El Borja Iglesias menos futbolero se moja más que nunca: "Temo a la extrema derecha porque no tiene límites"
El delantero español concedió una entrevista a El País.

Después de protagonizar uno de los gestos más bonitos de la temporada en San Mamés, cuando se acercó a un niño y a su padre que lucían una pancarta bajo el texto "necesitamos más Pandas" para entregarles su camiseta y posar en una foto, Borja Iglesias repasa diversas cuestiones de actualidad (no sólo futbolística) en una extensa entrevista a El País. Lo hace en pleno parón de selecciones, ya con cuatro tantos anotados en las primeras nueve jornadas de liga (más de 450' de juego).
Pero, más allá de sus cifras, también destaca por su labor fuera del campo: haciendo caso omiso a las críticas, sigue pintándose las uñas, mojándose en temas pantanosos y ha logrado mantener una esencia que reluce en la entrevista. "Estamos en el proceso de mostrarnos cada vez más libres, como somos, pero queda mucho por mejorar. Que a mí me pongan 10 ó 100 comentarios en redes sociales me da igual, pero si alguien sufre porque no tiene un espacio, porque se siente juzgado o le tratan mal… Joder, ahí tenemos un problema serio", apunta desde Santiago, donde ahora reside.
Aunque reconoce que "hay conductas que tienden a ser racistas y muchas dinámicas que están instauradas de una manera en la que a veces no somos ni conscientes", agrega: "A lo que se refiere Vinicius [cuando habla sobre el racismo en España] muchas veces es que se normalizan situaciones en estadio de fútbol que no se debería. Es importante señalarlas y hablar de ellas. Así se pueden detectar y cambiar". Del mismo modo, también se pronuncia sobre cuestiones políticas: "Quiero defender principios como el respeto, la igualdad o evitar el abuso de poder y el odio. Temo a la extrema derecha porque no tiene límites. No me gusta que no respeten ciertos valores sociales, o los derechos humanos. Quiero que quien vote no piense solo en sí mismo, sino también en su comunidad y en quien sufre".
"Temo a la extrema derecha porque no tiene límites"
No es el primer futbolista —y seguro que tampoco el último— que se posiciona en cuestiones políticas: Mbappé, en plena Eurocopa, se posicionó en contra de la ultraderecha. Otros futbolistas del combinado galo, por ejemplo, optaron por no posicionarse. Sobre esto, también se moja Borja Iglesias: "Entiendo que haya algunos que no quieran hacerlo. Pero hay cosas que a mí de verdad me influyen como ser humano y, para mí, eso es más importante que mi profesión. Ante lo injusto, tomo partido. Si hay algo que me molesta me posiciono, porque creo que eso es ayudar".
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— San Mamés Nº 12 (@mekgoen2) September 22, 2024
Carta abierta a @BorjaIglesias9 @RCCelta @AthleticClub @LaLiga
Kaixo, Borja:
Soy el padre del niño de 6 años al q has regalado tu camiseta en el partido de hoy en San Mamés.
No sé si nos leerás pero en casa hemos pensado en escribirte por aquí para agradecerte el gesto. pic.twitter.com/8ZZvivzN9h
Aunque a Borja Iglesias no le importan las críticas, repasa lo que ocurrió hace dos años en Sevilla, cuando pegaron pegatinas lgtbifóbicas en los aledaños del Benito Villamarín, estadio del Betis: "Lo que no voy a hacer es preocuparme por lo que piensa de mí la gente que difunde odio. No quiero caerle bien a todo el mundo. No es ni la primera vez ni la última que el delantero es objeto de críticas: hace unos años se le juzgó por pintarse las uñas. "Cada uno debe entender la masculinidad desde su prisma. Intentar hacerlo, y mostrarlo, es bueno. Romper estereotipos y deconstruirnos es positivo", añade.
El delantero, que ahora combina su carrera futbolística con algún que otro pinito de DJ, rechazó, en su momento, volver a la Selección española de fútbol tras lo ocurrido en la celebración del Mundial Femenino, cuando Luis Rubiales besó a Jenni Hermoso sin su consentimiento. Ese episodio, olvidado ya, supuso el inicio de una nueva era en el fútbol femenino, tal y como afirma Borja Iglesias: "Las chicas jóvenes ahora empiezan a tener referentes súper exitosas y es genial".