El Betis aprovecha los regalos del Almería para homenajear a Félix y acariciar Europa
Los verdiblancos se colocan sextos y meten presión a la Real Sociedad. Dedicatorias y recuerdos para el canterano bético.
El Betis tiene pie y medio en Europa. Con más sufrimiento del esperado, sobre todo tras esos goles de Fornals e Isco que pusieron el 2-0 inicial, pero con el sabor de una nueva victoria en el Benito Villamarín. Los regalos de un cándido Almería, que sí reaccionó más tarde hasta generar nerviosismo en la grada, le bastaron a los heliopolitanos para asaltar la sexta plaza y meter presión a la Real Sociedad. Además, el tropiezo del Valencia casi que deja el objetivo europeo al alcance de la mano. Siete puntos de ventaja respecto a Villarreal y el equipo ché con sólo nueve por disputar lo parecen dejar encarrilado.
Era día de fútbol en Heliópolis pero también para tener presente a uno de los suyos como Félix Garreta. El delicado estado de salud del joven ha sacudido al beticismo, que quiso transmitirle el ánimo desde la distancia. Desde la camiseta de Félix posando con el equipo a la celebración de Fornals o esa ovación de la grada en el minuto 35, el dorsal con el que el defensa se estrenó en el equipo verdiblanco la pasada campaña. El partido para poner pie y medio en Europa también tuvo ese espacio para el canterano.
Se le puso pronto de cara el partido al Betis. El colista, invicto como visitante desde la llegada de Pepe Mel, exhibió los motivos que lo han llevado a este bochornoso descenso. Una buena combinación bética, con Fornals e Isco como últimos protagonistas, acabó en un mal despeje de la zaga almeriense. El castellonense, que había acompañado la jugada, sólo tuvo que rematar fuerte con la zurda para poner el primero en el marcador.
El gol animó a Isco, que había recibido en los prolegómenos el trofeo al mejor jugador de LaLiga en el mes de abril. Caño a Édgar, arrancada por allí, amago por acá… Y el 2-0 no podía tener otro protagonista que el malagueño. El regalo del defensa exbético, que quizá todavía pensó que jugaba como local, lo aprovechó Isco para superar a Maximiano con un golpeo con la zurda tan certero como efectivo. Celebración por todo lo alto y fiesta en la grada.
Con el partido encarrilado parecía que el Betis haría disfrutar a su parroquia en esta semana clave hacia Europa. Nada más lejos de la realidad. El Almería, tocado en el orgullo y con tres jugadores calentando en la banda a modo de aviso de Mel, se puso las pilas. Al son de Viera y Robertone, los visitantes fueron acercándose a la portería de Rui Silva hasta recortar distancia casi en la última jugada del primer acto. Una larga combinación acabó en los pies de Marc Pubill, que metió el balón en profundidad a Leo Baptistao, que enganchó un disparo que se envenenó tras rozar en un defensa. 2-1 y el murmullo de la grada para que los equipos se marchasen a vestuarios.
La tónica no cambió tras el intermedio. El Almería ahora sí estaba en el partido ante un Betis que se había relajado en exceso. Robertone y, sobre todo Embarba, metieron el miedo en el cuerpo. Hasta que llegó otro regalo de la zaga local. Maximiano metió en apuros a Chumi, que se hizo un lío para que la pelota cayese en los pies de Isco y luego en Ayoze, que fusiló para poner el 3-1. Pero tampoco fue definitivo. Dos minutos le duró la alegría al Betis, después de que Luka Romero aprovechara un buen centro de Centelles.
Los cambios de Pellegrini, que introdujo a Abde, Fekir o William Carvalho, tampoco sirvieron para volver a gobernar el duelo. Ni siquiera el esfuerzo de Isco, apareciendo por todos los lugares, eliminó los nervios en la grada. Pero el marcador ya no se movería, entre malas decisiones del Almería y el acierto de Sokratis o Rui Silva. Era día de homenaje a Félix y los puntos eran para que el Betis deje a tiro de piedra el objetivo europeo.