La pitada de San Mamés pone la guinda a un año para olvidar en La Catedral
El Athletic volvió a tropezar ante su gente, que mostró su enfado tras la octava derrota como locales y el décimo partido sin marcar.

El Athletic volvió a ponerse la zancadilla a sí mismo ante el Elche. Los resultados de la jornada acompañaron, pero los rojiblancos fueron incapaces de anotar un gol ante el Elche, descendido desde hace varias jornadas y hasta este domingo peor visitante de la temporada. No importa, los de Ernesto Valverde cerraron sus presentaciones en la Catedral con un nuevo fracaso, sin conseguir anotar por décima vez en lo que va de curso ante su gente y perdiendo en el último segundo.
Y la afición dijo basta. No se recordaba un enfado así en San Mamés desde hace años. El público acompañó en los últimos minutos mientras el equipo bilbaíno encerraba a los de Beccacece en su área, pero tras el gol de Boyé muchos prefirieron abandonar las gradas y otros permanecieron inmóviles los últimos segundos para dejar claro el enfado tras el pitido final. La imagen de algunos jugadores tirados en el suelo, mientras recibían los pitos de su gente es la guinda a un año para olvidar en la Catedral.
No importa si el equipo juega mejor que su rival o si llega a disparar 27 veces como este domingo ante el Elche. Los merecimientos no dan puntos y la triste realidad rojiblanca es la de un equipo que tiene menos puntos que la temporada pasada y que en el tramo decisivo ha sumado apenas 4 de los últimos 21, perdiendo en casa ante Sevilla, Betis y Elche cuando dependía de sí mismo para pisar Europa.
Lo único que salvó a jugadores, directiva y entrenador de una mayor bronca fue la despedida de Mikel Balenziaga. Como hace 16 años, cuando el Athletic se salvó en la última jornada ante el Levante y el público acompañó a los suyos durante los 90 minutos y después llevaron a cabo una pitada atronadora, ayer también se respetaron los tiempos. Ovacionaron a un jugador querido como 'Balen', le cantaron, desplegaron una pancarta, pero en cuanto se dio por terminado el acto... volvieron los pitos pese a que ya no quedaba mucha gente en las gradas.
👏 Uno de los nuestros para siempre.
— Athletic Club (@AthleticClub) May 28, 2023
𝗠𝗶𝗸𝗲𝗹 𝗕𝗮𝗹𝗲𝗻𝘇𝗶𝗮𝗴𝗮
🤝 Eskerrik asko por todo lo que nos has dado durante estos años. #AthleticClub 🦁 pic.twitter.com/D5HxhB3P9J
"No tengo nada que decir de eso", dijo Valverde tras el partido, notablemente molesto por la reacción del público. "En cuanto a voluntad tenemos el mejor equipo de LaLiga, sin duda", remarcó, queriendo sacar la cara de sus jugadores antes de un discurso reivindicativo para poner en valor los méritos del equipo rojiblanco.
"A mí me encantaría que todos los años, todos los años, todos los años, en la jornada 37 el Athletic esté jugándose Europa. Porque yo he estado muchos años en el Athletic como entrenador y como jugador y no siempre hemos estado jugándonos Europa. Recuerdo épocas de jugador que las cosas no era tan bonitas como son ahora, aunque haya gente que las vea mal. Porque cuando nadas en la abundancia siempre parece que lo ves mal, pero pasar hambre te pone un poco en tu sitio".
Hay sensación de hartazgo en la afición. Esta va camino de ser la sexta temporada consecutiva sin conseguir entrar en Europa, siempre tropezando en los últimos partidos. Ante su gente ha conseguido ocho victorias, ocho derrotas y tres empates. Muy malos números si quieren pensar en Europa. Allí han ganado, por ejemplo, Espanyol y Elche, los dos únicos descendidos a estas alturas.
El hecho de que el club se marcase públicamente el objetivo europeo también sirve ahora para las reclamaciones de la afición, además del manido argumento del alto coste de la masa salarial rojiblanca. Sea como sea, y más allá de análisis profundos que debe hacer la dirección deportiva, la triste realidad rojiblanca es que la falta de gol le lleva condenando demasiado tiempo.
"Es difícil de explicar el partido", decía Valverde. "Lo que está claro es que si un equipo viene a San Mamés y nos tira 27 veces seguro que nosotros no ganamos 1-0", razonaba De Marcos, autocrítico y apenado a partes iguales. "Todavía hay que jugar un partido y hay que lucharlo. Es verdad que es difícil, pero el Dortmund iba a ganar la Liga y la perdió", dijo el Txingurri sobre las opciones europeas con las que llega el Athletic a la última jornada. Tendrán que ganar en el Bernabéu, donde no lo han hecho en 18 años, y esperar un tropiezo de Osasuna.