Competición abrirá expediente por la invasión ultra, a pesar de que el Barça no respetó el pacto con los Mossos
Tras recibir los informes del delegado de la RFEF y de LaLiga, Competición entrará a sancionar el suceso del RCDE Stadium-

El derbi terminó y los jugadores del FC Barcelona saltaron al verde del RCDE Stadium para celebrar que eran campeones de Liga. Cuando los blaugrana hacían un corro en el centro del estadio blanquiazul, un grupo de aficionados invadió al campo. Los jugadores del Barça tuvieron que correr hacia el túnel de vestuarios. Volaron sillas y vallas. Los pericos que saltaron al campo se quedaron durante algunos minutos clamando contra la directiva.
Según ha podido contrastar Relevo por varias fuentes, hubo una reunión previa al partido - las habituales de seguridad con todas las partes para valorar el dispositivo - en la que el Barça acordó con los Mossos que, en caso de victoria, no habría celebración sobre el terreno de juego. Por eso no hubo un dispositivo de seguridad aún mayor para proteger el perímetro del campo. Sin embargo, por la situación deportiva que atraviesa el club perico, sí se planteó un refuerzo de seguridad en la salida de los jugadores del Espanyol y de la Junta Directiva. Como también lo hubo en la llegada de ambos autobuses, cuando Mossos decidió cortar la calle de acceso y durante más de 30 minutos, ni siquiera la prensa pudo acceder al estadio.
Aun así, con el pitido final, los futbolistas del Barcelona, fruto de la emoción del momento, no pudieron contenerse. Ganaron LaLiga cuatro años después, superando así uno de los momentos más complicados de la historia reciente del club. Lo primero que hizo Xavi, y se puede ver en las imágenes, fue saludar a Luis García. Luego se abrazó con el resto de su cuerpo técnico, pero de forma contenida. "He pensado que era normal la celebración, pero ha habido un momento que era de respeto irnos para la caseta. Es difícil de controlar y le he dicho a los jugadores que era mejor meternos en la caseta", dijo en rueda de prensa.
Sin embargo, el coordinador general de Deportes de los Mossos, Josep Saumell, aseguraba esta mañana en RAC1 que "había un acuerdo informal entre los dos club para que la celebración no fuera "ostentosa" y pactó no hacer una celebración "exagerada" y que el corro del equipo blaugrana no le pareció "excesivo".
Ahora será el Comité de Competición de la RFEF el que entrará a valorar lo ocurrido, desde todos los ángulos. Una vez recibidos en sede federativa los informes del delegado RFEF y del director de partido de LaLiga, Competición sí puede entrar a valorar y llegar a una resolución de expediente (sancionadora, o no).
El gol a los 10 minutos de Lewandowski ya hizo presagiar una noche complicada para el Espanyol, que vive una auténtica contienda para salvar la categoría. Tal es así que antes del descanso, decenas de aficionados abandonaron el estadio. Se escucharon cánticos como "directiva dimisión", "esta camiseta no la merecéis", "el club es de los socios" o "chino vete ya". Todos ellos fueron iniciados desde el grupo de animación La Curva.
Exmiembros de La Curva tiraron la primera valla
Sin embargo, los primeros aficionados que saltaron al campo no pertenecían al grupo. De hecho, y como se puede ver en el vídeo, los que tiran una valla mientras el Barça celebra en el centro del campo son un grupo de seguidores situados a la izquierda de la Curva. Son exmiembros de la organización que decidieron salir del grupo de animación en su momento por no estar de acuerdo con los requisitos impuestos por club y LaLiga, como por ejemplo, estar rodeados de las conocidas "peceras", las pantallas de cristal que los separa del resto de la grada.
Según Nacho Julià, miembro fundador de la Curva y ahora socio del Espanyol, fue más la frustración del partido la que llevó a algunos aficionados a saltar al campo cuando vieron el corro del equipo culé. Pero no fue nada organizado ni premeditado.
Florentino Villabona, exdirector de Integridad y Seguridad de LaLiga, refuerza la tesis de Julià. "No tuvo nada que ver con La Curva como grupo. Se da un cúmulo de circunstancias: derbi catalán de rivalidad histórica, derrota dolorosa que pone muy en riesgo seguir en Primera al Espanyol, celebración del título del Barça... Y pasó lo que pasó. Pero no lo veo como un tema de ultras organizado como tal. De hecho, La Curva nunca fue de los grupos que más nos preocupó", comenta.
Los incidentes no quedaron anotados en el acta arbitral
La invasión de campo no quedó reflejada en el acta arbitral porque tanto los colegiados como el Espanyol ya estaban fuera del campo. Tampoco va por la misma vía que cualquier otro incidente de este tipo porque la Generalitat tiene transferidas las competencias en materia de seguridad deportiva y "la comunicación no es muy ágil", según confirman a Relevo fuentes de Antiviolencia.
Los Mossos, por ahora, se limitan a confirmar que están investigando la invasión de campo de entre 75 y 100 personas que no pudieron ser identificadas "por causas de servicio" (porque no había suficientes efectivos). El coordinador general de los Mossos, Josep Saumell se ha pronunciado explicando que la celebración no fue exagerada y que una invasión de radicales así "es casi imposible de evitar". Ahora están investigando con las imágenes, dentro del tipo delictivo de "desórdenes públicos" y remitirán un informe a la Fiscalía.
Un caso «claro» de cierre parcial de la grada
En una cosa sí que parecen estar todos de acuerdo: "Es un caso claro de cierre parcial de la grada". ¿Parcial? Sí, parcial. El ex director de servicios jurídicos de la RFEF, Kepa Larumbe lo explica así: "Es la primera vez que ocurre esta temporada y todos saltaron desde la misma zona, así que sería bastante factible que esa sea la posible sanción, junto con una multa". No todos quienes invadieron el campo eran miembros de La Curva, pero todos saltaron desde el mismo fondo.
En la misma línea se pronuncian otras fuentes policiales muy vinculadas a la seguridad de los estadios "El partido no había acabado en términos de seguridad, es una invasión y debe haber un expediente, pero todo se produce en un sector muy concreto y es cierto que sí supuso un peligro para los jugadores".
Más allá de la vía policial, estaría la de Competición de la RFEF. Pero tiene un poco las manos atadas, por ahora. El colegiado del encuentro no ha hecho ningún anexo posterior al acta del partido así que el suceso, por esa vía, es como si no hubiera existido. El delegado RFEF sí que debió hacer un informe de la invasión, lo mismo que el director de partido de LaLiga, y eso sí llega directamente a Competición (la forma más ejecutiva de afrontar el asunto). Pero va a tardar: al no estar en el acta dependen de que el organismo sancionador catalán se pronuncie, de que después llegue a Antiviolencia estatal y de que estos decidan trasladárselo a Competición. No será un proceso corto.
No catalogados como grupo «ultra»
Más allá de otras consideraciones personales, La Curva no está catalogada como un grupo "ultra" propiamente dicho, sino como Grada de Animación. Tampoco está entre los que más temen las fuerzas policiales a la hora de preparar los encuentros más calientes. Tuvieron un incidente aislado con unos radicales del Athletic Club que viajaron por su cuenta hace unos tres años y que se saldó como una reyerta puntual, pero "no tienen acciones importantes", según confirman a Relevo fuentes policiales.
En la misma línea nos responde el Espanyol. "Ni siquiera son toda la grada de animación. No todos los que saltan son de La Curva, ni saltan todos del mismo lugar. Son los más conocidos, pero no los únicos. Y el perfil no es de una acción ultra. Es una acción lamentable que sí requiere tomar medidas", comentan desde la entidad. "No son Ultras, basta con ver las imágenes. Son cuatro chavales que no representan a toda la afición del Espanyol. A nadie le perjudica esa imagen más que al Espanyol", añaden fuentes del club.
El Espanyol, por cierto, es el único club que de verdad actúa ante este tipo de situaciones. El único caso de verdad judicializado por cánticos racistas (a Iñaki Williams) ocurrió en su estadio. ¿Por qué lograron judicializarlo? Porque fue el propio club el que identificó a los responsables y los presentó a la justicia.
Hemos visto esta misma situación en otros estadios, como el caso reciente de Vinicius en Mallorca o anteriormente en el Camp Nou donde "no se pudieron identificar" a los responsables de los insultos.