Un conmocionado Carrión saca fuerzas de la nada para seguir: "Necesitamos que el equipo dé la cara de una vez y ya está"
El técnico asegura ver la situación como "mala", pero promete seguir en pie: "Nunca he renunciado a nada en la vida".

Las Palmas está tocado y prácticamente hundido. Colista de la clasificación y enlazando una preocupante racha de partidos sin ganar, tenía una gran oportunidad ante su público y frente al Celta de Vigo, un equipo que no se caracteriza por cerrar su portería. Sin embargo, una nueva derrota ha desatado una crisis sin precedentes y muchos focos apuntan a la figura del entrenador Luis Carrión. En especial, cuando el equipo no fue capaz de ni siquiera poner las tablas pese a estar media hora endoble superioridad numérica.
El técnico llegó a rueda de prensa cariacontecido, con la sensación de estar hundido. Comenzó con un análisis que bien reflejaba el momento del equipo: "Análisis negativo en líneas general. En la primera parte hemos llegado muy tarde siempre a la presión y corriendo demasiado. Hemos generado peligro insuficiente. En los goles ha sido muy fácil. En la segunda iniciamos algo mejor. Llegan las expulsiones y a partir de ahí demasiado precipitados. Circulaciones lentas, demasiadas prisas por superar líneas... Con centros desde lugares más profundos hubiéramos tenido más oportunidades".
Pero más allá de lo futbolístico, se esperaba una respuesta en torno a su situación. Desde luego, la lógica marcaría que su continuidad pendiese de un hilo tras sumar tan solo dos puntos en lo que va de temporada. Carrión, entonces, alzó la voz: "Nunca he renunciado a nada en la vida, he peleado hasta el final con todas mis fuerzas y es algo que voy a seguir haciendo. Creo que somos capaces. Está claro que después del día de hoy vemos todos muy difícil, tú, yo, todo el mundo. La afición ha sido ejemplar durante el partido y luego es normal que estén cabreados, como lo estamos nosotros. Es momento de sacar carácter y sacar esto como sea".
Otro tema que suscitaba el parecer de todos es la garra de la plantilla, muy cuestionada con una tremenda pitada en la recta final: "La actitud siempre está, todo el mundo quiere ganar y hacerlo bien. La gente va predispuesta en su cabeza para hacer el mejor partido posible. No existe eso. Pero estamos bloqueados en cosas sencillas. Gente que generalmente lo ha hecho bien. Hoy veo a Moleiro, que lo intenta siempre, se equivoque o no. Tienes ganas de seguir y tirar del carro. Tenemos que intentar que todos estén así, tenemos demasiado miedo a equivocarnos. Los jugadores están de acuerdo. Hay que cambiarlo. Me da vergüenza seguir hablando de todo esto".
El presidente Ramírez bajó al vestuario tras la conclusión del partido, quién sabe si para cuestionar la continuidad de Carrión o para recriminar algo a los futbolistas. El técnico habló de ello, pero sin dar demasiado detalle... "Como gente coherente que son nos hemos dado ánimos, ellos a mí y yo a ellos. Y a trabajar, poco más", revela antes de seguir haciendo autocrítica: "Víctima no soy, soy parte del proyecto y parte importante de que las cosas no salgan bien. Hay que encontrar la fórmula para que los jugadores estén en la mejor condición posible. En ningún sitio he puesto excusas. Los jugadores tienen más rendimiento del que yo les estoy sacando. Hay que comerse la cabeza, ahora tenemos mucho tiempo para pensar".
Para cerrar, Carrión volvió a subir el tono para mandar un mensaje de fortaleza, esas palabras tan necesarias para seguir adelante sin reblar, para por fin dar un golpe en la mesa. De paso, valoró las palabras de Ramírez, que afirmó que con este entrenador baja este año y sube el que viene si es necesario. "Le doy bastante naturalidad a esas cosas. No necesito que nadie me diga nada, sé cuándo las cosas están mal y cuándo están bien. Hoy la sensación es mala, tienes la sensación de que has estado acobardado y cuando has ido un poquito les has hecho daño. Quizás ha sido peor que se hayan quedado con nueve. Estamos en un momento de poca finura. No necesito nada, necesito finura y que el equipo dé la cara de una vez y ya está", replica.
Quizás la ventana internacional sea el mejor momento para reunir a todos y sacar fuerzas de la nada: "No sé si viene bien el parón ahora. Si ganas estarías más contento y con ganas de darle la vuelta a todo. Yo mismo lo veo negativo, qué mal está todo. Me levantaré a trabajar. Veré el vídeo del partido, lo veré aunque sea difícil. Y que los jugadores estén lo más fuertes posibles porque si no no podremos salir de esta situación".