El sol nubla al Atleti y Ferran sentencia la Liga del unocerismo
Los de Xavi logran el décimo 1-0 de la temporada ante los del Cholo.

Oh, Helios mío, se acabó LaLiga. Sí, Helios y no Dios, porque la personificación del Sol en la mitología griega había traído unos rayos de emoción a las últimas ocho jornadas de competición. Todo por obra y milagro de las palabras de Xavi tras empatar en Getafe: "El sol me molesta por muchos memes que hagan". Como si fuera una alegoría, el Atlético amenazó por ligeros instantes el 27º título culé mientras el sol ocupaba más que la sombra en el césped del Camp Nou. Pero un gol de Ferran, en el minuto 43, liquidó el debate del estilo y el sol en el fútbol. Lo que mola es ganar, como sea, y celebrar títulos, aunque no haya una sombra donde cobijarse. El Barça aventaja en 11 puntos al Real Madrid y en 16 al Atleti.
El futuro bronceado de Xavi en forma de título de Liga se ha consolidado con un golpe de autoridad ante, hasta el momento, el equipo más en forma del campeonato, el Atlético. El conjunto azulgrana rompió la racha de 13 partidos consecutivos sin perder de los rojiblancos. Curiosamente, la última derrota fue contra el Atleti, en el Metropolitano (0-1). Esta vez, en el Camp Nou, el que salió quemado fue el Cholo (16º visita al Camp Nou sin ganar), que sucumbió ante el fútbol-control del Barça, con De Jong, Busquets y Gavi dominando la parcela más importante del campo. También por la acción del minuto 90, cuando sus jugadores reclamaron una mano dentro del área de Busquets y que no pitó Sánchez Martínez: el milagro era que le pudieran pitar un penalti por primera vez en el campeonato ante un equipo que no ha perdido en todo el curso como local.
Lo que ocurrió en la segunda mitad, tras el 1-0 del descanso, fue muy diferente a lo que vimos en el primer tiempo. Una sucesión de ocasiones por parte de los dos equipos que pudieron haber cambiado un hecho que va a quedar en la memoria colectiva: Xavi logró su décimo 1-0 de la temporada. De clichés y etiquetas bien puede hablar el Cholo, y los espectadores de este partido, muy soleado y con el Barça de amarillo por el día de Sant Jordi. Hubo oportunidades de sobra por parte de los equipos para dejar otro resultado.
Morata de cabeza, en el 87', al primer palo; Lewandowski, en el 75', tras el enésimo fallo de Savic en el encuentro; Griezmann, en el 72', con un taconazo espectacular que salvó Ter Stegen; Raphina, en el 71', que se encontró con un remate casi a placer dentro del área pequeña y que también se encontró Oblak; De Paul, en el 62', con un remate franco desde el punto de penalti, pero con la zurda y que mandó fuera; o Gavi, con un disparo demasiado cruzado, pero que casi encontró puerta.

El gol de Ferran
El Barça ha fundamentado esta temporada su liderato en Ter Stegen, que sólo ha encajado nueve goles en lo que va de campeonato. En el primer tiempo, el jugador más decisivo del Barcelona fue el guardameta alemán, con una parada decisiva que permitió ir al descanso con 0-1 en el marcador. Fue tras una jugada de esas que le gusta a hacer Carrasco, que parecía en su salsa en el escaparate del Camp Nou, y en la que se zafó de Koundé y Araújo de una cabalgada propia del FIFA para ganar línea de fondo para dejar a Correa, que encontró a Griezmann y éste a su vez se topó con la manopla milagrosa del alemán.
Era la segunda acción clara que tuvo el Atlético en el primer tiempo. Antes, a los 42 segundos, el Principito volvió a amenazar la portería culé con un disparo con un chut que envió al larguero de Ter Stegen. Los del Cholo, etiquetados desde hace años con el estigma del resultadismo, volvió a estrellarse contra la otra cara del fútbol-fantasía que viene practicando desde enero hasta estos días: el mérito no deja el mismo sabor de boca que el resultado.
El Atlético tenía menos la pelota, pero desprendía más picardía e intención cuando el balón pasaba por las botas de Griezmann, De Paul o Lemar.Witsel, que fue la sorpresa de última hora en el Atlético por unas molestias musculares de Koke, se encontraba en medio de dos aguas en las que el capitán rojiblanco navega mejor, porque el Atlético no juega continuamente con el balón, pero sí lo hace con rapidez cuando lo tiene. Ahí el belga cojea.
El Barça saboreó el regustito del resultadismo al final de la primera parte gracias, sobre todo, a un nuevo fallo de Savic esta temporada, al romper el fuera de juego en el despeje de Araújo, que pilló desprevenida a la zaga colchonera y que Rapinha convirtió en oro al dejar solo, en la zona de sol, a Ferran. El 11 culé, que hasta ese momento no estaba jugando su mejor partido, ejecutó el primer disparo a puerta del Barça en el primer tiempo ante la mirada pasiva de Savic y la transparencia de Oblak, que, a diferencia de Ter Stegen, no resultó decisivo. Hasta ese momento, las acciones más peligrosas del Barça fueron intentonas lejos del área de Lewandowski, que fue una tortura para Savic, y un remate desde el suelo de De Jong, que fue la principal novedad de Xavi en el once.
Al final, las rosas al juego de los últimos tiempos al Atleti quedaron en nada. El Barça fue mucho más contundente en las áreas. Y no fue flor de un día sino de toda la temporada. Luce el sol en la ciudad condal a la vista de un título de Liga, pese a las nubes o rayos molestaron en algún momento en ese camino a Ítaca del buen fútbol...