Así es Thiago Alcántara, el 'nuevo' fichaje del Barça: "Fue bueno por hacer lo que está prohibido en el fútbol"
El centrocampista hispanobrasileño ha anunciado su retirada y su llegada el club culé como ayudante de Flick. Varios compañeros repasan su trayectoria con Relevo.

Thiago Alcántara (33 años) puso punto final a su trayectoria deportiva. Una carrera llena de éxitos en cada una de sus etapas en Barcelona, Bayern Múnich y Liverpool, sin olvidar sus inicios en el Val Miñor en Vigo. El jugador nacido en Bari (Italia) posee un palmarés envidiable. Dos Champions League, cuatro Ligas Españolas, siete Bundesligas, dos campeonatos de Europa sub-21 con España y un sinfín de títulos que condecoran una carrera magnífica.
Un jugador con un talento innato que vio cómo las lesiones truncaron, sobre todo a nivel temporal, una carrera de leyenda. Para ejemplificar la magnitud de un jugador como Thiago Alcántara cabe recordar la final de la Champions 2020 frente al PSG. El canterano del Fútbol Club Barcelona fue el mejor jugador de la final dando una lección de lo que significa ser centrocampista y terminó en la octava posición del premio The Best. Ahora, de la mano de Hansi Flick, comenzará su carrera en los banquillos como asistente del técnico alemán en el Fútbol Club Barcelona durante la gira en Estados Unidos del club blaugrana.
Todo el mundo conoce al Thiago futbolista, pero Relevo ha hablado con varios compañeros a lo largo de su carrera para descubrir mejor cómo es Thiago. Uno de ellos es Jonathan Soriano. El exdelantero de Barcelona B, Girona y RB Salzburgo compartió vestuario con el hispanobrasileño en el filial del cuadro culé y desde el primer momento quedó impresionado. "No lo conocía y me comentaron que subían desde el juvenil a Thiago Alcántara, el hijo de Mazinho, que obviamente lo conocía. La primera vez que lo vi supe que ese chico era muy bueno. Lo que más me sorprendió fue la personalidad que tenía con 18 años", explica el exdelantero.

Una sensación que comparte otro excompañero como Abraham González. "Sube al filial con nosotros y tenía 17 años y, joder, llamaba mucho la atención por la calidad que tenía y, sobre todo, la confianza en sí mismo. Tenía una personalidad de la hostia y eso lo hacía aún mejor. Era casi imposible quitarle el balón", destaca un jugador que lo sufría como rival en los entrenamientos. Quien también tuvo la oportunidad de entrenar con Thiago, en este caso en sus últimos años, fue Stefan Bajcetic. "En los ejercicios reducidos era, con diferencia, el mejor jugador del Liverpool", destacan personas del entorno del futbolista de los reds.
Thiago siempre fue un jugador mágico que aunó las mejores cualidades del fútbol brasileño y el español y un carácter único para jugar con el esférico. "Lo que ha hecho bueno a Thiago es hacer lo que está prohibido en el fútbol. Con peligro en nuestra área era capaz de hacer un recorte o un caño. Era de controles raros, regates en sitios donde no tocaban, un caño en el área... Casi nunca le salían mal", relata Jonathan Soriano.
"El Barça tenía que haber apoyado más a Thiago. Hubiera sido un relevo perfecto para Xavi e Iniesta"
Thiago tuvo un inicio de carrera fulgurante. El hispano-brasileño se asentó en el primer equipo del Barça de la mano de Pep Guardiola, pero la salida del técnico de Sampedor y la abundante competencia en el centro del campo culé provocaron que Thiago pusiese rumbo a Baviera ante la llamada de Pep. Una salida que, para Abraham, fue un error por parte del cuadro culé. "Es un tío que estaba al nivel de jugar en el Barça de Guardiola. Obviamente no va a haber ninguno como Xavi e Iniesta, pero el Barça le tenía que haber apoyado un poco más para que siguiera. Era un perfil perfecto para cuando Xavi e Iniesta salieran. Thiago hubiera sido un relevo perfecto para ellos", refleja el centrocampista de Barcelona y Espanyol, entre otros.
Un aspecto fundamental en la carrera del exjugador de Barça, Bayern y Liverpool es su familia. Primer hijo de una leyenda del fútbol brasileño como Mazinho, campeón del Mundo en 1994, y hermano de Rafinha, con el que compartió vestuario. Una rareza poco habitual en el deporte, pero que no afectaba a ninguno. "A Thiago le gusta el cachondeo y a Rafa también. No necesitábamos que Thiago le tirase de la oreja al ser el hermano mayor. Rafa era un buen niño, le gustaba el cachondeo y se sabía comportar. Había tiempo para todo, sinceramente", explica Nolito, compañero de Thiago en el Barça y la Selección Española.

Los Alcántara reinaban en el vestuario de aquel Barça B de Luis Enrique por calidad y carácter. "A Mazinho no le valía con uno, sino que tenía dos hijos talentosos. Eso ya es abuso", destaca entre risas Abraham. El propio centrocampista recuerda una anécdota muy curiosa de sus tiempos mozos. "Había un restaurante mexicano que nos gustaba mucho, que era La Coronela, y Rafa Márquez era el propietario. Íbamos los domingos a cenar porque descansábamos los lunes. Recuerdo que Thiago se pedía una caipiriña con limón y la llamaba 'Maziñito', siempre la pedía por su padre", rememora sobre la importancia de la figura paterna en su trayectoria.
Un jugador que siempre ha mezclado ese carácter jovial de los brasileños con el talante español fuera del terreno de juego. Uno de sus momentos más recordados fue durante una rueda de prensa en la Selección Española junto a Nolito previa a la Eurocopa de 2016. El gaditano era pretendido por varios equipos y Thiago tuvo una respuesta magnífica. "Me preguntaban que si me quería este equipo, si me quería el otro... y Thiago soltó en alto que mi mujer no estaría contenta con tantas 'novias' que me estaban saliendo", relata a carcajada limpia, como de costumbre, Nolito.
"Con 18 años tenía la capacidad para dar charlas motivadoras de jugador de 40 años. Tiene el perfil para ser entrenador"
Tras una vida ligada a la competición, Thiago tomó la decisión de retirarse del fútbol profesional, entre otros motivos, por las constantes lesiones que le han perseguido en su carrera, como lamenta Abraham González. "Ha sufrido mucho, la verdad, y ha sido una pena. Aún podría ser titular en la Selección si no hubiese tenido tantas lesiones. A pesar de ello, ha tenido una grandísima carrera".
La retirada no es el final del camino de Thiago y el fútbol, puesto que continuará ligado como asistente de Hansi Flick. Todos los compañeros que han atendido a Relevo van un paso más allá y ven al hispano-brasileño como un futuro entrenador. "Tiene ese perfil. Es capaz de dar mensajes muy oportunos. Ya con 18 años tenía la capacidad para dar charlas motivadoras de jugador, no digo veterano, de 40 años. Parecía un tío que lo había vivido todo. Ahora, con toda la carrera que ha tenido, lo veo como entrenador", explica Jonathan Soriano.
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Además, estos últimos años ha sido un futbolista muy presente en el desarrollo de los jóvenes. Stefan Bajcetic tuvo en Thiago una figura esencial en su adaptación al fútbol de élite. "Era una especie de mentor para Stefan. Siempre le aconsejaba, pasaba horas con él e incluso tenía una relación cercana fuera del campo. Le ayudó muchísimo en el día a día", refleja gente del entorno del centrocampista del Liverpool.
Nolito también ve a Thiago en la banda vestido con traje e incluso, con su guasa habitual, oposita a acompañarlo. "Tiene la capacidad para ser entrenador. Yo me ofrezco a ser su segundo entrenador y estar tranquilito en el banquillo", confiesa el exjugador de Celta, Barça, Sevilla y Manchester City.
Calidad, trabajo, talante y compañerismo definen la trayectoria de uno de los jugadores con más talento del fútbol español. Thiago Alcántara disfrutará del retiro después de una trayectoria que, a pesar de las numerosas lesiones que ha sufrido, queda enmarcada en la historia por sus títulos, pases y regates imposibles. Sólo se puede agradecer al hispano-brasileño por haber levantado en tantas ocasiones a los aficionados de sus asientos. Ahora comenzará una nueva etapa en los banquillos en la que seguro tendrá éxito.