Benítez y el Valencia se demuestran su amor 20 años después en un partido sin historia
Valencia y Celta empataron a 0 en una cita que solo tuvo un disparo entre los tres palos.

Benítez regresó a Valencia y el amor volvió a fluir entre el estadio che y el entrenador. Y no solo en la previa del partido. Valencia CF y Celta firmaron un empate a cero al que bien se le podría colgar el cartel de 'Pacto de no agresión'. Un disparo entre los tres palos en todo el partido, nulas ocasiones, poco ritmo... Y un empate que ni saca al Celta del pozo (8 puntos, seguirá en descenso una jornada más) ni acerca al Valencia a su utopía europea (19 puntos).
Mucho se había hablado de la vuelta de Rafa Benítez a Mestalla y con razón. El entrenador más laureado de la historia che regresó al lugar en el que hizo feliz a tantísima gente, entre ellos al propio Rubén Baraja a quien le metió "un Benítez dentro", y el reencuentro no pudo ser más emotivo: aplausos, cánticos, abrazos y un afectuoso saludo entre el alumno, Rubén, y el maestro, Rafa.
Mestalla confirmó la famosa teoría del algodón: que no engaña. Ni Benítez ni Baraja engañaron a los 43.375 aficionados que acudieron al templo blanquinegro, ofreciéndoles un fútbol muy concreto pero poco vistoso. Sin espacios atrás, sin arriesgar en ataque, con muchos duelos en la medular más físicos que técnicos... Con razón Baraja admitió en la previa del partido que gran parte de su fútbol se basaba en lo que aprendió con Rafa: los dos jugaron a lo mismo.
🦇Baraja y Benítez, Benitez y Baraja. El abrazo que marcó a una generación.
— Nacho Sanchis (@sanchis14) November 25, 2023
Y mientras suena de fondo el 'Vixca València'. Un reencuentro a la altura de lo que son para el club. @relevo pic.twitter.com/YKnrZL7tr3
Más allá de dos 'arreones' de los locales al inicio del partido y un remate de Larsen que se marchó alto, la primera mitad fue para que los aficionados que acababan de comerse la paella se echaran una cabezadita coincidiendo con el horario (16:15). La segunda parte fue más de lo mismo, sin embargo ni a Rafa ni a Rubén, fieles creyentes en el fútbol defensivo, parecía disgustarles el hecho de que no hubiera apenas ocasiones.
El Valencia subió líneas conforme avanzaban los minutos y la salida al verde de Amallah le aportó energía nueva. Pero se quedó en eso, en energía que no dio un resultado distinto. El Celta aprovechó los espacios que dejaba su rival y generó alguna que otra contra, pero se topó con un extraordinario Mosquera que abortó cualquier posible llegada al área que hubiera podido generar intranquilidad en la monotemática tarde de los aficionados.
El único disparo que hubo a puerta lo ejecutó Iago Aspas, quien si no, pero ahí apareció el gigantón Mamardashvili para evitar que la tarde se le hiciera amarga a los suyos. Y pare usted de contar. Ni los cambios, ni el empuje de Mestalla ni nada pudo dar un giro a un partido que quedará para el recuerdo por la vuelta de Benítez, pero no por lo que pasó en el verde.
«Veo mucho de mí en el Valencia de Baraja»
Acabó el partido, no así las flores entre Benítez y Baraja. "Veo un equipo con ideas similares al tipo de trabajo que hacíamos nosotros. Lo que sí es cierto, es que marcan diferencia los jugadores, lo que le falta son la experiencia y la calidad que nosotros teníamos en aquel Valencia. Fuimos sacando jóvenes pero teníamos jugadores con experiencia, con un poquito de suerte a medida que avance la temporada van a estar ahí y ojalá den una alegría y estén lo más cerca posible de Europa", dijo Rafa.
"De los muchos que me critican, dicen que no me expreso, la procesión conmigo va por dentro, y hoy era así, estaba muy emocionado, me ha gustado mucho ver el recibimiento de la gente. El Valencia siempre estará en mi corazón", concluyó el exentrenador che.
"Es normal que haya ilusión y que la gente quiera más arriba, pero dentro de lo posible es un punto y seguimos sumando. Entendemos que los aficionados no han visto un gran partido en cuanto a lo que esperábamos, pero teníamos delante un equipo bien complicado muy trabajado. Ellos han hecho un gran trabajo, hay que buscar cosas positivas: portería a 0, un puntito más y nos sitúa un poco en nuestro objetivo. A mi me gustaría y pienso en mirar hacia arriba, pero luego llegan los partidos y es muy difícil", señaló el entrenador.
Baraja insistió en esa idea de no perder el objetivo de vista: "Yo también quiero mirar hacia arriba, me gustaría poder mirar hacia otro lado, pero ahí es donde nos vamos a equivocar, se está viendo la evolución, estamos madurando en cuanto a madurez, en interpretar los partidos, Yarek está entrando, con todo esto a veces se nos olvida las herramientas y el momento en el que estamos", concluyó.