¿Debería quedarse con Abde el Barça?
El extremo cedido a Osasuna está creciendo en todas las facetas y su nivel apunta a convertirlo en un jugador distinto.

Muchas cosas han cambiado en el FC Barcelona durante los últimos dos años. Y muchas de ellas, valiosas. El Barça era en mayo de 2021 el equipo más regateador de LaLiga (13,2) mientras que a estas alturas de la temporada, los de Xavi son los terceros, apenas rebasando los 8 regates por encuentro. Esa pérdida de desborde contrasta con la propuesta del equipo, una que Xavi orienta a ir por fuera. Mientras tanto, en un ambiente opuesto al de Barcelona, Abde Ezzalzouli disfruta regateando y añadiendo registros a su juego. Por segundo año consecutivo, Abde es el que más regatea de LaLiga.
El marroquí es un futbolista que ha gestado su talento en la calle, alejado de toda atadura táctica, donde su desborde siempre llevaba consigo un siguiente regate, en una sucesión infinita de trucos. En sus dos primeros cursos en la élite, Abde promedia 3,5 regates buenos por partido con un 63% de acierto. Ambas cifras son el récord de entre cualquier jugador de LaLiga que intenta más de 1,5 regates. No solo regatea mucho, sino que suele ser preciso, hábil en un desborde que contiene fintas, cambios de ritmo y pisadas. Trucos de otro fútbol.
El Barça se ha topado con un problema y es que su delantera es peor de lo que imaginaba en agosto. Entre los problemas de confianza y de nivel de Ansu y Ferran, la lesión de Ousmane Dembélé (más de dos meses y medio fuera de combate) y el descubrir en Raphinha a un atacante distinto al imaginado, las alas del FC Barcelona no le han dado a Xavi lo deseado. Siendo el Barça un equipo que las necesita para que dentro haya más espacio para que sucedan cosas, y sin esa pizarra que le regale a sus extremos jugadas de ventaja constantes, la sensación es que falta un perfil distinto.
Jagoba Arrasate, el hombre clave en su crecimiento
Para que la pregunta formulada en el titular sea afirmativa, hay que situar en el mapa a Jagoba Arrasate. En una entrevista en Relevo, el técnico contó lo siguiente sobre Abde: "No podemos limitar ese talento ni decirle 'tienes que hacer esto, esto y aquello', no, porque tiene tanto talento y tal repertorio que nuestro trabajo es generarle el mejor ecosistema para que reciba en zonas con poco tráfico y pueda jugarse el 1x1. Generar situaciones para que él pueda brillar." Y lo cierto es que Osasuna le está brindando a Abde un escenario ideal para mostrar su arsenal ofensivo, pero lo más importante es que el jugador ya no es solo regate, sino muchas más cosas.
Lo que ha logrado Arrasate es focalizar su desborde, darle un contexto en el que pueda sacar ventajas reales para el colectivo. Si miramos sus cifras de pases hacia el área rival, se aprecia una subida importante respecto al pasado curso con el Barça. Paradójicamente, aunque el FC Barcelona tuviese más dominio territorial, Osasuna trabaja mejor las recepciones de Abde: de 0,4 pases al área rival a 1,8. El juego de Osasuna, menos dominante, más directo, le aleja de situaciones de área rival, pero a la vez le invita a buscar rematadores y le aclara el panorama. Menos es más.
Es importante recalcar que Abde está jugando su primera temporada completa en el máximo nivel. Después de llegar a las categorías inferiores de equipos de Elche en 2016 solo tuvo un paso por el Hércules antes de ir al Barça Atlètic. Lo lógico, como se está empezando a ver, es que su crecimiento esté iniciando ahora, a los 22 años, edad en la que un extremo empieza a desarrollar la mayoría de sus virtudes cognitivas.
Mejoría en la toma de decisiones
Lo relevante es poner en perspectiva el crecimiento de Abde. Para ello, he elegido a cuatro extremos Sub-23 que están consolidados, siendo todos de distinto nivel y estatus, mirando sus dos primeros años en la élite: Vinicius, Rodrygo, Martinelli y Chukwueze. Mientras Vini es uno de los tres mejores extremos del mundo, Rodrygo se consolida como opción preferencial en el ataque del Real Madrid, Martinelli como pieza indiscutible del Arsenal líder de la Premier League y el nigeriano ha explotado este curso en Villarreal, produciendo más de 20 goles. Pero sus inicios no fueron así. ¿Qué le espera a Abde?
MÉTRICAS OBV
Lo primero que destaca en Abde es que en términos de OBV (On Ball Value), que es una métrica de StatsBomb que mide el valor que tiene cada acción ofreciendo así una mirada más profunda a los pases, conducciones, tiros y acciones defensivas de cada jugador, Abde, que el pasado curso se situaba como el peor de los debutantes en términos de OBV, ha pasado a ser el segundo mejor, solo por detrás de Martinelli. Importante ver que tanto en el pase como en el remate estaba en números negativos la pasada temporada, mientras que esta, la estadística muestra una brutal mejoría. ¿En qué ha cambiado?


Una de las claves es la pausa. Este curso el extremo suma 7 goles producidos en 1.423 minutos, es decir un tanto generado cada 203 minutos. El pasado, fueron 11 goles en 2.143 minutos. Uno cada 194. Pero hay una pequeña diferencia.
MÉTRICAS DE GOLES
Solo 1 de los 11 goles fue con el primer equipo. El resto se dieron con el Barça Atlètic en la Federación. El cambio es sustancial, y más teniendo en cuenta el contexto que le ofrece Osasuna, en el que tiende a ser más un elemento de desequilibrio que de finalización. ¿Qué ha cambiado?


Abde ya controla su cuerpo una vez sale del último regate. Ha añadido un punto de calma y paciencia en la toma de decisiones y así lo atestiguan los tantos ante Elche, Sevilla o Athletic, en la que los disparos fueron clínicos, lejos del alcance del portero. Un jugador tan irregular como Vinicius en el disparo y gesto final durante sus tres primeros cursos, logró amoldar su cuerpo al cambio de ritmo y desborde y eso le llevó a unas cifras de crack. Es imposible sacar conclusiones hasta que el tiempo no marque el camino.
A nivel rematador, Abde sigue evolucionando, dando pasos hacia el camino correcto. Su repertorio técnico en el desborde es amplísimo y eso chocaba con el que tenía a la hora de finalizar, donde sus opciones se reducían y se dibujaba un futbolista más plano. El salto a la hora de finalizar es palpable, y eso se debe a los caminos que Arrasate le ha trazado para optimizar ese recurso.
OTRAS MÉTRICAS OFENSIVAS
Pocos datos más engañosos que el regate. Un gran regateador puede no decir mucho más. ¿Qué sucede tras el regate? ¿Es capaz el futbolista de generar algo? Abde es el futbolista de LaLiga que más disparos (9) genera tras regate solo por detrás de Rodrygo, que no deja de ser un jugador que en este Real Madrid juega mucho más cerca de la portería. Esta cifra tiene mucho más valor al ver que el marroquí suele recibir más abierto y con menos apoyos cercanos sobre los que tirar un pase.

Entre los extremos a los que lo hemos comparado en sus dos primeros cursos, Abde en Osasuna es el que menos balones toca en área rival, pero a la vez es el que más pases da hacia la zona más peligrosa. La duda está en saber qué podrá hacer Ez Abde en un escenario en el que aumente considerablemente el volumen y se requiera un mismo nivel de precisión.
MÉTRICAS DE DISTRIBUCIÓN
Lo que queda claro es que ese perfil, el Barça no lo tiene. Siendo menos explosivo y con menos visión que el Dembélé de 21 años, está demostrando ser una esponja que adquiere conceptos y añade capas a su juego con más velocidad de lo que muchos hacen.


Mientras Raphinha solo tiene salida hacia dentro jugando desde la derecha, y tanto Ansu como Ferran son futbolistas poco dados al regate recibiendo muy abiertos, solo Ousmane Dembélé es capaz de hacer dudar a su par saliendo hacia ambos perfiles. Sin que Abde sea ambidiestro como el francés, sí es capaz de fintar y juguetear con su marca, sintiéndose muy cómodo saliendo hacia línea de fondo a pesar de que, lo natural, sería que lo hiciese hacia dentro. Es un jugador que hasta regateando es distinto.
El Barça debe decidir si sumar a Abde como futbolista de la primera plantilla o darle una salida, algo que viendo cómo se paga el desborde y ese potencial que está empezando a mostrar en el último gesto suena tentador. El equipo de Xavi necesita desfibriladores en el campo; esos futbolistas que reanimen estructuras, que den sentido a la pizarra y que, saltándose pasos, recompongan al equipo anímicamente. ¿Puede el equipo azulgrana renunciar a ello cuando ya lo tiene en casa?