que el punto de partida no fue bueno, no solo hablo de Paco López o de Pereira, nosotros al arrancar tampoco conseguimos ganar. El mal arranque fue de todos.

¿Y como se consiguió dar el click? Porque tras el primer triunfo tuvisteis varios resultados malos de modo que no aceptó la respuesta fácil de que ganar el primer partido fue el click…

Si analizamos los primeros partidos que hicimos fueron buenos, Osasuna, Valencia, Espanyol… Son partidos en los que nos ponemos por delante y que podríamos haber matado en la primera mitad. Pero la dinámica que teníamos nos mataba. Aun así, yo veía que el equipo estaba haciendo cosas muy bien, nos faltaba ajustar cosas a nivel defensivo ya que en apenas 3-4 partidos encajamos 13 goles. Así que el cambio que hicimos tácticamente fue cambiar a defensa impar. El cambio definitivo fue después modificar la forma de presionar al rival. Con balón siempre habíamos hecho las cosas bien, sin él nos costó. Pero cambiamos la presión y eso fue clave.

Ese fue el click táctico. ¿Y el mental?

Mentalmente intentamos poner el foco en hacer las cosas bien, no en ganar. La victoria sería una consecuencia no un objetivo. Por eso te dije que al principio quizás fue ese error de enfoque, una vez enfocamos el triunfo como una consecuencia y no como un objetivo mejoramos. Cuando empezamos a ganar cogimos confianza y, entre otros sitios, ganamos en el Cívitas Metropolitano, un triunfo que nos ayudó a ver que éramos capaces de ganar a cualquiera.

Alessio habla sobre la charla de Pedro Catalán. Relevo.

¿Recuerdas alguna charla concreta a la plantilla en la que dijeras: "Les he convencido"?

Sí, me acuerdo muchísimo de una charla que no fue mía pero nos ayudó mucho. Fue una charla que dio Pedro Catalán, padre del presidente Quico Catalán y recientemente fallecido. Me dijo durante la semana que quería hablarle a la plantilla y yo le dije que si quería hablar, por supuesto que podía hacerlo, pero que tendría mucho más efecto si lo hacía justo antes de empezar el partido. Esa charla todavía la recordamos todos, fue super importante y de hecho ese día conseguimos la primera victoria de la temporada. Me alegra la pregunta porque quiero mandar mis recuerdos a Quico y a todo el levantinismo tras su fallecimiento.

Además, hubo otra charla antes de ganar al Villarreal, que fue cuando realmente nos enchufamos. Veníamos de un parón de selecciones e hicimos unos cambios que quizás requería que el equipo estuviera muy convencido para aceptarlos. En esa sucesión de charlas que tuve durante el parón previo al encuentro que te comento, fue clave lograr convencer a los jugadores de los cambios tácticos que queríamos hacer.

¿Cuesta convencer a los jugadores de tu idea siendo una persona joven, que hasta ese momento solo había entrenado en categorías inferiores?

Sí y no. Al final en el futbol todo te lo dan los resultados. Puedes decir las mejores cosas o los mejores conceptos del mundo pero si los resultados no se dan, el jugador tarde o temprano dejará de creer en ti. Yo creo que con el hambre que tenía yo, las ganas y la personalidad que tengo, conseguí que los jugadores no dejaran de creer y mantuvieran el nivel estuviéramos donde estuviéramos. Hubo un momento en el que nos quedamos a 13 puntos de la salvación y ahí muchos equipos habrían dejado de competir, sin embargo nosotros terminamos a solo 4 de salvarnos porque nunca lo hicimos.

Alessio sobre como levantó al Levante. Relevo.

En una situación tan complicada, ¿conviene estar en todo momento mirando la tabla para salir de ahí?

El foco lo tienes que quitar de la clasificación y del ganar. Lo tienes que orientar al día a día, a trabajar bien, a hacer buenos partidos… Y a partir de ahí las cosas llegan. Los entrenadores no podemos guiarnos solo por los partidos, sino por las sensaciones que deja el equipo.

¿Cómo un entrenador de 37 años convence a un jugador de 35-34 años de algo?

Es que me encontré con una plantilla que creyó en mí que tenía la labor de sumar. Cada vestuario tiene sus 2-3 jugadores especiales, pero el vestuario que yo me encontré me dio mucha confianza y eso fue clave para que en los momentos más difíciles pudiéramos rehacernos.

¿En qué fundamenta Alessio Lisci su autoridad?

En los conocimientos. Si tú al jugador le dices que en un partido va a pasar X y luego pasa eso, empiezas a ganártelo. Y creo que ese fue mi caso en el Levante. A partir de ahí me gusta implantar 3-4 reglas clave para mantener cohesionado el vestuario.

¿Qué reglas?

Creo mucho en el respeto hacia los compañeros y el cuerpo técnico. El respeto a las reglas que se marcan internamente, eso hay que respetarlo seas el mejor de la plantilla o un jugador del filial.

¿Qué tipo de fútbol le gusta a Alessio Lisci?

Nosotros vivimos muy presionados por la situación en la que estábamos que nos obligaba a los resultados inmediatos. Aun así, creo que a tramos se vio el fútbol que yo quería implantar: Me gusta que mi equipo sepa adaptarse a todos los contextos, que sepa apretar arriba pero luego recular. Con balón ser propositivo con posesiones largas y ataques rápidos. Me gusta tocar cuantas más facetas posibles mejor, porque en función del rival has de aplicar unas u otras.

Y si nos vamos a los momentos difíciles en concreto en una temporada tan complicada como la que usted vivió… ¿Cómo se saca al equipo de ahí?

Sí, uno de los momentos más complicados fue cuando perdimos 3-0 ante el Getafe, un rival directo por la permanencia. En verdad fue un partido en el que sin pasar nada en concreto perdimos goleados y eso que tuvimos un par de balones al palo. Ese momento fue durísimo porque acabábamos de ganar un partido de nuevo y mentalmente pensábamos "si después de cada triunfo vamos a perder goleados es imposible". Pero tras ese partido yo le pedí al vestuario que fuera fuerte y se mantuviera erguido.

Por lo que veo eres un entrenador que te gusta mucho hablar con los jugadores…

Me encanta hablar con el jugador, sí. Evidentemente hay momentos en los que el jugador está más o menos predispuesto a escucharte, pero a mí con los que más me gusta hablar es con los que juegan menos. Cuando un jugador no participa puede pensar que no forma parte del proyecto, sentirse apartado… Y ahí es cuando a mí me gusta hablar con el jugador, para hacerle ver que sí es importante y que en el fútbol siempre se tiene la oportunidad y han de estar preparados.

¿En quién se apoyó al llegar al equipo?

Empecé hablando con los capitanes y con los jugadores que tenían más peso. Hasta el primer partido que jugamos, iba charla tras charla con los jugadores más importantes del equipo para conocer su sentimiento de la situación, qué opinaban etc. Quería conocer su feedback estando a la par con ellos, no con superioridad hacia ellos, sino estando a la par, que ellos vieran que yo quería escuchar. A partir de ahí, intenté hablar con todos los jugadores en el menor tiempo posible.

"Mi fuerte son los conocimientos. Si tú al jugador le dices que en un partido va a pasar X y luego pasa eso, empiezas a ganártelo. Y creo que ese fue mi caso en el Levante".

Alessio Lisci Exentrenador del Levante

Contigo un jugador veterano como Roberto Soldado jugó muy poco… ¿Hubo problemas?

Ninguno. Soldado es una persona súper competitiva y muy respetuosa, cuanto más importante es el currículum de un jugador más entiende las dinámicas del fútbol. Él no estaba contento por no entrar, pero no tenía ningún problema conmigo. El fútbol es así. Es verdad que tenemos la misma edad, Soldado y yo, pero él es un gran futbolista con una trayectoria enorme. No llegas a tener esa carrera si no tienes ciertos valores y haberle entrenado para mí ha sido un orgullo.

¿Te consideras un rara avis? Ahora mismo en la Liga Santander solo hay un entrenador que no sea exjugador: Diego Martínez. Un camino que tú estás recorriendo pero que no parece nada sencillo…

Yo creo que es normal y lógico que haya más exfutbolistas en los banquillos. He hecho los cursos en las Rozas en la Selección y ellos tienen unas vivencias que los que no hemos llegado a Primera División no tenemos. Y te digo Primera División porque la diferencia entre Primera y Segunda es mucha. Las vivencias de Primera las tienen muy pocas personas y es normal que se apueste más por ellas desde los clubes. Eso sí, luego lo que te ubica en el 'mapa fútbol' son los resultados y yo, sin tener esa experiencia de la que hablamos, creo que en la oportunidad que he tenido dejé buenos resultados. Es verdad que el camino que cogí es más difícil, pero es lo que hay.

¿Crees que si una leyenda del Levante UD coge al club con 7 puntos de 15, llega a estar a 13 puntos de la permanencia, pero acaba el año a 4 de la salvación y con 28 puntos en 23 partidos, no le hubieran renovado como fue tu caso?

(Silencio durante varios segundos) Bueno, esa pregunta no me la tienes que hacer a mí. Está claro que hay situaciones que no dependen de nosotros, yo dejé un club donde muchísima gente del club quería que siguiera, la afición creo que me quería… Luego puedes seguir o no, pero el legado que dejas es muy importante.

¿Esperabas dejar ese legado?

Los números van más allá de lo esperado es verdad, si me dicen que voy a hacer media de 46 puntos que es lo que llevaba igual no me lo habría creído. Pero es verdad que al final no conseguimos el objetivo. También te digo que hay factores externos que no controlamos, por ejemplo en Italia el último en salvarse lo hizo con 31 puntos, aquí con 35 no nos dio.

Alessio sobre los números del Levante con él. Relevo.

¿Se ha ganado Alessio Lisci el derecho a que se apueste por él?

Yo creo que sí, porque los números son inequívocos. Los números son de lo poco objetivo en el fútbol. Me siento un entrenador de Primera y creo que puedo dar el nivel que ya mostré en el Levante. Sé que somos muchísimos y que hay que tener paciencia para volver al ruedo. Además ahora soy un técnico que suma 23 partidos dirigidos en Primera División, lo que suma un plus de experiencia que es mayor incluso dado el contexto en el que vivimos.

Decidiste marchaste del Levante pese a que te ofrecieron quedarte en un cargo distinto a entrenador. ¿Crees que emprendiste un camino arriesgado?

Sí, me lo dicen mucho que tal vez lo mejor habría sido quedarse allí. Pero yo me siento entrenador, yo necesito estar en el campo, no puedo vivir sin ello. Vivo por y para el fútbol y si no estoy en un banquillo me cuesta hacer las cosas bien. Necesito tener esa motivación al 100% y eso me lo da el campo, me gusta vivir con presión, la presión que da ser entrenador, porque me hace sentir vivo. Y eso es lo que quiero, cuanta más presión más contento estoy.