REAL SOCIEDAD

La Ferguson del IDK Euskotren es la madre de Ander Barrenetxea: "Creció en una cancha a mi lado, pero no hubo nada que hacer contra el fútbol"

Azu Muguruza (Donostia, 1968), que lleva 31 años al frente del equipo de Ibaeta, repasa para Relevo su trayectoria en los banquillos y se muestra orgullosa de la carrera de su hijo.

Azu Muguruza realiza una indicación durante un entrenamiento. /IDK Euskotren
Azu Muguruza realiza una indicación durante un entrenamiento. IDK Euskotren
José Luis Lorenzo

José Luis Lorenzo

Azu Muguruza llega a la cita con muletas. La rodilla derecha que se lesionó en su época como jugadora vuelve a darle guerra y va a tener que pasar otra vez por quirófano. Pese a todo, no pierde la sonrisa. La entrenadora donostiarra es toda una institución dentro del baloncesto femenino. 31 años de manera consecutiva al frente del IDK lo dicen todo. Ella se siente reconocida y la ilusión continúa intacta. Como buena realista que es, también disfruta del momento que vive su equipo y, de manera muy especial, del que está inmerso su hijo Ander Barrenetxea, que acaba de renovar su contrato hasta 2030. No le gusta hablar mucho de su vástago, pero con Relevo ha tenido el detalle de hacerlo. Se siento orgullosa de lo que está consiguiendo y de cómo le ha dado la vuelta a una situación complicada.

¿Pero qué le ha pasado?

Tengo la rodilla 'cascada' de mi época de jugadora y me he vuelto a hacer daño. Así que me toca pasar otra vez por quirófano.

Ander también tuvo que hacerlo para solucionar unos problemas que no le dejaban mostrar todo su potencial. Pero hoy es el día en el que todo eso es historia y ha renovado hasta 2030. ¿Qué siente?

Por nuestra parte estamos felices. Es su equipo. Ha crecido con ellos. Entró con once años y al final llegar al primer equipo de la Real es muy complicado. Lo sabíamos de siempre. Ha tenido la suerte de llegar y una vez que llegas también es muy difícil afianzarse. Lo ha conseguido. Tener un contrato hasta 2030 no está en manos de cualquiera y a partir de ahí tendrá que trabajar y ser responsable con la confianza que el club le ha dado.

¿Cómo era de niño?

Ander siempre ha sido así. Nació con un balón en las manos y vivió con el balón en los pies. Todo el día iba con el balón, por las escaleras, por la calle, por casa… Era una pasión que él tenía. Ninguno en casa éramos del fútbol. Mi marido era entrenador de balonmano y yo, de baloncesto. Él siempre quiso estar con un balón en el pie.

Por lo que me han dicho, también tiene buena muñeca…

Es edad escolar se juegan diferentes deportes y él jugó a baloncesto. Claro que ha estado en campus de baloncesto. Ha crecido en una cancha de baloncesto, a mi lado, pero contra el fútbol no había nada que hacer.

Se está viendo la mejor versión de Ander, pero ha habido momentos complicados. ¿Cómo lo ha vivido su madre?

Las lesiones son muy duras. Yo, como entrenadora, he visto lesiones en jugadoras… y son momentos durísimos. Si es tu hijo, es mucho peor. Todo depende de la lesión. Cualquier deportista puede tener una lesión, pero la lesión de Ander fue muy dura. Tampoco es una lesión habitual y sobre todo cómo fue. Fue un palo muy gordo. Como siempre en la vida, te caes, pero la caída tiene que durar lo menos posible y a partir de ahí levantar la cabeza y luchar al máximo por ello.

Azu Muguruza habla de la lesión de Ander Barrenetxea. Relevo

Su otro equipo, el IDK Euskotren también vive una época bonita. Conseguido el primer objetivo de la temporada, que era la clasificación para la Copa de la Reina, ¿qué sensaciones tiene la entrenadora?

Las sensaciones son positivas. La Liga, en los últimos cinco años, ha experimentado un crecimiento de nivel. Y este año ha vuelto a dar otra subida, otra mejora, pero nosotras nos hemos adaptado muy bien y hemos conseguido hacer un grupo que está compitiendo muy bien. Hemos cumplido el primer objetivo de la temporada, que era ir a la Copa de la Reina y ahora estamos peleando para conseguir el segundo, que es entrar en el playoff. Por ahora las cosa van bien, pero en Navidad ha habido muchos cambios en los equipos. Vamos a ver realmente en qué punto estamos.

Ander Barrenetxea muestra una gran sonrisa en el entrenamiento de ayer en Zubieta.  Real Sociedad
Ander Barrenetxea muestra una gran sonrisa en el entrenamiento de ayer en Zubieta. Real Sociedad

¿Cada vez cuesta más conseguir retos por ese fortalecimiento de la Liga?

Sí, porque al final tienes que hilar muy fino en la composición del equipo. Tienes que conseguir muy pronto que el equipo se haga a jugar en equipo, a conocerse, a dar resultados muy pronto. Además, van surgiendo equipos que se van afianzando en la zona alta y para nosotras es difícil llegar a ese nivel, pero por ahora todavía quedamos un grupo grande de equipos que siempre estamos peleando por esas cuatro plazas que dejan los de arriba. No es que sean ocho, ya sabes que hay cuatro plazas que prácticamente están asignadas con lo que en realidad te quedan otras cuatro.

¿Desmotiva comenzar la competición sabiendo que ya hay cuatro plazas adjudicadas?

Te centras tanto en que tu equipo consiga cuanto antes resultados, en aunarse, jugar como equipo y mostrar en la pista lo que hace falta para competir en esta Liga, que ni te lo planteas. Ya sabemos que ese objetivo está ahí, que esa complicación también y te centras en esa competición que tienes entre los ocho-diez equipos que estamos ahí.

¿Cómo se hace para estar 31 años al frente de equipo?

La verdad es que no era un objetivo. Empecé con mucha ilusión sin tampoco pensar que íbamos a llegar hasta aquí, ni siquiera que yo iba a llegar al mundo profesional. Las cosas fueron avanzando, cada año mejor, subiendo de categoría hasta que llegamos a la Liga Femenina. Y tampoco ahí sabíamos qué iba a pasar. Cuando subimos éramos un equipo muy modesto, pero mantuvimos la estructura que había ascendido. Eran años en los que la Liga pegó un pequeño bajón y nos hicimos un hueco. A partir de ahí el equipo ha ido creciendo y hemos podido aguantar el tirón de la Liga. Hasta no hace tanto no éramos un club con una estructura potente. Nos basábamos en el trabajo de muchos años con jugadoras que se mantenían en el equipo durante muchos años, en un estilo y una filosofía de juego y de club que la creé yo y lo conseguíamos. Los resultados nos acompañaban, seguíamos ahí, creciendo con el club y con el equipo y por eso ha sido.

Azu Muguruza habla de los 31 años al frente del IDK. Relevo

¿Ha habido momentos de dudas, de no seguir, de irte fuera?

No. He tenido pocas dudas en general. Cuando empezamos con todo esto tenía una familia, mis hijos eran pequeños y mi única aspiración era seguir entrenando, pero seguir con mi familia, seguir aquí y tener tiempo para dedicarles. Nunca me he planteado salir hasta este momento. Ahora mis hijos son mayores, pero realmente el club ha crecido tanto, ha habido una evolución tan constante, que siempre ha habido retos nuevos, cosas nuevas y cosas bonitas para vivir. Siempre me he sentido a gusto.

¿Sigue habiendo retos bonitos?

Sí. Ha cambiado todo mucho más, cada año tienes que reinventarte. Hoy en día las jugadoras se mueven un montón, cada año hay que hacer muchos cambios de jugadoras, incluso dentro de la misma temporada. Este año, sorprendentemente, se está moviendo más que nunca. Las jugadoras van y vienen de un equipo a otro. Entonces, todo eso es un aliciente para estar en constante movimiento, mirando, buscando. El año pasado fuimos a la Eurocup, una experiencia que fue muy positiva para el club, que intentamos repetir. Por lo tanto, sigue habiendo retos bonitos.

¿Echas la vista atrás y qué sientes? ¿vértigo?

Vértigo, no, pero estoy sorprendida por todo lo que ha pasado. Ya te he dicho que yo no creía que esta iba a ser mi evolución ni la del club cuando empecé. Era un equipo universitario que dependía de la Universidad. Si echo la vista atrás, pienso: 'Joe, qué pasada' Los primeros pasos son más fáciles, pero ya entrar en una Liga como ésta, tan profesional, que ha requerido de tantos cambios, de tanta adaptación, de crecer en estructura como club, es una pasada. Cuando ascendimos a Liga Femenina no teníamos claro que íbamos a ser capaces de aguantar tanto tiempo como llevamos. Lo que siento es orgullo.

¿Cómo se consigue compaginar ser madre, profesora y entrenadora?

Si echo la vista atrás, pienso en la edad, la ilusión… Te metes en la rueda de ir de un sitio a otro, de no pensarlo. Te levantas por la mañana, sabes todo lo que te espera durante el día y no te das cuenta. Estás metida en la rueda y sigues. Ahora mismo que estoy de excedencia, que mis hijos son mayores, que dependen mucho menos de nosotros, me pregunto: '¿Como podía con todo? Esta temporada estoy dedicada única y exclusivamente al equipo y realmente es una pasada. Tienes tiempo para hacer todo, para ti, para tu familia. Son cosas que haces. Ni te das cuenta.

¿Has podido disfrutar?

Yo sí. Tengo la suerte que he tenido dos trabajos que los dos me apasionan. Es lo que me ha impulsado a hacer todo sin darme cuenta. La educación me encanta, he disfrutado en la ikastola muchísimo. Tengo vocación para ello. En el inicio es a lo que yo me quería dedicar. El baloncesto era otra de mis pasiones. Yo pensaba dedicarme más a la formación porque me encanta. En verano siempre tengo tiempo para trabajar con las categorías inferiores y seguir en esa rutina de formación. Pero el Basket me llevó a esto y también me gusta. Cuando haces las coas con tanta ilusión y con tantas ganas, al final eso te hace poder con todo.

¿Para ser una buena entrenadora también hace falta ser educadora?

A mí me ha ayudado. En la educación te vuelcas en muchas cosas y tienes que formarte en todo lo que es la atención al alumnado, en esa psicología que hay que tener para tratar con tanta gente, con edades a veces complicadas, con alumnos o alumnas que por momentos pasan por fases complicadas. Al final, venir a entrenar es una extensión y sin darte cuenta con muchas jugadoras, he tenido que ejercer esos papeles. Muchas veces me he encontrado con jugadoras con problemas personales de diferente índole. Siempre he querido intentar ayudarles más allá de lo deportivo en su vida personal.

¿Qué significa el reconocimiento para Azu Muguruza?

Cada premio es diferente porque cada uno te lo dan por cosas diferentes. Para mí es bonito eso, porque no solo recibes un premio por tu trayectoria. Tu trayectoria puede ser mejor o peor, pero esa dedicación de tantos años a veces hay que reconocerla. Son premios por tu trabajo durante la temporada. Lo bonito es que se te reconozca por muchas cosas, no solo por una. ¿Qué es ser buen entrenador? ¿Ganar un partido? Yo creo que no. Ser un buen entrenador son muchas más cosas. Depende del equipo en el que estés tienes más opciones de ganar o perder partidos. En la Liga hay entrenadores que han estado en equipos en descenso y son grandes entrenadores y han hecho un gran trabajo. No ganan muchos partidos, pero igual es porque su equipo no tiene el nivel suficiente para ello.

Azu Muguruza habla sobre los reconocimientos que ha tenido en su carrera. Relevo

¿Te sientes reconocida?

Sí. Dentro de que el deporte femenino no tiene mucha trascendencia, en lo que es el ámbito de mi mundillo, en general, sí. La gente me trata con respeto y con esa sensación de que ya tengo una experiencia, vas demostrando todos los años que tus equipos, unos años mejor otros peor, hacen bien las cosas.

Por el hecho de ser mujer, ¿sientes que tienes que hacer más cosas para alcanzar ese reconocimiento?

Todavía queda mucho de eso. Las mujeres todavía, en muchos momentos, tenemos que demostrar más. Para llegar a ciertas cosas todavía se confía en la figura del entrenador, en masculino, pero se van haciendo pequeños cambios. Poco a poco. Tampoco creo que por ser mujer tienes que tener las cosas más fáciles. Tiene que ser una cuestión que no dependa del género, sino que demuestres en la pista y tu trabajo. Ahora hay cinco entrenadoras, la vez que más. Eso demuestra que cada vez se va confiando más. Es verdad que tres de los proyectos son propios con lo cual somos esas entrenadoras las que hemos ascendido con el equipo con lo cual la oportunidad es más fácil. La oportunidad es más difícil cuando tienes que buscarte un equipo que te fiche. Cuanto más entrenadores hay, es más normal que haya mejores entrenadores. Si hay pocas entrenadoras chicas, es más difícil llegar. Está aumentando el número de entrenadoras, cada vez son las mujeres que quieren afrontar ese reto y quieren dedicarse a ello.

"Las mujeres todavía tenemos que demostrar más. Para llegar a ciertas cosas se confía en la figura del entrenador, en masculino, pero tampoco creo que por ser mujer tienes que tener las cosas más fáciles"

Azu Muguruza Entrenadora del IDK Euskotren

En la NBA ya hay casos como el de Rebecca Hammon…

Quieras o no la NBA es el espejo donde toda Europa mira. Los pasos que se den ahí siempre se van a ver reflejados. En Europa sí hay países donde hay más mujeres entrenadoras en primera línea. Todo llegará y se seguirán dando esos pasos.

¿Nunca te has planteado la posibilidad de salir fuera?

Hasta ahora no. No me lo había planteado nunca. Compaginaba el trabajo con el colegio y todavía era más difícil. Estoy en excedencia, pero tengo muchas cosas que me atan aquí. No me lo he planteado y tampoco me ha surgido esa oportunidad de que alguien te llame.

¿Si te llamaran?

Son de esas cosas que dices: 'Tengo todo aquí, estoy muy bien aquí'. Pero yo qué se. No lo sabes. Dependería mucho que proyecto sea, que situación sea y en qué momento me encuentre yo.

¿La ilusión sigue siendo la misma o la tienes que ir alimentando año tras año?

La ilusión es la misma. A través de los años y la experiencia quizá te muestres diferente, tienes otra forma de ver las cosas, quizá no eres tan impulsiva, racionalizas más las cosas, las piensas más. Creo que ese es el cambio más que la ilusión. La ilusión la tienes. Es imposible no estar todo el rato alimentándote. En una liga tan exigente, constantemente tienes que estar pensando en hacer cosas, es una profesión en la que la cabeza está trabajando de manera constante. Es imposible desconectar.

"A través de los años y la experiencia quizá te muestras diferente, tienes otra forma de ver las cosas, quizá no eres tan impulsiva, racionalizas las cosas, las piensas más, pero la ilusión es la misma"

Azu Muguruza Entrenadora del IDK Euskotren

¿Es algo que te resta fuerzas?

Creo que no. Lo que no tienes que hacer es que de todo eso que tienes en la cabeza, querer plasmarlo todo y volver loca a la gente. Tienes que ser capaz de discernir.

¿Te quedan muchos sueños por cumplir?

Sí. Sueños tenemos muchos. Te das cuenta de que son complicados. Nos reímos en el club cuando vemos que alguien gana algo: 'Si un día ganáramos nosotras algo se caería el club'. Cada pequeña cosa que conseguimos es verdad que nos gusta celebrarla. Nos encantaría poder algún día optar a ganar algo. Sabemos que es muy difícil, porque habría que dar otro salto importante. Lo que pasa es que es un salto que, pro desgracia, es económico. El club trabaja en mejorar esa situación, se consiguen pasos pequeños, pero es difícil conseguir ese salto. De hecho, el club ha crecido un montón. Si no fuera así, estaríamos peleando por el descenso o igual no estábamos ni en esta Liga. Es para estar súper feliz de todo el trabajo que ha hecho el club.

¿Qué opinión le merece la situación del Gasca?

Llevo aquí 20 años por lo menos y sí tengo que decir que como instalación de trabajo siempre ha sido genial en cuanto a la accesibilidad, las facilidades que tenemos para estar aquí, pero realmente la instalación de ha quedado antigua. Nuestra situación en cuanto a instalaciones de oficina, sala de video, lo que es el trabajo fuero de la cancha, es un poco precaria también. El Ayuntamiento está trabajando en darnos unas pequeñas mejoras que por ahora es lo que nos pueden ofrecer. Sería otro sueño que El Gasca se remodelara y fuera una instalación más acorde a lo que las competiciones profesionales requieren.

"Sería otro sueño que El Gasca se remodelara y fuera una instalación más acorde a lo que las competiciones profesionales requieren. La instalación de ha quedado antigua"

Azu Muguruza Entrenadora del IDK Euskotren

En una ciudad con una tradición de basket grande, ¿por qué En Donostia no hay una instalación en condiciones?

Sí que ha habido tradición baloncestística en la ciudad. Es verdad que aquí el fútbol colapsa todo. La tradición es el es fútbol. El baloncesto tiene, pero no se puede comparar. Ha faltado un poco de continuidad en los proyectos. Cuando se ha cambiado tanto de proyecto tanto en el masculino como en el femenino, el que entra nuevo primeo está con la ilusión de que crezca su proyecto. Vas teniendo objetivos propios tan importantes que no te da tiempo a pelear tanto por el otro. Ahora hay más unión entre todos. Todos estamos intentando que se pueda hacer algo. Otro sueño por cumplir.

¿Si a Azu Muguruza le llega una oferta de un equipo masculino, estaría preparada para ello?

Sinceramente no lo sé. No creo que en cuanto a lo que es baloncesto, vaya a cambiar tanto. La mayor dificultad que puedes tener cuando vas a una Liga nueva es el conocimiento de la competición. Cuando llevas muchos años en una Liga, conoces los equipos, a los entrenadores, a las jugadoras, conoces un montón de cosas sobre las formas de jugar de cada uno tanto como equipo como individuales. Todo eso te facilita mucho una parte del trabajo. Si vas a una Liga nueva, ya sea masculina o femenina, te requiere un estudio de esa Liga. La mayor dificultad podría estar ahí. Nunca me lo he planteado. El baloncesto femenino para mí es una pasión, me gusta entrenar femenino y no me he planteado esa opción.