Todo lo que ha cambiado entre Barça y Atlético de Madrid desde su último enfrentamiento
El Barça sigue líder de LaLiga, pero el Atlético de Madrid llega en la mejor dinámica del curso. Su última derrota llegó... contra el Barça en enero.

Cualquiera que hubiese dejado de ver LaLiga en el mes de enero y se quisiese reenganchar este fin de semana, alucinaría con el lavado de cara del Atlético de Madrid desde el día de su última derrota en Liga, el 8 de enero, precisamente contra el FC Barcelona en un partido (0-1) que ya insinuó el cambio de tendencia de los del Cholo Simeone. Y el de un Barça que, casi cuatro meses después, ha bajado sus prestaciones.
Aquel 8 de enero, el Barça venció en el Wanda Metropolitano en un encuentro marcado por una decisión que terminaría incidiendo en el resto de temporada para el FC Barcelona. Xavi saldría con cuatro centrocampistas, con Pedri como falso extremo y Ousmane Dembélé abierto a la derecha. Una decisión que nació en octubre, pero que se consolidó a partir de aquel partido, y en la que el Barça, cuando contaba con todos sus efectivos, ya no abandonaría.
El Atlético y su lavado de cara
El Atlético de Madrid de Simeone perdió aquel encuentro, aunque generó 1,8 goles esperados, lo suficiente como para marcar un tanto. El Barça, con muy poco, se llevó los tres puntos. Y desde entonces, los números señalan un cambio de tendencia evidente. Desde enero, el Atleti da 50 pases más por encuentro (476) y el Barça, 50 menos (522) que antes de esa fecha. Los colchoneros se han reconocido desde los pases de Hermoso, el temple de Koke y la singularidad de un atacante pensador como Griezmann, alguien que desde el Mundial está siendo el MVP de la competición.
Un punto importante es que, mirando la estadística avanzada, el Atleti está en un momento muy dulce. El fútbol desplegado en el verde lo ratifican unos números que muestran que no hay casualidad en lo visto. La diferencia entre los goles esperados a favor y en contra sirve como vara de medir para ver el rendimiento de un equipo; lo que genera y lo que concede. Antes del Mundial, el Barça era el equipo con mejor diferencia con 1,42 a favor y el Atleti el quinto, con 0,30. ¿Y desde ese partido en el Metropolitano? Los de Simeone son segundos, con 0,86 y los de Xavi terceros, con 0,65. Una diferencia abismal respecto a la primera mitad de la temporada.
Un bajón consolidado
Desde aquel partido y hasta la lesión de Pedri el 16 de febrero, el Barça jugó quizás el mejor fútbol del curso. La victoria por 1-3 ante el Real Madrid en la final de la Supercopa, eliminaron a la Real Sociedad tras un buen partido y ganaron en el Benito Villamarín (1-2) y Villarreal (0-1). Las lesiones de Pedri y Dembélé menguaron el potencial del equipo, que pasó a sobrevivir con muy poco. El equipo solo marcó más de un gol en uno de los siguientes 10 partidos, quedándose sin anotar en cuatro de ellos.
De casi 17 disparos a poco menos de 12 por partido. El bajón de Lewandowski, el poco nivel de los extremos y las lesiones, además de una caída gradual en el juego azulgrana, han menguado el potencial ofensivo, provocando partidos en los que el sufrimiento ha suplantado la diversión. Además, el equipo de Xavi ha perdido altura en su bloque defensivo (de 50 a 48 metros), y aunque sigue siendo muy alta, señala que el Barça defiende más cerca de su portería y es menos eficiente en campo rival.
Estrellas en momentos distintos
Antoine Griezmann es el futbolista de LaLiga con más participación directa en goles de toda la competición desde el encuentro ante el Barça en el Wanda: 0,76 por partido. Hay pocas dudas de que el francés está siendo el mejor futbolista del campeonato tras Catar, por regularidad, incidencia y nivel. Antoine ha encontrado en este Atleti un ecosistema perfecto en el que expresar todo su fútbol. Con jugadores como Marcos Llorente o Carrasco que son profundos y le regalan espacio, un socio dentro que le habilite pasillos y la libertad para decidir dónde estar. No solo es quien hace jugar, sino que nadie es más decisivo que él.
Lewandowski ha pasado de producir 1,17 goles, el número uno de LaLiga, a 0,57 tras Catar. El polaco ha notado las bajas de Pedri y Dembélé, pues le han alejado de su zona de influencia y han despojado a sus toques de un socio que las transforme en algo más. Sin ningún atacante que asumiese ese vacío como suyo, el Barça ha ido dependiendo cada vez más de Lewandowski, sobreexigiendo mucho a su estrella.
Muchas cosas han variado desde ese 8 de enero, pero el equipo de Xavi recupera a Pedri, lesionado desde hace dos meses y a De Jong, que cayó hace unas semanas, dos futbolistas que permiten recuperar la formación que más rédito le ha dado al técnico. El Atlético de Madrid tendrá una oportunidad inmejorable para opositar sui candidatura a mejor equipo nacional de esta segunda vuelta.