Carlo Ancelotti empieza a cumplir su palabra con Dani Ceballos
El utrerano, que se quedó para ser importante, ha participado en todos los partidos desde que volvió de la lesión… y espera su oportunidad de inicio.

Dani Ceballos (27 años) renovó este verano con el Real Madrid bajo la promesa de ser importante y, pese a la competencia, Ancelotti empieza a cumplir su palabra con el utrerano. Desde que se recuperó al cien por cien de su problema en el bíceps femoral, el centrocampista ha jugado todos los partidos (34' contra Las Palmas, 17' ante el Girona, 7' en Nápoles y 19' frente a Osasuna) y ya espera su primera titularidad.
El '19' cayó lesionado en el momento más inoportuno posible: la primera semana de pretemporada del que debe ser su año, justo antes de viajar a la gira por Estados Unidos. Volvió al banquillo el 17 de septiembre, contra la Real Sociedad, y repitió sin minutos ante Unión Berlín (20-S) y Atlético (24-S), pero en aquel momento todavía no se encontraba en condiciones de reaparecer. Como ningún partido implicaba desplazamiento (todos fueron en Madrid) y por su ascendencia en el vestuario, el entrenador quiso que estuviese presente en las convocatorias para comenzar a coger dinámicas de grupo... pero con la certeza de que todavía no podría utilizarle.
El primer día que estuvo realmente disponible, el 27-S frente a Las Palmas, Carletto le entregó más de media hora y el futbolista recibió el cariño del Bernabéu, que había clamado por su continuidad durante toda la campaña pasada. En los tres encuentros posteriores repitió participación y ahora encara su próximo gran reto: partir de inicio.
Hasta el momento, el canterano del Betis es el único futbolista sano que no ha sido titular. Courtois (se rompió el cruzado en agosto) y Güler (en la enfermería desde julio) completan la nómina. Durante este parón, Ceballos ha sido uno de los ocho no lesionados que no han ido con sus selecciones... y Ancelotti suele premiar a los que se quedan en Valdebebas y no arrastran el cansancio de los viajes.

Forme parte o no del once contra el Sevilla (sábado, 18:30), un choque siempre especial para un bético de pro como él, el utrerano quiere ver cumplido el plan deportivo que trazó el Madrid para agilizar su crecimiento: ganar peso en el equipo y tener la posibilidad de disputar muchos partidos como titular. Dani sabía que la competencia sería muy dura y el fichaje de Bellingham le hizo dudarsobre su continuidad, pero firmó hasta 2027 para ponérselo difícil a todos.
El propio Ancelotti, de hecho, fue muy importante en su decisión. El técnico siempre expresó su deseo de que el sevillano siguiese y mantuvo varias conversaciones personales con él para convencerle. Sólo así, entre la confianza que recibió de su entrenador y la ilusión de tener un rol diferente, se entiende que el internacional español rechazase todas las ofertas que llegaron a su puerta este verano: de LaLiga (el Atlético), del subcampeón de Europa (el Inter), de la Premier (el Aston Villa de Emery) y hasta propuestas mareantes de Catar y Arabia Saudí. El Betis nunca tiró la toalla por recuperarle, pero el jugador priorizó siempre la idea de triunfar en el Bernabéu.
El recambio de Modric... cuando acechan las dudas con el croata
En el club también ven desde hace tiempo a Ceballos como el sustituto natural de Modric. Salvando las distancias, sus perfiles guardan ciertos parecidos (facilidad para romper líneas desde la conducción o el pase, visión de juego, recorrido...) y los dos encajan a la perfección en el nuevo sistema que ha implantado Ancelotti. Ahora mismo hay siete jugadores para cuatro puestos en el medio, pero no se descarta que el número pueda aligerarse en enero: como informó Relevo, Luka se tomará este tramo de temporada como clave para decidir si abre o no la puerta a una salida invernal.
Independientemente de la situación de sus competidores, el ex del Arsenal peleará por ganarse un sitio y acercarse así a volver a la Selección, otro de sus grandes objetivos. De la Fuente contó con él en sus primeras convocatorias, pero tras la lesión deberá volver a gozar de minutos para que el riojano le incluya en sus planes.