El adiós de Dembélé, un personaje indescifrable: "Si no sabe hablar..."
Xavi no le convocó en el último amistoso ante el Milan.

Las Vegas (Estados Unidos).- Hace unos días, Ousmane Dembélé le transmitía a Xavi las ganas que tenía de levantar la Champions con el Barça. Unas horas más tarde, le informaba que ficharía por el Paris Saint-Germain. El francés, como Neymar, se despide del Barça tras marcar un gol en un Clásico al otro lado del planeta. Entró y se marchó del Allegiant Stadium encapuchado y riéndose. Y no hay mejor metáfora de su paso por el Barcelona que esta.
Dembélé siempre fue un personaje inefable. Fuera del campo, tardó años en centrarse en el fútbol. En alguna ocasión, gente del club tuvo que ir a buscarle a su casa porque se había dormido y no se había presentado al entrenamiento. Las cajas de pizzas vacías eran una pista sobre cuál era su estilo de vida. Xavi tuvo que encubrirlo más de una vez cuando llegó como entrenador al Camp Nou y apostó por él. "Puede llegar a ser uno de los mejores del mundo en su posición", dijo el técnico. Dembélé, un lustro después, se marchó siendo la misma promesa de futuro que el primer día. Y no fue culpa de Xavi, todo lo contrario.
La palabra que sobrevuela el vestuario del Barcelona es decepción. Xavi y Sergi Roberto, el capitán, comentaron que el club le cuidó. Repiten el mismo discurso desde la directiva. Y la realidad es que Ousmane era feliz en Barcelona. Hace años, fue expulsado en un partido de LaLiga por insultar al árbitro. "¡Si no sabe hablar!", protestó Leo Messi al colegiado. A Dembélé siempre le acompañó un aura de secretismo, de inefable. Tanto dentro como fuera del campo. Fue un personaje indescifrable.
La 'contaminación' del agente
Dembélé se presentó delante del club y les comentó que su idea era irse. Ya lo hizo hace un año y medio atrás por medio de su representante, Moussa Sissoko. Mateu Alemany no era partidario de que siguiera y el agente bailó entre varias mesas de negociación, pidiendo al club un contrato "fuera de mercado". Se acercaba el verano y ningún club llamaba a la puerta de Dembélé. Finalmente, gracias al empeño de Xavi, se quedó. En mayo, Mateu volvió a la carga para ampliar su contrato por cinco años. Se encontró con el mismo muro. Ya no hay vuelta atrás. Es posible que se terminen reencontrando en los juzgados.
Dembélé deja tirado al Barça dos semanas antes de comenzar LaLiga. Xavi ha pedido reforzar la delantera tras su salida. La petición de un delantero se une a la lista de un lateral derecho y un centrocampista, mientras desde los despachos se negocia para cerrar una repalanca que permita inscribir a renovados y fichados. No hay temor de quedarse fuera entre ellos. El Barça pierde a su talento más diferencial arriba, el jugador más capacidad para desequilibrar en el uno contra uno. A Xavi le queda un decorado más pobre pero sobre el que se puede construir un buen ataque.
El Barça pierde talento en la delantera
Es significativo que el día que Dembélé se despedía del Barça, Ansu Fati volviera a ilusionar al barcelonismo. Toda una declaración de intenciones. Durante la pretemporada, Ferran Torres también ha mostrado brotes verdes. Ha sido el 'nueve' con mejor rendimiento de la gira. Xavi ha probado dos sistemas esta temporada: el 4-3-3 y el 3-4-3 con el que ganó LaLiga.
Arriba, el decorado es el siguiente. Ansu y Abde quedan por la izquierda, Lewandowski y el comodín de Ferran en la punta y Raphinha por la derecha. Lamine, que ha participado en dos de los tres partidos y le ha valido para demostrar que es un talento a cuidar y elevar poco a poco, también tendrá cameos. "Nos puede ayudar mucho, pero nos tenemos que reforzar igualmente", comentó Xavi.
✌️ Ansu Fati es el as ganador en Las Vegas
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) August 2, 2023
El Barça entra en el último mes de mercado con todavía deberes que hacer. Para el lateral, lo más probable es que lleguen Fresneda o Cancelo. Para el centro del campo, posiblemente se buscará un perfil capaz de jugar cerca del área. Con el rol del atacante a raíz de la salida de Dembélé, el cuerpo técnico todavía debe decidir por qué quiere apostar.
El vestuario está dolido con la salida de Dembélé. Xavi invirtió en él, sacó la mejor versión de su carrera y ahora decide cambiar Barcelona por París. Como Neymar. Hay que recalcar que el entrenador tenía mucha mejor percepción de Ousmane que la que tenían en la secretaría técnica. El entorno del jugador terminó contaminando a Dembélé, que quería seguir en Barcelona.
Ahora le queda un largo vuelo de vuelta a la península para despedirse de sus compañeros. Con cláusulas bailando e interpretaciones distintas del contrato, el Barça recibirá 50 millones por Ousmane pero no sabe cuántos se quedará y cuántos mandará al francés y su agente. Dembélé se marcha entre interrogantes, con muchas preguntas y apenas respuestas. Es la definición de su etapa en el Barça.