Borja Iglesias y Nico Williams despiden su inolvidable 2022 peleando por la Champions
Bético y rojiblanco han vivido 12 meses de explosión futbolística que han multiplicado sus valores de mercado hasta los 25 millones.

Vuelve LaLiga. Se desempolva nuestro torneo después de más de un mes de parón por el Mundial de Catar en el que nos hemos cansado de escuchar los cánticos argentinos, las comparaciones de los mejores jugadores y las historias de futbolistas que han multiplicado su valor de mercado en la cita mundialista. Pero el fútbol del día a día está de vuelta con un gran partido por la Champions League entre Betis y Athletic.
Para conseguirlo, Borja Iglesias y Nico Williams serán dos de las principales armas de ambos conjuntos, convertidos en líderes gracias a un rendimiento espectacular a lo largo de un año 2022 que les cambió la vida. Por un lado, el Panda. El delantero centro verdiblanco ha sido relacionado en los últimos días con el Atlético de Madrid, aunque por el momento solo hay un interés sin oferta formal por él.
Más allá de su futuro a corto plazo, Borja encara un 2023 con objetivos muy ambiciosos. Ahora que es uno de los líderes del ataque bético tras 12 meses para enmarcar, el nuevo año se presenta como una oportunidad indiscutible para regresar a la selección tras el varapalo de quedarse fuera de la lista de Luis Enrique.
El 2022 ha dejado 20 goles del Panda, con el cabezazo de la Copa del Rey ante el Valencia como el mejor recuerdo del año. Aquella noche en La Cartuja fue un antes y un después en la carrera del goleador, dejando atrás definitivamente las dudas de sus primeros años, asentándose en el puesto de titular en la delantera e incluso ahora siendo relacionado con el conjunto del Cholo Simeone.
En el horizonte brillan la Supercopa de España y una Europa League en la que el Betis tiene puestas muchas esperanzas, además de una posible convocatoria de Luis de la Fuente de cara a los próximos partidos de la Selección Española. Si se cumplen los pronósticos, allí compartirá equipo con uno de sus rivales de esta tarde.
Nico Williams ha vivido también un año de confirmación, pasando de revulsivo en San Mamés a un fijo de las alineaciones de Ernesto Valverde y una alternativa de La Roja en Catar, donde dejó destellos de su nivel. El comienzo de año ya fue ilusionante, marcando al Atlético de Madrid en las semifinales de la Supercopa de España, pero lo que verdaderamente le ha hecho despegar es su arranque de temporada actual. Cuatro goles, otras tantas asistencias y decenas de regates le han colocado el cartel de indiscutible para el conjunto vasco.

El menor de los hermanos Williams cerró el año 2021 con un valor de mercado en de 8 millones de euros (Transfermarkt). Hoy, llega a los 25 millones, el máximo de cualquier jugador del Athletic junto a Unai Simón e Iñaki Williams. Algo similar ha ocurrido con Borja, que ha pasado de los 10 millones a los 25 en estos últimos 12 meses, el tercero del Betis solo por detrás de Guido Rodríguez y Nabil Fekir.
En busca de la renovación
El futuro del rojiblanco también está en el aire, aunque en Bilbao todos confían en lograr reternerle más allá de 2024, cuando expira su actual contrato con la entidad rojiblanca. Desde el club aseguran que están tranquilos y trabajando por su renovación, mientras que en el entorno del extremo prefieren seguir caminando con calma, centrados en mantener el crecimiento exponencial de los últimos meses sin distraer al joven jugador. Ha habido conversaciones, pero ninguna reunión en firme para encaminar el acuerdo.
Su cláusula de 50 millones podría ser apetecible en este próximo mercado de invierno. Le siguen varios conjuntos de la Premier League, que incluso se han acreditado a San Mamés para hacerle seguimientos, pero no ha habido ningún movimiento que deba poner en alerta a la directiva rojiblanca en el corto plazo. Por el momento, Borja y Nico saltarán hoy al Benito Villamarín para luchar por la Champions League, un objetivo muy ambicioso que asentaría cualquiera de los dos proyectos.