La venta de Luiz Felipe y el desahogo que supone al Betis: avales, renovaciones y volver al 1/1
El traspaso del central al fútbol árabe, junto con la esperada ampliación de capital, permite al club verdiblanco aliviar sus arcas y vislumbrar un futuro con más movimientos en el mercado.

La extemporánea venta de Luiz Felipe, ya con el mercado estival cerrado en España, fue recibida con agrado en el Betis, más allá de ese debate generado con Manuel Pellegrini. Los 22 millones de euros, más tres en bonus, comprometidos por el Al-Ittihad abren nuevas vías al club verdiblanco, tanto en el presente como en el futuro más inmediato. Aliviar las arcas de la entidad, inmersa en una discutida ampliación de capital y con más de 70 millones de patrimonio neto negativo, era una obligación para los dirigentes, por más que deportivamente haya supuesto una alteración a los planes del entrenador. Y volver a estar en situación de 1/1 a la hora de afrontar el mercado invernal, lo que permitiría realizar las operaciones de entradas y salidas con mayor facilidad, ya que se podría gastar la misma cantidad que se liberase.
La recta final del mercado verdiblanco vino marcada por la intervención de la cúpula dirigente. Los avales presentados por el presidente, Ángel Haro, y el vicepresidente, José Miguel López Catalán, sirvieron tanto para inscribir a Marc Bartra o Héctor Bellerín como para abordar el fichaje de Ez Abde, que se produjo casi sobre la bocina del final de mercado. Los dirigentes tuvieron que avalar -sólo por el hispano-marroquí fueron más de tres millones de euros- ante LaLiga debido a que el club sobrepasaba el límite salarial permitido, por lo que tras el traspaso del central italo-brasileño ahora podrán recuperarlos.
La operación de venta del defensa no sólo se justifica por esos motivos económicos, sino que también afectan al presente más inmediato. Jugadores como Guido Rodríguez o Juan Miranda finalizan su vinculación el próximo verano, con lo que el Betis se sentará con sus representantes para tratar de cerrar sus renovaciones. La liquidez conseguida con el traspaso permite afrontar ambas negociaciones y que puedan ser inscritas de inmediato, un factor importante para no dilatarlas en el tiempo.
Con todo, los dirigentes afrontarán escenarios distintos con cada futbolista. Si la predisposición de Miranda, un jugador de la casa, es absoluta para continuar, aunque siempre colocando sus emolumentos a la altura de su rol en el equipo, diferente ocurre con Guido. Aunque el argentino siempre ha manifestado sentirse a gusto en el Betis, sus representantes ya fueron dando largas a las conversaciones para renovar, a la vez que sus exigencias sí son elevadas. El argentino se encontraría ante uno de los últimos contratos importantes de su carrera, por lo que quiere ver reconocida su importancia en la plantilla.
Además de estas operaciones, el Betis también podrá apuntar con más alegría al mercado invernal. Pendiente de la ampliación de capital -grupos de accionistas estudian impugnar la misma-, la inyección económica por Luiz Felipe sí permitirá cubrir su ausencia con un fichaje por el que haya que abonar traspaso, de ahí que los técnicos ya se hayan puesto manos a la obra para manejar distintas posibilidades. Si además se completase la ampliación de la manera anunciada, el club verdiblanco regresaría a la normalidad con respecto a las reglas económicas de LaLiga, todo un paso adelante para acudir al mercado.